Sacar al GOP, sentencian en la Marcha de las Estrellas

LOS ANGELES -- Una vez más, la voz de los angelinos se hizo escuchar para pedir por la Reforma Migratoria y al mismo tiempo enviar un mensaje firme y claro al Congreso, pero particularmente al Partido Republicano, de que su postura antiinmigrante le seguirá costando muy caro en las próximas elecciones.

La Marcha de las Estrellas, como se denominó a la realizada en el célebre corredor de Hollywood, fue organizada por una coalición de más de 60 grupos proinmigrantes, sindicatos, instituciones religiosas y grupos cívicos.

Los oradores coincidieron en que es el momento de seguir presionando por la Reforma Migratoria con camino a la ciudadanía para más de 11 millones de personas que actualmente carecen de documentos para su estancia legal en el país.

Fue el concejal Gil Cedillo quien en su discurso expresó su confianza, diciendo que la justicia siempre llega, y como muestra de ello citó la recién firmada ley para dar licencias de manejo a todos los californianos.

"REPUBLICANOS DECENTES"

Cedillo, quien durante casi tres lustros estuvo impulsando esa propuesta de ley ante la Asamblea de California, dijo que “con las licencias, estamos más cerca de la justicia. Porque tuvimos fe y porque nos organizamos en una coalición amplia… no sólo de inmigrantes, sino también de trabajadores, iglesias, comerciantes, asociaciones de policías, agricultores, liberales demócratas… y (subrayó muy específicamente) ‘republicanos decentes’”.

Esta coalición, aseguró el concejal Cedillo, “nos va a llevar a la justicia… a la Reforma Migratoria”.

Por su parte, María Elena Durazo, dirigente de The Los Angeles County Federation of Labor, AFL-CIO, pidió soluciones permanentes. Aunque reconoció el beneficio de la ley de licencias firmadas esta semana por el gobernador Jerry Brown y la ley DACA firmada por el presidente Barack Obama, dijo que no debe hacerse sufrir a la gente con soluciones temporales.

Agregó que la Reforma Migratoria hará que sean respetados los derechos de los trabajadores, pues sin ella, seguirán ocurriendo los abusos contra los trabajadores, las recamareras, los conserjes y los lavacoches, entre otros. La Reforma Migratoria, obstaculizada por los congresistas republicanos, dará a los trabajadores el derecho de elegir a los funcionarios y representantes que les convengan.

Al igual que los demas participantes de la marcha, María Elena Durazo también fue categórica: “vamos a sacar a los líderes republicanos”.

El cierre lo hizo la dirigente de Chirla (Coalición para los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Angeles), Angélica Salas, al presentar sendas piñatas alegóricas a los congresistas John Boehner y Kevin McCarthy, y un elefante que representaba al Partido Republicano, con la leyenda “Te vamos a quebrar”.

La Marcha por la Dignidad y el Respeto de los Inmigrantes comenzó alrededor del mediodía en el cruce de Western Avenue y Hollywood Boulevard. Continuó por casi una milla, bajo un sol quemante y una temperatura de 90 grados, lo que no mermaba la energía y el entusiasmo de los participantes. Todo dentro de un completo orden. Jorge Mario Cabrera, director de comunicaciones de Chirla, estimó que asistieron entre 8 mil y 10 mil personas.

Aunque en Los Angeles se le llamó La Marcha de las Estrellas, por ser Hollywood la sede del espectáculo, las estrellas latinas brillaron… pero por su ausencia.

 

La Marcha de las Estrellas, como se denominó a la realizada en el célebre corredor de Hollywood, fue organizada por una coalición de más de 60 grupos proinmigrantes, sindicatos, instituciones religiosas y grupos cívicos.

Los oradores coincidieron en que es el momento de seguir presionando por la Reforma Migratoria con camino a la ciudadanía para más de 11 millones de personas que actualmente carecen de documentos para su estancia legal en el país.

Fue el concejal Gil Cedillo quien en su discurso expresó su confianza, diciendo que la justicia siempre llega, y como muestra de ello citó la recién firmada ley para dar licencias de manejo a todos los californianos.

"REPUBLICANOS DECENTES"

Cedillo, quien durante casi tres lustros estuvo impulsando esa propuesta de ley ante la Asamblea de California, dijo que “con las licencias, estamos más cerca de la justicia. Porque tuvimos fe y porque nos organizamos en una coalición amplia… no sólo de inmigrantes, sino también de trabajadores, iglesias, comerciantes, asociaciones de policías, agricultores, liberales demócratas… y (subrayó muy específicamente) ‘republicanos decentes’”.

Esta coalición, aseguró el concejal Cedillo, “nos va a llevar a la justicia… a la Reforma Migratoria”.

Por su parte, María Elena Durazo, dirigente de The Los Angeles County Federation of Labor, AFL-CIO, pidió soluciones permanentes. Aunque reconoció el beneficio de la ley de licencias firmadas esta semana por el gobernador Jerry Brown y la ley DACA firmada por el presidente Barack Obama, dijo que no debe hacerse sufrir a la gente con soluciones temporales.

Agregó que la Reforma Migratoria hará que sean respetados los derechos de los trabajadores, pues sin ella, seguirán ocurriendo los abusos contra los trabajadores, las recamareras, los conserjes y los lavacoches, entre otros. La Reforma Migratoria, obstaculizada por los congresistas republicanos, dará a los trabajadores el derecho de elegir a los funcionarios y representantes que les convengan.

Al igual que los demas participantes de la marcha, María Elena Durazo también fue categórica: “vamos a sacar a los líderes republicanos”.

El cierre lo hizo la dirigente de Chirla (Coalición para los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Angeles), Angélica Salas, al presentar sendas piñatas alegóricas a los congresistas John Boehner y Kevin McCarthy, y un elefante que representaba al Partido Republicano, con la leyenda “Te vamos a quebrar”.

La Marcha por la Dignidad y el Respeto de los Inmigrantes comenzó alrededor del mediodía en el cruce de Western Avenue y Hollywood Boulevard. Continuó por casi una milla, bajo un sol quemante y una temperatura de 90 grados, lo que no mermaba la energía y el entusiasmo de los participantes. Todo dentro de un completo orden. Jorge Mario Cabrera, director de comunicaciones de Chirla, estimó que asistieron entre 8 mil y 10 mil personas.

Aunque en Los Angeles se le llamó La Marcha de las Estrellas, por ser Hollywood la sede del espectáculo, las estrellas latinas brillaron… pero por su ausencia.