Mavericks atormenta a Thunder con trance de 30-0 pero pierde en Dallas

Mavericks atormenta a Thunder con trance de 30-0 pero pierde en Dallas

Dereck Lively II/Dallas Mavericks (cortesía).

DALLAS -- El fanático que tuvo fe y se quedó hasta el final del juego del sábado entre Mavericks y Thunder, sin duda hizo valer el precio de la taquilla que pagó por entrar al American Airlines Center.

Lo que parecía un triunfo holgado del equipo de Oklahoma sobre Dallas, que salió sin Kyrie Irving, (los Mavs habían perdido una noche antes contra Grizzlies), resultó en un partido para la historia en el que Mavericks tuvo una racha de 30 puntos sin respuesta en el cuarto periodo, tras borrar una desventaja de 26 puntos y atormentar al Thunder.

Los esfuerzos liderados por Luka Doncic, que un día antes vio nacer a su primogénita, aunque espectaculares, fueron insuficientes, pero marcaron un precedente en los libros de récords de la NBA. Ningún otro equipo, al menos desde que se tienen datos de los partidos completos jugada tras jugada (1996-97), había montado un monólogo ofensivo de tal magnitud.

EL TRANCE. Al inicio del periodo final, Dallas estaba atrás 87-111 después de múltiples intentos por acortar distancias que el rival simplemente volvía a alargar. Pero en un trance que empezó cuando restaban 11:09 minutos por jugar y se extendió hasta cuando al reloj le quedaba 4:18, los Mavericks anotaron 30 puntos sin contestación. Un tramo en el que Oklahoma "perdió el tino" frente al aro y tampoco respondía defensivamente.

El público estallaba en júbilo en cada secuencia del equipo de casa que culminaba en anotación. Doncic celebraba como si fuera un encuentro de postemporada, aunque en realidad estaba súper feliz por el nacimiento de Gabriela, cuyo nombre escribió en los tenis blancos con acentos rosa que usó para la cita.

"Primero que nada, fue el día más feliz de mi vida, hablando de la bebé"; respondió a un reportero al final del juego. "Después, el partido de hoy fue una gran montaña rusa. Estoy muy triste de que no lo ganáramos, pero hicimos un gran esfuerzo".

Dallas logró empatar 111-111 y revirtió el marcador, tomando la delantera 117-111 con poco más de 4 minutos por jugar, antes de una súbita resucitación en la duela de los visitantes, que de alguna forma recuperaron el foco en ambos lados de la cancha y terminaron anotaron 8 puntos sin respuesta, para sellar el triunfo.

Fue una manera "extraña" de ganar, en palabras del entrenador de Oklahoma, Mark Daigneault al final del juego, quien destacó la fortaleza mental de sus pupilos después del tremendo resbalón.

PERFECTO. El exjugador de Mavericks, Davis Bertans, anotó 15 puntos en su regreso a Dallas, acertando cada disparo que hizo. (3 de 3 en triples y 6 de 6 en tiros libres). Sumó a sus estadísticas también un rebote, una asistencia y un robo.

Quien lideró a Oklahoma fue Jalen Williams, con 23 puntos, porque el anotador estrella del equipo, Shai Gilgeous-Alexander, que promedia 30 puntos por juego, fue contenido por la defensa de Dallas (totalizó 17, pero solo 1 en el primer cuarto).

LUKA. El esloveno anotó 36 puntos, con 15 rebotes y 18 asistencias en más de 42 minutos de acción. Sus números marcaron la 59na ocasión en lograr un triples doble, empatando a Larry Bird como el noveno jugador con más "triples dobles" en la historia de la NBA También sumó dos robos de balón y dos bloqueos.

NOVATOS. Dereck Lively II, el centro de Mavs, lució con 20 puntos, 14 de ellos en la segunda mitad y la mayoría producto de clavadas, con 16 rebotes recuperados.

