Rinden homenaje a Chavela Vargas con documental

Después de sufrir una infancia de rechazo y entregarse al alcohol, Chavela Vargas conquistó a más de una generación y a públicos de varios continentes.

No fue profeta en su tierra pero trascendió barreras, no sin grandes tropiezos, ni de forma automática; así retrata su historia el documental “Chavela” que llega a cines de Estados Unidos este otoño.

Aunque tuvo que esperar muchos años, logró ser reconocida por su aporte a la cultura mexicana y latinoamericana, donde sus grandes escenarios al principio le cerraron las puertas por no ser una mujer tradicional.

La intérprete de música ranchera nacida en Costa Rica que adoptó a México como patria, fue compañera de parrandas de José Alfredo Jiménez y tuvo amores secretos con las mujeres más bellas de la época, dicen quienes la conocieron de cerca.

Tras vivir una infancia triste y sufrir el desprecio de su familia, Isabel Vargas Lizano se aventuró sola a México, donde varios años después vivió de cantar, pero el alcoholismo le impidió forjar una carrera estable.

Uno de los objetivos, además de rendirle homenaje y darle un regalo a sus admiradores, es el de presentarla a un nuevo público, dice la directora Daresha Kyi .

“Mucha gente podría identificarse con ella aunque no la conocieran. Es una de esas personas que inspira a todo el mundo, a un alcohólico, a la comunidad LGBT”. Incluso a los inmigrantes.

El film gira en torno a una entrevista que le hicieron a Vargas a principios de la década de 1990, en México, después de 12 o 15 años perdidos en el alcoholismo, cuando muchos la daban por muerta o desaparecida.

Pedro Almodóvar, Eugenia León, Tania Libertad y Miguel Bosé ofrecen testimonios personales sobre su convivencia con Chavela Vargas, quien a los 71 años revivió su carrera y se convirtió, gracias al apoyo de Almodóvar (y otro tanto de Joaquín Sabina) en una renombrada figura internacional, conquistando escenarios en España y Nueva York, para después vivir un renacimiento en México.

Almodóvar adoraba a Chavela, dice Kyi. “Eran almas gemelas, se querían mucho”.

Por otra parte, la cineasta estadounidense no descarta lo importante que fueron José Alfredo Jiménez y Agustín Lara cuando Vargas empezó a ser conocida en México.

Chavela grabó 80 discos y fue la segunda mujer en ganar la Gran Cruz de la Orden de Isabel La Católica en España. Tuvo cercanía con artistas e intelectuales de distintas épocas, como Juan Rulfo, Agustín Lara, Frida Kahlo, Diego Rivera, Dolores Olmedo, José Alfredo Jiménez, Lila Downs, Eugenia León y Joaquín Sabina.

El documental fue rodado en México y en España, y tiene subtítulos en inglés. En Dallas se estrena el 20 de octubre, en el cine Angelika.

No fue profeta en su tierra pero trascendió barreras, no sin grandes tropiezos, ni de forma automática; así retrata su historia el documental “Chavela” que llega a cines de Estados Unidos este otoño.

Aunque tuvo que esperar muchos años, logró ser reconocida por su aporte a la cultura mexicana y latinoamericana, donde sus grandes escenarios al principio le cerraron las puertas por no ser una mujer tradicional.

La intérprete de música ranchera nacida en Costa Rica que adoptó a México como patria, fue compañera de parrandas de José Alfredo Jiménez y tuvo amores secretos con las mujeres más bellas de la época, dicen quienes la conocieron de cerca.

Tras vivir una infancia triste y sufrir el desprecio de su familia, Isabel Vargas Lizano se aventuró sola a México, donde varios años después vivió de cantar, pero el alcoholismo le impidió forjar una carrera estable.

Uno de los objetivos, además de rendirle homenaje y darle un regalo a sus admiradores, es el de presentarla a un nuevo público, dice la directora Daresha Kyi .

“Mucha gente podría identificarse con ella aunque no la conocieran. Es una de esas personas que inspira a todo el mundo, a un alcohólico, a la comunidad LGBT”. Incluso a los inmigrantes.

El film gira en torno a una entrevista que le hicieron a Vargas a principios de la década de 1990, en México, después de 12 o 15 años perdidos en el alcoholismo, cuando muchos la daban por muerta o desaparecida.

Pedro Almodóvar, Eugenia León, Tania Libertad y Miguel Bosé ofrecen testimonios personales sobre su convivencia con Chavela Vargas, quien a los 71 años revivió su carrera y se convirtió, gracias al apoyo de Almodóvar (y otro tanto de Joaquín Sabina) en una renombrada figura internacional, conquistando escenarios en España y Nueva York, para después vivir un renacimiento en México.

Almodóvar adoraba a Chavela, dice Kyi. “Eran almas gemelas, se querían mucho”.

Por otra parte, la cineasta estadounidense no descarta lo importante que fueron José Alfredo Jiménez y Agustín Lara cuando Vargas empezó a ser conocida en México.

Chavela grabó 80 discos y fue la segunda mujer en ganar la Gran Cruz de la Orden de Isabel La Católica en España. Tuvo cercanía con artistas e intelectuales de distintas épocas, como Juan Rulfo, Agustín Lara, Frida Kahlo, Diego Rivera, Dolores Olmedo, José Alfredo Jiménez, Lila Downs, Eugenia León y Joaquín Sabina.

El documental fue rodado en México y en España, y tiene subtítulos en inglés. En Dallas se estrena el 20 de octubre, en el cine Angelika.