"Mi Guadalupana" (Poema)

Juan Flores, desde Los Angeles, comparte con HOY Dallas la siguiente ofrenda en forma de poema a la Virgen de Guadalupe, titulado "Mi Guadalupana".

Virgen de Guadalupe, Nuestra Santa Madre          
que con tu nombre identidad nos diste
a ti acudimos en este momento sombrío
recordando lo que a Juan Diego dijiste:
“el más pequeño… no temas, hijo mío.

Acaso no estoy yo aquí, que soy tu Madre?”.
En esta fecha que conmemoramos
tu visita en el cerro del Tepeyac
te pedimos que nos traigas la paz
los mexicanos que tanto te amamos.

No has hecho con ninguna otra nación
lo que con México has manifestado.
Por eso tu pueblo, ante ti hincado,
busca hoy, oh Madre, tu bendición.

Como testimonio de tu gran amor
tu hermosa imagen nos dejaste
y con ella a México marcaste
oh Divina Madre del Salvador!

A pesar de los ataques malsanos
de tanto enemigo interno y externo
nunca perdemos la fe los mexicanos.

Para que intercedas ante el Eterno
es que nos ponemos en tus manos
para ver a tu Hijo, algún día no lejano.

Abríganos en tu Santísimo Manto.
Unifícanos, como en tus 9 rosas tan bellas
a las tribus nahuas peregrinas congregas
te lo pedimos, oh Madre, con este canto.

De tus amorosas pupilas no nos apartes
permítenos ser como tus emisarios
que las 46 estrellas de tus Rosarios
dibujadas en tu estampa imborrable
nos permitan llegar a Dios Padre.

Hoy estamos ante ti en procesión
y todos tus hijos te lo imploramos,
enviale a México la reconciliación
que se acabe esta guerra entre hermanos.
Protege a nuestra gran nación
y una vez más mándanos tu bendición.

Otros escritos de Juan Flores, periodista jubilado, originario de Jalisco, México:

Relatos del rancho: Los festivales escolares

Relatos del ranco: Nuestra música

Impresionante, la México Food Fair en L.A. 

 

Virgen de Guadalupe, Nuestra Santa Madre          
que con tu nombre identidad nos diste
a ti acudimos en este momento sombrío
recordando lo que a Juan Diego dijiste:
“el más pequeño… no temas, hijo mío.

Acaso no estoy yo aquí, que soy tu Madre?”.
En esta fecha que conmemoramos
tu visita en el cerro del Tepeyac
te pedimos que nos traigas la paz
los mexicanos que tanto te amamos.

No has hecho con ninguna otra nación
lo que con México has manifestado.
Por eso tu pueblo, ante ti hincado,
busca hoy, oh Madre, tu bendición.

Como testimonio de tu gran amor
tu hermosa imagen nos dejaste
y con ella a México marcaste
oh Divina Madre del Salvador!

A pesar de los ataques malsanos
de tanto enemigo interno y externo
nunca perdemos la fe los mexicanos.

Para que intercedas ante el Eterno
es que nos ponemos en tus manos
para ver a tu Hijo, algún día no lejano.

Abríganos en tu Santísimo Manto.
Unifícanos, como en tus 9 rosas tan bellas
a las tribus nahuas peregrinas congregas
te lo pedimos, oh Madre, con este canto.

De tus amorosas pupilas no nos apartes
permítenos ser como tus emisarios
que las 46 estrellas de tus Rosarios
dibujadas en tu estampa imborrable
nos permitan llegar a Dios Padre.

Hoy estamos ante ti en procesión
y todos tus hijos te lo imploramos,
enviale a México la reconciliación
que se acabe esta guerra entre hermanos.
Protege a nuestra gran nación
y una vez más mándanos tu bendición.

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