Chet Holmgren, su contraparte de Oklahoma, aportó 11 puntos con 11 rebotes y cinco bloqueos. El espigado jugador reservó lo mejor para los segundos finales, en donde con un par de tapones contribuyó a frenó definitivamente a Dallas, que parecía dispuesto a ganar para no sumar dos derrotas en fila.

Lo que parecía un triunfo holgado del equipo de Oklahoma sobre Dallas, que salió sin Kyrie Irving, (los Mavs habían perdido una noche antes contra Grizzlies), resultó en un partido para la historia en el que Mavericks tuvo una racha de 30 puntos sin respuesta en el cuarto periodo, tras borrar una desventaja de 26 puntos y atormentar al Thunder.

Los esfuerzos liderados por Luka Doncic, que un día antes vio nacer a su primogénita, aunque espectaculares, fueron insuficientes, pero marcaron un precedente en los libros de récords de la NBA. Ningún otro equipo, al menos desde que se tienen datos de los partidos completos jugada tras jugada (1996-97), había montado un monólogo ofensivo de tal magnitud.

EL TRANCE. Al inicio del periodo final, Dallas estaba atrás 87-111 después de múltiples intentos por acortar distancias que el rival simplemente volvía a alargar. Pero en un trance que empezó cuando restaban 11:09 minutos por jugar y se extendió hasta cuando al reloj le quedaba 4:18, los Mavericks anotaron 30 puntos sin contestación. Un tramo en el que Oklahoma "perdió el tino" frente al aro y tampoco respondía defensivamente.

El público estallaba en júbilo en cada secuencia del equipo de casa que culminaba en anotación. Doncic celebraba como si fuera un encuentro de postemporada, aunque en realidad estaba súper feliz por el nacimiento de Gabriela, cuyo nombre escribió en los tenis blancos con acentos rosa que usó para la cita.

"Primero que nada, fue el día más feliz de mi vida, hablando de la bebé"; respondió a un reportero al final del juego. "Después, el partido de hoy fue una gran montaña rusa. Estoy muy triste de que no lo ganáramos, pero hicimos un gran esfuerzo".

Dallas logró empatar 111-111 y revirtió el marcador, tomando la delantera 117-111 con poco más de 4 minutos por jugar, antes de una súbita resucitación en la duela de los visitantes, que de alguna forma recuperaron el foco en ambos lados de la cancha y terminaron anotaron 8 puntos sin respuesta, para sellar el triunfo.

Fue una manera "extraña" de ganar, en palabras del entrenador de Oklahoma, Mark Daigneault al final del juego, quien destacó la fortaleza mental de sus pupilos después del tremendo resbalón.

PERFECTO. El exjugador de Mavericks, Davis Bertans, anotó 15 puntos en su regreso a Dallas, acertando cada disparo que hizo. (3 de 3 en triples y 6 de 6 en tiros libres). Sumó a sus estadísticas también un rebote, una asistencia y un robo.

Quien lideró a Oklahoma fue Jalen Williams, con 23 puntos, porque el anotador estrella del equipo, Shai Gilgeous-Alexander, que promedia 30 puntos por juego, fue contenido por la defensa de Dallas (totalizó 17, pero solo 1 en el primer cuarto).

LUKA. El esloveno anotó 36 puntos, con 15 rebotes y 18 asistencias en más de 42 minutos de acción. Sus números marcaron la 59na ocasión en lograr un triples doble, empatando a Larry Bird como el noveno jugador con más "triples dobles" en la historia de la NBA También sumó dos robos de balón y dos bloqueos.

NOVATOS. Dereck Lively II, el centro de Mavs, lució con 20 puntos, 14 de ellos en la segunda mitad y la mayoría producto de clavadas, con 16 rebotes recuperados.

Chet Holmgren, su contraparte de Oklahoma, aportó 11 puntos con 11 rebotes y cinco bloqueos. El espigado jugador reservó lo mejor para los segundos finales, en donde con un par de tapones contribuyó a frenó definitivamente a Dallas, que parecía dispuesto a ganar para no sumar dos derrotas en fila.