90's Pop Tour: Caravana noventera para un goce nostálgico y aliviane total

Aliviane total. El espectáculo del domingo que ofrecieron en el Pavilion del Toyota Music Factory Magneto, Caló, Kabah, MDO, Sentidos Opuestos, The Sacados, Moenia, Lynda, JNS y GB5 caló hondo en los presentes, incluyendo en quien esto escribe.

La banda que los acompañó por tres horas hizo lo propio y tanto el público como los figurones de la década de 1990 se unieron en una celebración casi trascendental. La mayoría de los éxitos interpretados fueron colaboraciones vocales intergrupales o en coreografías que, para los que recordamos, nos hacían evocar las rutinas de "Los cachunes" 30 años después, con la buena onda por delante.

Sería injusto querer hacer una reseña técnica a un grupo de "entertainers" que mayormente apela a la nostalgia, apuntando, más allá de las facultades vocales que algunos aún pudiesen desplegar, a las memorias que evocarán casi instantáneamente quienes escuchen las canciones que probablemente fueron parte de una adolescencia o adultez temprana, y los lugares o las personas con las que eran disfrutadas o compartidas. En ese aspecto la gira 90's Pop Tour cumple con su cometido. En el show no hay espacio para lucir algún virtuosismo en particular, pero también se cuidan de no dar grandes pasos en falsos.

Michelle Menache, cantante que reside en el área de Dallas, lo llamó un "collage musical de joyas de los noventas, para almas del Metroplex que añoraban bailar los éxitos de los ídolos del pop con los que nos enamoramos por primera vez".

En el caso de MDO, hablando de añoranzas y clásicos pop, sin casi reconocer a todos sus integrantes por nombre, la mayoría de la concurrencia se unió en un coro monumental cuando sonaron "Claridad" y "Súbete a mi moto". Unos cuantos también improvisaron los pasos de baile que inmortalizaron en su época René, Xavier, Miguel, Johnny y Ricky.

Si algo les sobró a todos los participantes fue carisma, alegría en plena convivencia, los que perdían el paso en una coreografía, de algún modo lo recuperaban. Se entrevistaban entre ellos rápidamente en el escenario,  en uno de esos diálogos, Claudio Yartó dijo que su familia era de Dallas y que era un "vaquero". La energía positiva desbordada porque la felicidad que se sentía en el lugar circulaba, "felizmente" en doble sentido. Felices de actuar ellos, y nosotros, felices de escuchar, de estar ahí.

"Los que crecimos escuchando a Caló, Lynda y Kabah sabemos lo que es bailar con La calle de las sirenas, cantar a voz de grito Donde están con Sentidos Opuestos y llorar con Magneto!", las palabras de Menache, sentimental de principio a fin cuando le pedimos sus impresiones por escrito.

"Vuela, vuela" fue quizá el momento más enternecedor de la noche: la entrada misteriosa en la voz de María Karunna, ¡sin saber qué venía¡, para poco después, tras una cuenta "fresa en inglés" de three, two, one, el 'hit' más significativo del grupo juvenil masculino más exitoso de México.

El físico mejor conservado sin duda fue el de Charly, el integrante inconfundible de GB5 (antes Garibaldi), quien salió en el grupo que formaron los organizadores para tomarse fotos con los fans en un "conoce y saluda" por el que pagaron antes de que empezara el espectáculo.

 

La banda que los acompañó por tres horas hizo lo propio y tanto el público como los figurones de la década de 1990 se unieron en una celebración casi trascendental. La mayoría de los éxitos interpretados fueron colaboraciones vocales intergrupales o en coreografías que, para los que recordamos, nos hacían evocar las rutinas de "Los cachunes" 30 años después, con la buena onda por delante.

Sería injusto querer hacer una reseña técnica a un grupo de "entertainers" que mayormente apela a la nostalgia, apuntando, más allá de las facultades vocales que algunos aún pudiesen desplegar, a las memorias que evocarán casi instantáneamente quienes escuchen las canciones que probablemente fueron parte de una adolescencia o adultez temprana, y los lugares o las personas con las que eran disfrutadas o compartidas. En ese aspecto la gira 90's Pop Tour cumple con su cometido. En el show no hay espacio para lucir algún virtuosismo en particular, pero también se cuidan de no dar grandes pasos en falsos.

Michelle Menache, cantante que reside en el área de Dallas, lo llamó un "collage musical de joyas de los noventas, para almas del Metroplex que añoraban bailar los éxitos de los ídolos del pop con los que nos enamoramos por primera vez".

En el caso de MDO, hablando de añoranzas y clásicos pop, sin casi reconocer a todos sus integrantes por nombre, la mayoría de la concurrencia se unió en un coro monumental cuando sonaron "Claridad" y "Súbete a mi moto". Unos cuantos también improvisaron los pasos de baile que inmortalizaron en su época René, Xavier, Miguel, Johnny y Ricky.

Si algo les sobró a todos los participantes fue carisma, alegría en plena convivencia, los que perdían el paso en una coreografía, de algún modo lo recuperaban. Se entrevistaban entre ellos rápidamente en el escenario,  en uno de esos diálogos, Claudio Yartó dijo que su familia era de Dallas y que era un "vaquero". La energía positiva desbordada porque la felicidad que se sentía en el lugar circulaba, "felizmente" en doble sentido. Felices de actuar ellos, y nosotros, felices de escuchar, de estar ahí.

"Los que crecimos escuchando a Caló, Lynda y Kabah sabemos lo que es bailar con La calle de las sirenas, cantar a voz de grito Donde están con Sentidos Opuestos y llorar con Magneto!", las palabras de Menache, sentimental de principio a fin cuando le pedimos sus impresiones por escrito.

"Vuela, vuela" fue quizá el momento más enternecedor de la noche: la entrada misteriosa en la voz de María Karunna, ¡sin saber qué venía¡, para poco después, tras una cuenta "fresa en inglés" de three, two, one, el 'hit' más significativo del grupo juvenil masculino más exitoso de México.

El físico mejor conservado sin duda fue el de Charly, el integrante inconfundible de GB5 (antes Garibaldi), quien salió en el grupo que formaron los organizadores para tomarse fotos con los fans en un "conoce y saluda" por el que pagaron antes de que empezara el espectáculo.