El "Viva México Guey" de Luka Doncic y la fiesta que dio Mavericks en CDMX

Luka Doncic a sus 20 años, se convierte poco a poco en el nuevo rostro de la NBA...

Aunque su llegada a la liga vía Mavericks no fue paralizante, hoy la suya es una historia que cobra dimensiones cada vez más grandes y en México, desde luego, el joven basquetbolista no es un extraño. De hecho, los amantes del baloncesto internacional lo ubican desde que era compañero de Gustavo Ayón, delantero nayarita, con quien Doncic logró varios campeonatos en el Real Madrid, siendo, claro, aún menor de edad.

En la conferencia de prensa en la que fue anunciado el verano pasado en Dallas junto a Jalen Brunson apenas hubo unos 15 reporteros, la mayoría locales. El equipo no impuso restricciones para acudir al evento o seguridad extra, pudimos captar varias fotos en la que Luka se veía algo sorprendido. Pero todo eso quedó atrás muy rápido y ahora, en su segundo año en la liga -tras arrasar con los honores del Novato del Año, las marcas que conquista partido tras partido el esloveno de crianza (deportiva) española son francamente impresionantes. Ha rebasado en varios apartados a Michael Jordan, mientras que a LeBron James, su ídolo, le sigue muy de cerca los pasos.

"LOCOS"
En el juego de temporada regular contra los Pistones de Detroit en la Ciudad de México, Luka volvió "locos" de felicidad a los amantes del deporte ráfaga con un nada extraño triple doble, o sea, consiguiendo dobles dígitos en tres apartados: 41 puntos (lo más que alguien ha anotado en un juego oficial de la NBA celebrado en México), 12 rebotes y 11 asistencias (o pases para anotar).

Uno de los momentos que más van a recordar quienes lo gozaron en vivo y también quienes accedimos a la jugada gracias a la magia del video es cuando Luka lanza el balón altísimo cerca del aro para que Kristaps Porzingis con su espigada figura se eleve y lo clave, columpiándose de gusto por un par de segundos y haciendo "aullar" de gusto a los fanáticos. Ustedes pueden pensar lo que quieran pero yo apuesto a que el ambiente tuvo mucho qué ver en la forma en que estos dos jóvenes estrellas europeos vivieron el juego, una victoria 122-111, por cierto.

El propio jugador de Detroit Andre Drummond, que logró 23 puntos y 15 rebotes, celebró la atmósfera del lugar. "Jugar aquí fue increíble", dijo gustoso a pesar del revés.

Hasta los efectos de sonidos fueron un poquito diferentes a los que tenemos en las arenas aquí en los Estados Unidos. Todo se conjugó y Doncic, celebrando la gran bienvenida, antes de empezar a jugar, terminó de conquistar a los fans en la Arena. "Gracias por el recibimiento... y una cosa más, ¡Viva México Guey!", dijo el esloveno, con un español ibérico, mitad madrileño y mitad andaluz... (eso de hablarlo siempre con Porzingis que lo aprendió en Sevilla y otro poco con José Juan Barea, puertorriqueño).

KP lució quizá en la mejor forma que se le ha visto desde que dejó de jugar por más de un año cuando estaba en los Knicks en el 2017. Muy cerca estuvo de mostrar la "explosividad" con la que conquistó al mundo desde Nueva York  con 20 puntos, 8 rebotes y 3 bloqueos en la visita a México.

Los porteros Jorge Campos (leyenda) y Guillermo Ochoa (América) le dieron trabajo adicional a los fotógrafos en el lugar, sentados muy cerca de la banca de los Mavericks.

"Doncic estuvo espectacular", dijo el entrenador Rick Carlisle. Creo que (Kristaps) Porzingis estuvo grandioso. Seth Curry viniendo de la banca fue un horno de microondas. Eso quiere decir que cuando marcas y aprietas un botón se calienta muy rápido".

Sobre Luka, añadió: "Es un gran talento individual, pero sabe cómo jugar con sus compañeros de equipo. Algunos de sus pases lob a Porzingis fueron para dejarte sin aliento, espectaculares".

