Opinión: Un domingo de futbol

El que acaba de pasar fue un domingo diferente a los otros. Los centros comerciales estuvieron solos y las compras en los mercados fueron menos, porque los víveres o se compraron antes o después. Lo importante era tener la tarde libre para presenciar frente al televisor el encuentro de futbol entre México y Estados Unidos.

Con la confianza que da la seguridad de una victoria, los mexicanos de acá nos preparamos para un festejo. A mí me tocó cocinar la machaca y un pescado a la veracruzana para los que no comen carne. Mi experiencia culinaria es limitada por lo que me previne con todos los ingredientes y me aseguré de tener picada cuanta cebolla, tomate y chiles california y chiles en vinagre que iba a necesitar según indicaban las recetas.

Al comienzo del partido, escuchamos con respeto el himno de Estados Unidos, pero al escuchar los primeros acordes del himno nacional mexicano la emoción nos ganó y todos nos pusimos de pie, no faltó quien levantara la mano en forma de saludo a la bandera de México. Igual como lo hicieron los que estuvieron presentes en el Estadio Azteca, lugar del encuentro deportivo.

Consulté el reloj y no tuve la menor duda de que mis platillos estarían listos para degustarse al finalizar el partido. México necesita ganar, porque no podemos perder. No en estos momentos, no en esta etapa de la historia. Necesitamos sentir que ganamos, aunque sea en el futbol. Son muchas las derrotas que nos acompañan a diario.

La euforia invadía la estancia, y mis salsas ya estaban a punto de soltar el primer hervor cuando sucedió lo inexplicable, un gol de Estados Unidos.

¿Será que vamos a perder? Fue tanta mi turbación que el pescado lo puse en la salsa dela machaca y la machaca en la del pescado. Una combinación de sabores que resultó desafortunada. Sobre todo porque el Pescado era a la Veracruzana.

La alegría de los presentes desapareció, nadie volvió a tocar los nachos y mucho menos el guacamole. Las mujeres con experiencia en el arte de la comunicación sin palabras, deciden dejar solos a los compañeros de vida en ese momento de angustia incontrolable. Tampoco es el momento de lavar trastes y mucho menos prender la aspiradora. Los minutos transcurren y se convierten en una eternidad, hasta que un gol de México convierte el lugar en un espacio de esperanza. La alegría reaparece, pero con menos euforia. El partido está empatado y los pronósticos no son de triunfo para México. "Ya con que empatemos". De nuevo el sentimiento de que "con tal de que perdamos", se impone.

Al final nadie gana, "pero no perdimos". Mis platillos quedaron intactos. Nadie se aventuró a probarlos. Ni yo insistí en que lo hicieran. La machaca no sabe bien en una salsa que lleva tomillo, orégano, aceitunas y alcaparras. Quesadillas con queso de Oaxaca salvan cualquier situación.

México es un pueblo que vive de esperanzas, así nos acostumbraron con los sexenios, la esperanza ahora es que lleguemos a ser campeones en Rusia en el 2018. También es bueno saber que el Tri sigue invicto, con 14 puntos. También es bueno saber que al menos en el futbol, por ahora, México le lleva la delantera a Estados Unidos.

Alicia Alarcón, periodista radial,  conduce un programa de opinión en KBLA-1580 AM en Los Angeles, CA.  Es autora de La Migra Me Hizo los Mandados  y Revancha en Los Angeles (Arte Público Press).

Con la confianza que da la seguridad de una victoria, los mexicanos de acá nos preparamos para un festejo. A mí me tocó cocinar la machaca y un pescado a la veracruzana para los que no comen carne. Mi experiencia culinaria es limitada por lo que me previne con todos los ingredientes y me aseguré de tener picada cuanta cebolla, tomate y chiles california y chiles en vinagre que iba a necesitar según indicaban las recetas.

Al comienzo del partido, escuchamos con respeto el himno de Estados Unidos, pero al escuchar los primeros acordes del himno nacional mexicano la emoción nos ganó y todos nos pusimos de pie, no faltó quien levantara la mano en forma de saludo a la bandera de México. Igual como lo hicieron los que estuvieron presentes en el Estadio Azteca, lugar del encuentro deportivo.

Consulté el reloj y no tuve la menor duda de que mis platillos estarían listos para degustarse al finalizar el partido. México necesita ganar, porque no podemos perder. No en estos momentos, no en esta etapa de la historia. Necesitamos sentir que ganamos, aunque sea en el futbol. Son muchas las derrotas que nos acompañan a diario.

La euforia invadía la estancia, y mis salsas ya estaban a punto de soltar el primer hervor cuando sucedió lo inexplicable, un gol de Estados Unidos.

¿Será que vamos a perder? Fue tanta mi turbación que el pescado lo puse en la salsa dela machaca y la machaca en la del pescado. Una combinación de sabores que resultó desafortunada. Sobre todo porque el Pescado era a la Veracruzana.

La alegría de los presentes desapareció, nadie volvió a tocar los nachos y mucho menos el guacamole. Las mujeres con experiencia en el arte de la comunicación sin palabras, deciden dejar solos a los compañeros de vida en ese momento de angustia incontrolable. Tampoco es el momento de lavar trastes y mucho menos prender la aspiradora. Los minutos transcurren y se convierten en una eternidad, hasta que un gol de México convierte el lugar en un espacio de esperanza. La alegría reaparece, pero con menos euforia. El partido está empatado y los pronósticos no son de triunfo para México. "Ya con que empatemos". De nuevo el sentimiento de que "con tal de que perdamos", se impone.

Al final nadie gana, "pero no perdimos". Mis platillos quedaron intactos. Nadie se aventuró a probarlos. Ni yo insistí en que lo hicieran. La machaca no sabe bien en una salsa que lleva tomillo, orégano, aceitunas y alcaparras. Quesadillas con queso de Oaxaca salvan cualquier situación.

México es un pueblo que vive de esperanzas, así nos acostumbraron con los sexenios, la esperanza ahora es que lleguemos a ser campeones en Rusia en el 2018. También es bueno saber que el Tri sigue invicto, con 14 puntos. También es bueno saber que al menos en el futbol, por ahora, México le lleva la delantera a Estados Unidos.

Alicia Alarcón, periodista radial,  conduce un programa de opinión en KBLA-1580 AM en Los Angeles, CA.  Es autora de La Migra Me Hizo los Mandados  y Revancha en Los Angeles (Arte Público Press).