Mavs: José Calderón, el gran comunicador

DALLAS -- Las conversaciones para traer a José Manuel Calderón a los Mavericks en realidad llevaban años, pero finalmente, en el verano pasado las condiciones se prestaron para que el veterano jugador español firmara con un equipo al que considera salpicado de ambición, empezando con el carácter de su propietario.

"Mark es un tío encantador. Cuando llegó el momento fue fácil llegar a un acuerdo", afirmó Calderón durante el día de acceso a los medios de información, el lunes pasado, en el American Airlines Center, donde se tomó algunos minutos para atender a un nutrido grupo de reporteros que lo abordaron aparte en una sesión en español, después de su presentación ante medios en inglés.

Emocionado, pero sin ser demasiado expresivo, Calderón reflexionó sobre el significado de su llegada al equipo propiedad de Mark Cuban. "Significaba el venir a una fanquicia que era ganadora. Una franquicia que, quitando a Miami, ha sido el último campeón; era jugar con Dirk Nowitzki, con un dueño como Cuban, que en cada declaración es ambicioso, que sabes que, si un año no salen bien las cosas, él va a seguir haciendo lo posible para que el equipo sea ganador.

"Tener esa ambición desde el propietario es muy positivo, para los aficionados, para los jugadores, para todos", estimó.

Calderón considera que los Mavs armaron un equipo prometedor, con veteranos de peso y muchas posibilidades de regresar a la postemporada, después del fracaso de la campaña pasada. "Creo que hay un grupo muy, muy bueno de gente, hay una mezcla de veteranos, que es muy positiva; todos quieren jugar en equipo, están de acuerdo en ese punto, en dejar los egos a un lado".

Un repartidor de pelota con ocho años en la NBA, José Manuel compartirá las funciones de orquestador con sus contrapartes veteranos Monta Ellis y Devin Harris, aunque éste último no estará disponible al inicio de la temporada, por una cirugía.

"Competencia en la NBA hay siempre. Entonces, siempre tienes que jugar lo mejor posible, ayudar a tu equipo y hacer lo que el entrenador crea oportuno. Para eso están los entrenamientos, para trabajar", dijo.

Además de ver como algo natural ya sus recesos de verano jugando para la selección de España y su consiguiente reincorporación a la pretemporada de la NBA, Calderón parece que nunca fue novato en la liga estadounidense.

La comunicación es una de sus principales armas.

"Mi primer año lo pasé mal. Es verdad que fue complicado, pero tuve suerte y coincidí con compañeros de equipo que me ayudaron mucho y el entrenador también y se hizo un poco más fácil quizá. Es más difícil mantenerse que llegar", respondió sonriendo a la observación.

"La comunicación es importante, tus compañeros deben tener confianza en ti, porque al final eres el que sube el balón todo el rato". Creo que la comunicación es clave, tanto como para las cosas positivas o malas, creo que hay que comentarlo, 'que esto me gusta, esto me gusta más así'; es fácil y hace que el equipo sea mejor".

Para el ibérico, Dallas representa una mejoría hasta en el aspecto del clima. "Canadá es un poco más europeo que Dallas, pero el clima va a ser lo que más va a cambiar en nuestras vidas, para mis peques y mi mujer, el salir a la calle más a menudo es el mayor cambio", admitió.

José Manuel, además, tiene el respaldo de Nowitzki, el otro europeo de los Mavericks, quien se expresó de Calderón con adjetivos halagadores, considerándolo ante todo como un jugador muy inteligente. La meta del español, no obstante, va más allá de los logros personales. Quiere seguir mejorando "y ayudar al equipo a llegar lo más lejos posible. Las estadísticas personales las veo poco", concluyó.

"Mark es un tío encantador. Cuando llegó el momento fue fácil llegar a un acuerdo", afirmó Calderón durante el día de acceso a los medios de información, el lunes pasado, en el American Airlines Center, donde se tomó algunos minutos para atender a un nutrido grupo de reporteros que lo abordaron aparte en una sesión en español, después de su presentación ante medios en inglés.

Emocionado, pero sin ser demasiado expresivo, Calderón reflexionó sobre el significado de su llegada al equipo propiedad de Mark Cuban. "Significaba el venir a una fanquicia que era ganadora. Una franquicia que, quitando a Miami, ha sido el último campeón; era jugar con Dirk Nowitzki, con un dueño como Cuban, que en cada declaración es ambicioso, que sabes que, si un año no salen bien las cosas, él va a seguir haciendo lo posible para que el equipo sea ganador.

"Tener esa ambición desde el propietario es muy positivo, para los aficionados, para los jugadores, para todos", estimó.

Calderón considera que los Mavs armaron un equipo prometedor, con veteranos de peso y muchas posibilidades de regresar a la postemporada, después del fracaso de la campaña pasada. "Creo que hay un grupo muy, muy bueno de gente, hay una mezcla de veteranos, que es muy positiva; todos quieren jugar en equipo, están de acuerdo en ese punto, en dejar los egos a un lado".

Un repartidor de pelota con ocho años en la NBA, José Manuel compartirá las funciones de orquestador con sus contrapartes veteranos Monta Ellis y Devin Harris, aunque éste último no estará disponible al inicio de la temporada, por una cirugía.

"Competencia en la NBA hay siempre. Entonces, siempre tienes que jugar lo mejor posible, ayudar a tu equipo y hacer lo que el entrenador crea oportuno. Para eso están los entrenamientos, para trabajar", dijo.

Además de ver como algo natural ya sus recesos de verano jugando para la selección de España y su consiguiente reincorporación a la pretemporada de la NBA, Calderón parece que nunca fue novato en la liga estadounidense.

La comunicación es una de sus principales armas.

"Mi primer año lo pasé mal. Es verdad que fue complicado, pero tuve suerte y coincidí con compañeros de equipo que me ayudaron mucho y el entrenador también y se hizo un poco más fácil quizá. Es más difícil mantenerse que llegar", respondió sonriendo a la observación.

"La comunicación es importante, tus compañeros deben tener confianza en ti, porque al final eres el que sube el balón todo el rato". Creo que la comunicación es clave, tanto como para las cosas positivas o malas, creo que hay que comentarlo, 'que esto me gusta, esto me gusta más así'; es fácil y hace que el equipo sea mejor".

Para el ibérico, Dallas representa una mejoría hasta en el aspecto del clima. "Canadá es un poco más europeo que Dallas, pero el clima va a ser lo que más va a cambiar en nuestras vidas, para mis peques y mi mujer, el salir a la calle más a menudo es el mayor cambio", admitió.

José Manuel, además, tiene el respaldo de Nowitzki, el otro europeo de los Mavericks, quien se expresó de Calderón con adjetivos halagadores, considerándolo ante todo como un jugador muy inteligente. La meta del español, no obstante, va más allá de los logros personales. Quiere seguir mejorando "y ayudar al equipo a llegar lo más lejos posible. Las estadísticas personales las veo poco", concluyó.