Los Mavericks se quitaron tremendo lastre

Dirk Nowitzki lució enfadado. Enfadado pero con carácter. Ese ímpetu que los veteranos saben transformar en productividad en la duela. En el caso del delantero alemán ya era tiempo, - Dallas sumaba 10 derrotas consecutivas frente a San Antonio - así que con esa actitud (que muchas veces cuenta más que los números) contagió al resto de sus compañeros para asegurarse de no repetir la historia del primer partido de la serie, en la que los Mavs habían liderado el juego, pero al final, incapaces de sellar el triunfo, sucumbieron al esquema defensivo de los Spurs en la primera ronda de los Playoffs de la NBA.

En el triunfo de Dallas sobresalió Monta Ellis con 21 puntos, pero la nota, en realidad, la dio la buena ejecución en ambos lados de la duela todo el equipo, producto de la repetición de la estrategia del primer partido, pero esta vez llevada a cabo exitosamente. El cambio solamente consistió en concretar la mayoría de las jugadas ofensiva y defensivamente, resultando en una paliza: 113-92 y el empate de la serie 1-1.

TERCER CUARTO DEFINITIVO

La ventaja de Dallas era de 4 puntos al principio del tercer periodo, antes de que se abrocharan bien los cinturones y apretaran a fondo el acelerador para sumar 27 puntos en las siguientes 16 posesiones de balón. El español José Calderón, a quien el entrenador Rick Carlisle le dio el voto de confianza como armador titular, demostró ser capaz de tener la cabeza fría y estar al nivel de Manu Ginóbili en cuestión de liderazgo. Sus tres encestes consecutivos -tres disparos de media distancia, el último con una falta adicional- le dieron a Dallas 7 puntos consecutivos en ese tercer cuarto decisivo, propiciando una solidez ofensiva que se extendió hasta el cuarto periodo, en la que la ventaja sobre los Spurs sobrepasó los 20 puntos.

Fue un momento crítico el del tercero, porque Ginóbili apareció como suele hacerlo, fresco y dispuesto a aniquilar al rival con sus tiros de tres puntos; pero Nowitzki al otro lado de la duela también se mostró decidido a no dejarse apabullar por las usuales carretadas de hielo con la que los Spurs saben someter al contrario. Y aunque solamente fue una jugada de "foul y cuenta" pero la mirada de Nowitzki fue suficiente para que sus compañeros entendieran que no podían volver a jugar a ese ritmo liviano que tantos partidos les costó en la temporada regular. Los 16 puntos del veterano europeo al final del partido fueron un indicativo claro de que los Mavericks supieron jugar perfectamente en equipo, y que no tuvieron que depender en exclusiva de su ofensiva individual para agruparse y arrollar al rival.

San Antonio cooperó en la buena noche de Dallas al tener, entre otras cosas, a un Tim Duncan apagado, a un joven Danny Green sometido y mostrarse como equipo desatento en el manejo del balón. "Fue una mala combinación", dijo Greg Popovich, el técnico de los Spurs, al explicar el mal desempeño de su equipo. Tony Parker, por ejemplo, fue limitado a 12 puntos, con la presión constante de Shawn Marion, quien además sumó 20 puntos para los Mavs.

El triunfo, en palabras de Calderón, fue producto de "un basquetbol colectivo, no importa quien anote más puntos, si es Monta, Devin {Harris} o Calderón", dijo el ibérico en los pasillos del AT&T Center a la salida de los camerinos.

Dallas consiguió 44 puntos en la pintura y supo capitalizar las más de 20 pérdidas de balón que tuvo San Antonio. Ginóbili terminó con 27 puntos pero fue un esfuerzo casi en solitario lo suyo.

Y a pesar de que Mavericks rompió una larga racha de derrotas frente a los Spurs, fue el mismo Calderón quien mejor puso en perspectiva lo ocurrido la noche del miércoles. "No hay nada qué celebrar. Simplemente los sacamos de ritmo".

Y con eso, la historia continuará con los juegos 3 y 4 a partir de este fin de semana en el American Airlines Center.

 

 

En el triunfo de Dallas sobresalió Monta Ellis con 21 puntos, pero la nota, en realidad, la dio la buena ejecución en ambos lados de la duela todo el equipo, producto de la repetición de la estrategia del primer partido, pero esta vez llevada a cabo exitosamente. El cambio solamente consistió en concretar la mayoría de las jugadas ofensiva y defensivamente, resultando en una paliza: 113-92 y el empate de la serie 1-1.

TERCER CUARTO DEFINITIVO

La ventaja de Dallas era de 4 puntos al principio del tercer periodo, antes de que se abrocharan bien los cinturones y apretaran a fondo el acelerador para sumar 27 puntos en las siguientes 16 posesiones de balón. El español José Calderón, a quien el entrenador Rick Carlisle le dio el voto de confianza como armador titular, demostró ser capaz de tener la cabeza fría y estar al nivel de Manu Ginóbili en cuestión de liderazgo. Sus tres encestes consecutivos -tres disparos de media distancia, el último con una falta adicional- le dieron a Dallas 7 puntos consecutivos en ese tercer cuarto decisivo, propiciando una solidez ofensiva que se extendió hasta el cuarto periodo, en la que la ventaja sobre los Spurs sobrepasó los 20 puntos.

Fue un momento crítico el del tercero, porque Ginóbili apareció como suele hacerlo, fresco y dispuesto a aniquilar al rival con sus tiros de tres puntos; pero Nowitzki al otro lado de la duela también se mostró decidido a no dejarse apabullar por las usuales carretadas de hielo con la que los Spurs saben someter al contrario. Y aunque solamente fue una jugada de "foul y cuenta" pero la mirada de Nowitzki fue suficiente para que sus compañeros entendieran que no podían volver a jugar a ese ritmo liviano que tantos partidos les costó en la temporada regular. Los 16 puntos del veterano europeo al final del partido fueron un indicativo claro de que los Mavericks supieron jugar perfectamente en equipo, y que no tuvieron que depender en exclusiva de su ofensiva individual para agruparse y arrollar al rival.

San Antonio cooperó en la buena noche de Dallas al tener, entre otras cosas, a un Tim Duncan apagado, a un joven Danny Green sometido y mostrarse como equipo desatento en el manejo del balón. "Fue una mala combinación", dijo Greg Popovich, el técnico de los Spurs, al explicar el mal desempeño de su equipo. Tony Parker, por ejemplo, fue limitado a 12 puntos, con la presión constante de Shawn Marion, quien además sumó 20 puntos para los Mavs.

El triunfo, en palabras de Calderón, fue producto de "un basquetbol colectivo, no importa quien anote más puntos, si es Monta, Devin {Harris} o Calderón", dijo el ibérico en los pasillos del AT&T Center a la salida de los camerinos.

Dallas consiguió 44 puntos en la pintura y supo capitalizar las más de 20 pérdidas de balón que tuvo San Antonio. Ginóbili terminó con 27 puntos pero fue un esfuerzo casi en solitario lo suyo.

Y a pesar de que Mavericks rompió una larga racha de derrotas frente a los Spurs, fue el mismo Calderón quien mejor puso en perspectiva lo ocurrido la noche del miércoles. "No hay nada qué celebrar. Simplemente los sacamos de ritmo".

Y con eso, la historia continuará con los juegos 3 y 4 a partir de este fin de semana en el American Airlines Center.