Zucchero, emocionado por su visita a Dallas

DALLAS -- El martes, el House of Blues será el sitio donde debutará en Texas un nuevo manjar auditivo: el 'Soul a la italiana'.

Y el responsable de dicha presentación, el veterano cantante y músico italiano Zucchero, no oculta su emoción al hablar de su visita a Dallas, "será mi primera vez tocando, ahí", dice -aunque muy pocos en Texas sepan quién es, ni haya mucho ruido en la prensa acerca de su visita.

"Es un reto", explica al preguntársele sobre su estatus de súper estrella aterrizada en suelo estadounidense.

"Siempre he venido a ciudades con comunidades italianas, como Chicago y Nueva York o a Los Angeles. Pero ahora quiero ver la reacción de otros que no me conocen", dijo.

Un reto, del que por ahora ha salido avante. "Ya hicimos Canadá. Y en San Diego agotamos las entradas", detalla gustoso, en una conversación telefónica desde un casino en Las Vegas, en donde se la jugó también en calidad de primerizo.

"Va a estar muy bien", adelanta. "Canto un poco en inglés, pero obviamente que me siento más cómodo cantando en mi lengua natal".

La versatilidad de Zucchero está comprobada. Ha colaborado y grabado junto a Sting, Miles Davis, John Lee Hooker, Andrea Bochelli, Pavarotti, U2, Maná, Sheryl Crow y Eric Clapton, entre muchos otros.

Uno de sus grandes éxitos internacionales lo logró cantando junto a Paul Young "Senza Una Donna".

En Cuba grabó "La sesión cubana", su disco más reciente.

Su experiencia en la isla antillana la describe como algo fantástico y maravilloso.

"Mi música viene del blues, del soul, y de la musica gospel", explica regularmente el europeo para tratar de definir su obra.

En Italia alcanzó el estrellato desde principios de los 80's. Y sus inicios eran reflejo fiel de sus influencias del blues estadounidense.

La pregunta inevitable es: ¿Cómo se le mete el blues en la sangre a un italiano?

"No lo sé. Mientras crecía, un día, un amigo estadounidense negro me presentó la música de Aretha Franklin y Ray Charles, e inmediatamente me enamoré", recuerda casi riéndose.

CONEXIÓN TEXANA

Aunque no tocó en vivo con él, a Zucchero lo unió para siempre una canción (Madre Dolcissima) en la que Stevie Ray Vaughan interpretó un solo de guitarra.

"Nos juntamos para desayunar. Yo estaba en Memphis grabando, y a Stevie le gustó tanto (Madre Dolccisima) que pidió grabar un solo. Él lo hizo en un cuarto aparte".

Después, (en 1990) "supe que se mató en un avionazo durante una gira".

Para alentar al público a que se acerque al House of Blues el martes 8, Zucchero humildemente describe con simpleza cómo está conformado el equipo con que viaja, incluido los asistentes. "Son 13 personas para el concierto. Los invito a que me acompañen".

Zucchero tiene una hija, Irene Fornaciari, quien le sigue los pasos en su gusto musical.

"Lleva tres discos grabados. Tiene 25 años y también le encanta el blues y el soul", admite.

Para despedirse, enfatiza que el 23 de abril su gira llega a Nueva York, donde actuará al lado de Fher de Maná y Chris Botti, entre otros invitados.

Sobre Fher, recalca, "somos como hermanos".

Durante su carrera, que ya suma cuatro décadas, Zucchero (58 años de edad) ha vendido mas de 50 millones de álbums y recibido amplio reconocimiento, incluyendo dos Premios Musicales y Seis IFPI European Platinum Awardss. También fue nominado para el Grammy americano en 2007 en la categoria tradicional de R&B por “You are so Beautiful” junto con Sam Moore, Billy Preston, Eric Clapton y Robert Randolph. 

Para adquirir boletos al concierto: http://www.ticketmaster.com/event/0C004B83A34BD12B

Y el responsable de dicha presentación, el veterano cantante y músico italiano Zucchero, no oculta su emoción al hablar de su visita a Dallas, "será mi primera vez tocando, ahí", dice -aunque muy pocos en Texas sepan quién es, ni haya mucho ruido en la prensa acerca de su visita.

"Es un reto", explica al preguntársele sobre su estatus de súper estrella aterrizada en suelo estadounidense.

"Siempre he venido a ciudades con comunidades italianas, como Chicago y Nueva York o a Los Angeles. Pero ahora quiero ver la reacción de otros que no me conocen", dijo.

Un reto, del que por ahora ha salido avante. "Ya hicimos Canadá. Y en San Diego agotamos las entradas", detalla gustoso, en una conversación telefónica desde un casino en Las Vegas, en donde se la jugó también en calidad de primerizo.

"Va a estar muy bien", adelanta. "Canto un poco en inglés, pero obviamente que me siento más cómodo cantando en mi lengua natal".

La versatilidad de Zucchero está comprobada. Ha colaborado y grabado junto a Sting, Miles Davis, John Lee Hooker, Andrea Bochelli, Pavarotti, U2, Maná, Sheryl Crow y Eric Clapton, entre muchos otros.

Uno de sus grandes éxitos internacionales lo logró cantando junto a Paul Young "Senza Una Donna".

En Cuba grabó "La sesión cubana", su disco más reciente.

Su experiencia en la isla antillana la describe como algo fantástico y maravilloso.

"Mi música viene del blues, del soul, y de la musica gospel", explica regularmente el europeo para tratar de definir su obra.

En Italia alcanzó el estrellato desde principios de los 80's. Y sus inicios eran reflejo fiel de sus influencias del blues estadounidense.

La pregunta inevitable es: ¿Cómo se le mete el blues en la sangre a un italiano?

"No lo sé. Mientras crecía, un día, un amigo estadounidense negro me presentó la música de Aretha Franklin y Ray Charles, e inmediatamente me enamoré", recuerda casi riéndose.

CONEXIÓN TEXANA

Aunque no tocó en vivo con él, a Zucchero lo unió para siempre una canción (Madre Dolcissima) en la que Stevie Ray Vaughan interpretó un solo de guitarra.

"Nos juntamos para desayunar. Yo estaba en Memphis grabando, y a Stevie le gustó tanto (Madre Dolccisima) que pidió grabar un solo. Él lo hizo en un cuarto aparte".

Después, (en 1990) "supe que se mató en un avionazo durante una gira".

Para alentar al público a que se acerque al House of Blues el martes 8, Zucchero humildemente describe con simpleza cómo está conformado el equipo con que viaja, incluido los asistentes. "Son 13 personas para el concierto. Los invito a que me acompañen".

Zucchero tiene una hija, Irene Fornaciari, quien le sigue los pasos en su gusto musical.

"Lleva tres discos grabados. Tiene 25 años y también le encanta el blues y el soul", admite.

Para despedirse, enfatiza que el 23 de abril su gira llega a Nueva York, donde actuará al lado de Fher de Maná y Chris Botti, entre otros invitados.

Sobre Fher, recalca, "somos como hermanos".

Durante su carrera, que ya suma cuatro décadas, Zucchero (58 años de edad) ha vendido mas de 50 millones de álbums y recibido amplio reconocimiento, incluyendo dos Premios Musicales y Seis IFPI European Platinum Awardss. También fue nominado para el Grammy americano en 2007 en la categoria tradicional de R&B por “You are so Beautiful” junto con Sam Moore, Billy Preston, Eric Clapton y Robert Randolph. 

Para adquirir boletos al concierto: http://www.ticketmaster.com/event/0C004B83A34BD12B