Mtro. Héctor Guzmán dirige a la Sinfónica de Irving en tributo a Billy Joel

Mtro. Héctor Guzmán dirige a la Sinfónica de Irving en tributo a Billy Joel

Mtro. Héctor Guzmán. Crédito R.J. Moore

IRVING, Texas -- El director de la Orquesta Sinfónica de Irving está emocionado por el programa dedicado a Billy Joel en la voz del reconocido artista Michael Cavanaugh con el que cerrarán la presente temporada aquí.

El maestro Héctor Guzmán, zacatecano, con cuatro décadas al frente de la Sinfónica de Irving, considera que el tributo a "La música de Billy Joel" es un momento especial en su carrera.

"Es algo que no he hecho yo nunca. Interpretar con sinfónica y banda (rock-pop) es algo muy inusual", dice Guzmán sobre el acompañamiento que harán a Cavanaugh, un intérprete consagrado en Broadway, a quien el mismo Billy Joel eligió para el musical Movin' Out, que le valió nominaciones al Grammy y al Tony.

"Esa música es muy popular. Los arreglos son fantásticos", agrega el conductor.

Cavanaugh además de ser un carismático y sólido cantante, es un pianista consumado que considera a Billy Joel un héroe personal.

El concierto está programado para el sábado 13 de abril (3333 N. McArthur Blvd. Irving, TX 75062) a las 7:30 p.m. y ambas partes tendrán apenas una mañana para un breve ensayo. Un lujo que solo los verdaderos profesionales se pueden dar, apunta Guzmán en una entrevista previa con HOY Dallas.

DE MÉXICO. El maestro Guzmán tiene a su cargo las orquestas sinfónicas de Plano, San Angelo y Corpus Christi, además de llevar la batuta en la de Irving en el área de Dallas y Fort Worth. Por si fuera poco, es director emérito de la Orquesta Filarmónica de Jalisco, la cual lideró a principios del 2004 a 2011.

Guzmán también ha colaborado muy de cerca con el Mariachi Vargas, a quienes ha acompañado al dirigir orquestas sinfónicas en programas especiales en varias ciudades de Estados Unidos y en Europa.

FAMILIA. El conductor mexicano que cursó sus estudios en la Ciudad de México le atribuye su entereza artística y profesional al ejemplo de su padre, quien también fue músico, aunado al apoyo familiar constante e incondicional.

Entre todas las satisfacciones profesionales, resalta que le queda un pendiente: el cimentar un legado, un aspecto que sabe que le ha hecho falta cultivar y que ha sido por no tener tiempo suficiente.

"Dejar un legado" (es una meta aún sin cumplir). "Mi actividad es tan fuerte dirigiendo, que no he tenido tiempo de hacer escuela, de dar clases en una institución y preparar a directores jóvenes, es un sueño".

Otra meta que desea cumplir es la de dirigir a otras orquestas internacionales. Y sabe que su actividad, así como la de otras colegas, le permite cierta fluidez, pues cuando tiene conflictos de horarios siempre existe la posibilidad de que un director huésped lleve la batuta en su lugar.

Todavía "falta mucho" por hacer, afirma, el originario de Fresnillo, Zacatecas, quien para despedirse le recordó a la comunidad hispana que "vale la pena que los acompañen" al concierto de clausura, señalando que cotidianamente, por ejemplo, el Grupo Internacional Dallas suele ir entre ellos a los eventos de la Sinfónica.

El maestro Héctor Guzmán, zacatecano, con cuatro décadas al frente de la Sinfónica de Irving, considera que el tributo a "La música de Billy Joel" es un momento especial en su carrera.

"Es algo que no he hecho yo nunca. Interpretar con sinfónica y banda (rock-pop) es algo muy inusual", dice Guzmán sobre el acompañamiento que harán a Cavanaugh, un intérprete consagrado en Broadway, a quien el mismo Billy Joel eligió para el musical Movin' Out, que le valió nominaciones al Grammy y al Tony.

"Esa música es muy popular. Los arreglos son fantásticos", agrega el conductor.

Cavanaugh además de ser un carismático y sólido cantante, es un pianista consumado que considera a Billy Joel un héroe personal.

El concierto está programado para el sábado 13 de abril (3333 N. McArthur Blvd. Irving, TX 75062) a las 7:30 p.m. y ambas partes tendrán apenas una mañana para un breve ensayo. Un lujo que solo los verdaderos profesionales se pueden dar, apunta Guzmán en una entrevista previa con HOY Dallas.

DE MÉXICO. El maestro Guzmán tiene a su cargo las orquestas sinfónicas de Plano, San Angelo y Corpus Christi, además de llevar la batuta en la de Irving en el área de Dallas y Fort Worth. Por si fuera poco, es director emérito de la Orquesta Filarmónica de Jalisco, la cual lideró a principios del 2004 a 2011.

Guzmán también ha colaborado muy de cerca con el Mariachi Vargas, a quienes ha acompañado al dirigir orquestas sinfónicas en programas especiales en varias ciudades de Estados Unidos y en Europa.

FAMILIA. El conductor mexicano que cursó sus estudios en la Ciudad de México le atribuye su entereza artística y profesional al ejemplo de su padre, quien también fue músico, aunado al apoyo familiar constante e incondicional.

Entre todas las satisfacciones profesionales, resalta que le queda un pendiente: el cimentar un legado, un aspecto que sabe que le ha hecho falta cultivar y que ha sido por no tener tiempo suficiente.

"Dejar un legado" (es una meta aún sin cumplir). "Mi actividad es tan fuerte dirigiendo, que no he tenido tiempo de hacer escuela, de dar clases en una institución y preparar a directores jóvenes, es un sueño".

Otra meta que desea cumplir es la de dirigir a otras orquestas internacionales. Y sabe que su actividad, así como la de otras colegas, le permite cierta fluidez, pues cuando tiene conflictos de horarios siempre existe la posibilidad de que un director huésped lleve la batuta en su lugar.

Todavía "falta mucho" por hacer, afirma, el originario de Fresnillo, Zacatecas, quien para despedirse le recordó a la comunidad hispana que "vale la pena que los acompañen" al concierto de clausura, señalando que cotidianamente, por ejemplo, el Grupo Internacional Dallas suele ir entre ellos a los eventos de la Sinfónica.