Christian Bach desafía a “La impostora”

HOUSTON -- La impresionante personalidad de la actriz Christian Bach traspasa la pantalla todas las noches a través de su personaje “Raquel Altamira”, en la telenovela “La impostora”.

En la historia que recién comenzó a transmitirse en la pantalla chica, la histrión da vida a una mujer de carácter fuerte y manipulador, que trata de controlar las vidas de todos los que están a su alrededor.

Este es el segundo personaje de villana que Bach realiza con Telemundo, anteriormente dio vida a “Antonia Guerra”, en la telenovela “La Patrona”, junto a la diva mexicana Aracely Arámbula.

Ahora, tiene la responsabilidad de sacar de las mentes de los televidentes a esa rubia malévola y meter a la trigueña “Raquel”.

“Cuando uno hace un personaje se arma de afuera hacia adentro, se le da la imagen y se prepara uno psicológicamente: busca su historia, biografía y mapa ruta del pasado de su infancia”, dice la argentina sobre cómo alistó el tan odiado pero gustado personaje al que da vida.

“La imagen morena es porque de alguna manera la gente me tiene identificad rubia y con pelo chino. Ahora que lo veo, es bastante alejado y tiene otras características psicológicas distintas y otra realidad a lo que he presentado en el pasado”, añade.

Fuerte

Con una completa formalidad y una presencia que deja sentir hasta por el teléfono durante la entrevista, Bach comparte cómo es que fue seleccionada nuevamente por Telemundo para hacer este papel estelar.

“Asistí a los ‘Premios Tu Mundo’ y a ‘La Patrona’ le fue muy bien. Ya estaba por regresarme a vivir a Miami y Telemundo me ofreció esta telenovela. Pedí verla y dije que sí. Es un producto interesante y clásico que tiene amor, odio, misterio. Tiene otros ingredientes necesarios como el interesante elenco, y además la mancuerna con Argos la productora. El producto tiene el sabor mexicano”.

El encabezar al elenco de tan importante producción refuerza la credibilidad y peso que como actriz tiene Bach.

“Me da mucho gusto que me distingan así, creo que el público te va conociendo a través de una vida en esto. Como productora y actriz es el trabajo de una vida, el éxito de una telenovela puede tener cualquier estrella pero la verdadera estrella es la historia”.

Madre e hijo

“La impostora” tiene también otro elemento especial para la actriz, es la primera vez que su hijo Sebastián Zurita comparte créditos con ella actuando. Igual que en la realidad, también en la ficción se convierten en madre e hijo.

“Como dije, cuando me contrataron no tenían a nadie en el reparto, luego le hablaron a Sebastián, algo que me sorprendió gratamente. Ahora mucho más,  porque es muy divertido trabajar con él. La relación que ustedes verán en la pantalla nos divierte mucho, no es la misma que tenemos en la vida real. Me da orgullo como mamá verlo maduro como actor, él pasa por un momento importante en México”, comparte.

Sobre el creciente mercado telenovelero en Estados Unidos tiene también una percepción muy interesante. Bach sabe que los latinos, en una gran mayoría prefieren ver telenovelas a otra programación.

“Es un producto que hicimos con cariño para la gente hispana. Siempre hay algo especial para nuestra gente la que está de pronto trabajando en circunstancias difíciles lejos de su país; para nosotros el éxito no son los niveles de audiencia sino el pensar que nuestro cordón umbilical de México está atado a Estado Unidos. En esta telenovela verán mucho de su país”, finaliza.

 

En la historia que recién comenzó a transmitirse en la pantalla chica, la histrión da vida a una mujer de carácter fuerte y manipulador, que trata de controlar las vidas de todos los que están a su alrededor.

Este es el segundo personaje de villana que Bach realiza con Telemundo, anteriormente dio vida a “Antonia Guerra”, en la telenovela “La Patrona”, junto a la diva mexicana Aracely Arámbula.

Ahora, tiene la responsabilidad de sacar de las mentes de los televidentes a esa rubia malévola y meter a la trigueña “Raquel”.

“Cuando uno hace un personaje se arma de afuera hacia adentro, se le da la imagen y se prepara uno psicológicamente: busca su historia, biografía y mapa ruta del pasado de su infancia”, dice la argentina sobre cómo alistó el tan odiado pero gustado personaje al que da vida.

“La imagen morena es porque de alguna manera la gente me tiene identificad rubia y con pelo chino. Ahora que lo veo, es bastante alejado y tiene otras características psicológicas distintas y otra realidad a lo que he presentado en el pasado”, añade.

Fuerte

Con una completa formalidad y una presencia que deja sentir hasta por el teléfono durante la entrevista, Bach comparte cómo es que fue seleccionada nuevamente por Telemundo para hacer este papel estelar.

“Asistí a los ‘Premios Tu Mundo’ y a ‘La Patrona’ le fue muy bien. Ya estaba por regresarme a vivir a Miami y Telemundo me ofreció esta telenovela. Pedí verla y dije que sí. Es un producto interesante y clásico que tiene amor, odio, misterio. Tiene otros ingredientes necesarios como el interesante elenco, y además la mancuerna con Argos la productora. El producto tiene el sabor mexicano”.

El encabezar al elenco de tan importante producción refuerza la credibilidad y peso que como actriz tiene Bach.

“Me da mucho gusto que me distingan así, creo que el público te va conociendo a través de una vida en esto. Como productora y actriz es el trabajo de una vida, el éxito de una telenovela puede tener cualquier estrella pero la verdadera estrella es la historia”.

Madre e hijo

“La impostora” tiene también otro elemento especial para la actriz, es la primera vez que su hijo Sebastián Zurita comparte créditos con ella actuando. Igual que en la realidad, también en la ficción se convierten en madre e hijo.

“Como dije, cuando me contrataron no tenían a nadie en el reparto, luego le hablaron a Sebastián, algo que me sorprendió gratamente. Ahora mucho más,  porque es muy divertido trabajar con él. La relación que ustedes verán en la pantalla nos divierte mucho, no es la misma que tenemos en la vida real. Me da orgullo como mamá verlo maduro como actor, él pasa por un momento importante en México”, comparte.

Sobre el creciente mercado telenovelero en Estados Unidos tiene también una percepción muy interesante. Bach sabe que los latinos, en una gran mayoría prefieren ver telenovelas a otra programación.

“Es un producto que hicimos con cariño para la gente hispana. Siempre hay algo especial para nuestra gente la que está de pronto trabajando en circunstancias difíciles lejos de su país; para nosotros el éxito no son los niveles de audiencia sino el pensar que nuestro cordón umbilical de México está atado a Estado Unidos. En esta telenovela verán mucho de su país”, finaliza.