Causa furor en Dallas El Hijo del Santo

El Santo vive. O por lo menos en los corazones de las decenas de personas que el pasado domingo llegaron desde temprano al cine Angelika de Dallas, para tratar de saludar o conseguir una foto con su heredero, (El Hijo del Santo).

Rodolfo Guzmán Huerta, mejor conocido como El Santo, una de las figuras más importantes de la cultura popular mexicana, murió el 5 de febrero de 1984, y a poco más de 30 años de su fallecimiento, es recordado actualmente con el documental "El hombre detrás de la máscara", (2013).

Gabriela Obregón, la directora del largometraje, explica que quiso descubrir a padre e hijo en una sola obra.

“Es la historia del hombre que está debajo de la máscara, que es un ser humano que siente, que vive, que sufre, que es como cualquier otra persona y que finalmente encarna un personaje”, dijo Obregón a Hoy Dallas.

Jorge Guzmán Rodríguez, El Hijo del Santo, afirma que los hombres pueden morir pero sus leyendas permanecen y trascienden épocas.

El clima de furor en los pasillos de las salas de cine del Angelika antes de la exhibición de la cinta sobre El Enmascarado de Plata no lo dejan mentir, es un ambiente que Santo Hijo disfrutaba sin más.

“El está acostumbrado a esto, sin embargo, sigue emocionando, porque adentro de la máscara hay un ser humano. El ser humano es el que siempre está viviendo, disfrutando y sintiendo todo esto”, justifica Obregón al ver a El Hijo del Santo pidiendo que alguien capture en video la larga fila en torno al teatro.

En un film de poco más de 100 minutos, Obregón, quien por cierto es pareja sentimental de El Hijo del Santo, retrata a ambos personajes, padre e hijo, con las dificultades y emociones que resultan de tener que vivir con una doble personalidad, las dos caras de la moneda: el sacrificio de mantener una dinastía y la satisfacción de representar a ambos personajes.

Obregón inició primero como actriz de telenovelas en México y después como productora hizo 9 largometrajes, entre ellos: “Cambiando el destino”, de Magnetol, y “Soy hombre y qué”, con Eugenio Derbez.

Sobre El Hijo del Santo, opina que es “un hombre muy comprometido con 32 años de carrera, preparando su retiro como luchador, pero en una nueva etapa como comunicador (tiene la licenciatura en Ciencias de la Comunicación). Tiene mucho por hacer todavía”.

MENSAJE

“El mensaje del documental te permite ver de viva voz -porque el Santo ya murió- lo que es un ser humano que representa a un personaje”, precisa Obregón.

Abunda, sobre El Santo y su hijo, que como personaje, el enmascarado “está convencido de que el bien siempre debe de triunfar sobre el mal. Que en la vida, los golpes más fuertes no han sido arriba del ring, sino abajo… que también ha sufrido, pero que finalmente es un personaje de éxito. Eso es bien importante verlo".

¿El Santo es un superhéroe?

"Yo creo que es el héroe que todos llevamos dentro y que debemos exteriorizar. Todos tenemos un Santo adentro, sólo que parece que es mucho más popular ser el demonio”.

¿Por qué eligió llamarse El Santo?

"Era una contradicción, porque el cuando inicia lo hace como “rudo”. Al iniciar como rudo le ponen un nombre que contrastaba totalmente".

¿Cómo se resume el legado El Santo?

"El trabajo más importante que hizo (El Santo) fue dejar un personaje positivo, y sus películas, que llevaron siempre el mensaje de que el bien siempre triunfa sobre el mal", concluye.

 

Rodolfo Guzmán Huerta, mejor conocido como El Santo, una de las figuras más importantes de la cultura popular mexicana, murió el 5 de febrero de 1984, y a poco más de 30 años de su fallecimiento, es recordado actualmente con el documental "El hombre detrás de la máscara", (2013).

Gabriela Obregón, la directora del largometraje, explica que quiso descubrir a padre e hijo en una sola obra.

“Es la historia del hombre que está debajo de la máscara, que es un ser humano que siente, que vive, que sufre, que es como cualquier otra persona y que finalmente encarna un personaje”, dijo Obregón a Hoy Dallas.

Jorge Guzmán Rodríguez, El Hijo del Santo, afirma que los hombres pueden morir pero sus leyendas permanecen y trascienden épocas.

El clima de furor en los pasillos de las salas de cine del Angelika antes de la exhibición de la cinta sobre El Enmascarado de Plata no lo dejan mentir, es un ambiente que Santo Hijo disfrutaba sin más.

“El está acostumbrado a esto, sin embargo, sigue emocionando, porque adentro de la máscara hay un ser humano. El ser humano es el que siempre está viviendo, disfrutando y sintiendo todo esto”, justifica Obregón al ver a El Hijo del Santo pidiendo que alguien capture en video la larga fila en torno al teatro.

En un film de poco más de 100 minutos, Obregón, quien por cierto es pareja sentimental de El Hijo del Santo, retrata a ambos personajes, padre e hijo, con las dificultades y emociones que resultan de tener que vivir con una doble personalidad, las dos caras de la moneda: el sacrificio de mantener una dinastía y la satisfacción de representar a ambos personajes.

Obregón inició primero como actriz de telenovelas en México y después como productora hizo 9 largometrajes, entre ellos: “Cambiando el destino”, de Magnetol, y “Soy hombre y qué”, con Eugenio Derbez.

Sobre El Hijo del Santo, opina que es “un hombre muy comprometido con 32 años de carrera, preparando su retiro como luchador, pero en una nueva etapa como comunicador (tiene la licenciatura en Ciencias de la Comunicación). Tiene mucho por hacer todavía”.

MENSAJE

“El mensaje del documental te permite ver de viva voz -porque el Santo ya murió- lo que es un ser humano que representa a un personaje”, precisa Obregón.

Abunda, sobre El Santo y su hijo, que como personaje, el enmascarado “está convencido de que el bien siempre debe de triunfar sobre el mal. Que en la vida, los golpes más fuertes no han sido arriba del ring, sino abajo… que también ha sufrido, pero que finalmente es un personaje de éxito. Eso es bien importante verlo".

¿El Santo es un superhéroe?

"Yo creo que es el héroe que todos llevamos dentro y que debemos exteriorizar. Todos tenemos un Santo adentro, sólo que parece que es mucho más popular ser el demonio”.

¿Por qué eligió llamarse El Santo?

"Era una contradicción, porque el cuando inicia lo hace como “rudo”. Al iniciar como rudo le ponen un nombre que contrastaba totalmente".

¿Cómo se resume el legado El Santo?

"El trabajo más importante que hizo (El Santo) fue dejar un personaje positivo, y sus películas, que llevaron siempre el mensaje de que el bien siempre triunfa sobre el mal", concluye.