Los Dallas Mavericks y su espectáculo de baloncesto con los toques mágicos de Doncic regresan el sábado al American Airlines, para recibir al Heat de Miami.

Aunque su llegada a la liga vía Mavericks no fue paralizante, hoy la suya es una historia que cobra dimensiones cada vez más grandes y en México, desde luego, el joven basquetbolista no es un extraño. De hecho, los amantes del baloncesto internacional lo ubican desde que era compañero de Gustavo Ayón, delantero nayarita, con quien Doncic logró varios campeonatos en el Real Madrid, siendo, claro, aún menor de edad.

En la conferencia de prensa en la que fue anunciado el verano pasado en Dallas junto a Jalen Brunson apenas hubo unos 15 reporteros, la mayoría locales. El equipo no impuso restricciones para acudir al evento o seguridad extra, pudimos captar varias fotos en la que Luka se veía algo sorprendido. Pero todo eso quedó atrás muy rápido y ahora, en su segundo año en la liga -tras arrasar con los honores del Novato del Año, las marcas que conquista partido tras partido el esloveno de crianza (deportiva) española son francamente impresionantes. Ha rebasado en varios apartados a Michael Jordan, mientras que a LeBron James, su ídolo, le sigue muy de cerca los pasos.

"LOCOS"
En el juego de temporada regular contra los Pistones de Detroit en la Ciudad de México, Luka volvió "locos" de felicidad a los amantes del deporte ráfaga con un nada extraño triple doble, o sea, consiguiendo dobles dígitos en tres apartados: 41 puntos (lo más que alguien ha anotado en un juego oficial de la NBA celebrado en México), 12 rebotes y 11 asistencias (o pases para anotar).

Uno de los momentos que más van a recordar quienes lo gozaron en vivo y también quienes accedimos a la jugada gracias a la magia del video es cuando Luka lanza el balón altísimo cerca del aro para que Kristaps Porzingis con su espigada figura se eleve y lo clave, columpiándose de gusto por un par de segundos y haciendo "aullar" de gusto a los fanáticos. Ustedes pueden pensar lo que quieran pero yo apuesto a que el ambiente tuvo mucho qué ver en la forma en que estos dos jóvenes estrellas europeos vivieron el juego, una victoria 122-111, por cierto.

El propio jugador de Detroit Andre Drummond, que logró 23 puntos y 15 rebotes, celebró la atmósfera del lugar. "Jugar aquí fue increíble", dijo gustoso a pesar del revés.

Hasta los efectos de sonidos fueron un poquito diferentes a los que tenemos en las arenas aquí en los Estados Unidos. Todo se conjugó y Doncic, celebrando la gran bienvenida, antes de empezar a jugar, terminó de conquistar a los fans en la Arena. "Gracias por el recibimiento... y una cosa más, ¡Viva México Guey!", dijo el esloveno, con un español ibérico, mitad madrileño y mitad andaluz... (eso de hablarlo siempre con Porzingis que lo aprendió en Sevilla y otro poco con José Juan Barea, puertorriqueño).

KP lució quizá en la mejor forma que se le ha visto desde que dejó de jugar por más de un año cuando estaba en los Knicks en el 2017. Muy cerca estuvo de mostrar la "explosividad" con la que conquistó al mundo desde Nueva York  con 20 puntos, 8 rebotes y 3 bloqueos en la visita a México.

Los porteros Jorge Campos (leyenda) y Guillermo Ochoa (América) le dieron trabajo adicional a los fotógrafos en el lugar, sentados muy cerca de la banca de los Mavericks.

"Doncic estuvo espectacular", dijo el entrenador Rick Carlisle. Creo que (Kristaps) Porzingis estuvo grandioso. Seth Curry viniendo de la banca fue un horno de microondas. Eso quiere decir que cuando marcas y aprietas un botón se calienta muy rápido".

Sobre Luka, añadió: "Es un gran talento individual, pero sabe cómo jugar con sus compañeros de equipo. Algunos de sus pases lob a Porzingis fueron para dejarte sin aliento, espectaculares".

Los Dallas Mavericks y su espectáculo de baloncesto con los toques mágicos de Doncic regresan el sábado al American Airlines, para recibir al Heat de Miami.