Urge Obama al Congreso a frenar la crisis tras el cierre de gobierno

En un discurso nacional y una breve conferencia de prensa, el presidente Barack Obama dijo el martes que la actual crisis que enfrenta Estados Unidos por el cierre parcial del gobierno ha sido provocada por el Congreso y que son los legisladores quienes tienen en su poder solucionarla.

"Lo que el Congreso debe hacer es lo que mejor conviene a la economía y a los estadounidenses y es salir adelante de esta crisis fabricada y trabajar juntos para enfocarse en crecer, en crear empleos y dar a los estadunidenses los servicios vitales", declaró.

El Presidente volvió a ofrecer sentarse a negociar con los republicanos "sobre cualquier tema del presupuesto", una vez que el cierre sea revertido.

Hablando ante reporteros durante una imprevista visita a las oficinas centrales de la Administración para el Manejo de Emergencias (FEMA), el mandatario dejó en claro que no aceptará una negociación producto de amenazas.

"No vamos a negociar bajo la amenaza de dañar más nuestra economía y la clase media; no vamos a negociar bajo la amenaza de un prolongado cierre hasta que los republicanos obtengan el 100 por ciento de lo quieren", dijo.

Aludió la batalla política en ciernes sobre el techo de la deuda al apuntar que tampoco negociará "bajo la amenaza de una catástrofe económica que economistas y líderes empresariales han advertido resultará si el Congreso decide que Estados Unidos incumple sus obligaciones (crediticias)".

Obama pareció moderar su postura al apuntar su disposición para aceptar el nivel de gasto contenido en la propuesta para un presupuesto de corto alcance detenida por la cámara, aún y cuando no es la que quisiera él o su partido.

John Boehner no cederá ante cierre

El presidente de la Cámara de Representantes John Boehner declaró que no ve una salida al cierre gubernamental a no ser que el mandatario Barack Obama esté dispuesto a negociar con los republicanos.

Pero el secretario del Tesoro Jacob Lew rechazó esa posición, al afirmar que el Congreso debe aprobar con premura un proyecto de ley que permita la reanudación de las labores federales y aumente el tope de endeudamiento nacional, ahora de 16.7 billones de dólares. Lew agregó que Obama no ha cambiado su oposición de vincular esas medidas a las exigencias republicanas sobre la ley del seguro médico y la reducción del gasto público.

Boehner y Lew ofrecieron entrevistas de televisión por separado, pero sin dar señales de disponibilidad de ceder para alcanzar una solución negociada que ponga fin al atascamiento presupuestario que cerró parcialmente el gobierno desde el martes, con el potencial de incurrir en mora en el pago de la deuda soberana a no ser que el tope de endeudamiento federal sea aumentado para el 17 de octubre.

Al preguntársele cómo podría terminarse el estancamiento, Boehner respondió en la cadena de televisión ABC que no lo sabe. "Si lo supiera, se lo diría", afirmó.
El republicano por Ohio dijo que Obama puede llamarle cuando quiera para negociar el fin del cierre. "Sabe cuál es mi número de teléfono", insistió el legislador.

 

"Lo que el Congreso debe hacer es lo que mejor conviene a la economía y a los estadounidenses y es salir adelante de esta crisis fabricada y trabajar juntos para enfocarse en crecer, en crear empleos y dar a los estadunidenses los servicios vitales", declaró.

El Presidente volvió a ofrecer sentarse a negociar con los republicanos "sobre cualquier tema del presupuesto", una vez que el cierre sea revertido.

Hablando ante reporteros durante una imprevista visita a las oficinas centrales de la Administración para el Manejo de Emergencias (FEMA), el mandatario dejó en claro que no aceptará una negociación producto de amenazas.

"No vamos a negociar bajo la amenaza de dañar más nuestra economía y la clase media; no vamos a negociar bajo la amenaza de un prolongado cierre hasta que los republicanos obtengan el 100 por ciento de lo quieren", dijo.

Aludió la batalla política en ciernes sobre el techo de la deuda al apuntar que tampoco negociará "bajo la amenaza de una catástrofe económica que economistas y líderes empresariales han advertido resultará si el Congreso decide que Estados Unidos incumple sus obligaciones (crediticias)".

Obama pareció moderar su postura al apuntar su disposición para aceptar el nivel de gasto contenido en la propuesta para un presupuesto de corto alcance detenida por la cámara, aún y cuando no es la que quisiera él o su partido.

John Boehner no cederá ante cierre

El presidente de la Cámara de Representantes John Boehner declaró que no ve una salida al cierre gubernamental a no ser que el mandatario Barack Obama esté dispuesto a negociar con los republicanos.

Pero el secretario del Tesoro Jacob Lew rechazó esa posición, al afirmar que el Congreso debe aprobar con premura un proyecto de ley que permita la reanudación de las labores federales y aumente el tope de endeudamiento nacional, ahora de 16.7 billones de dólares. Lew agregó que Obama no ha cambiado su oposición de vincular esas medidas a las exigencias republicanas sobre la ley del seguro médico y la reducción del gasto público.

Boehner y Lew ofrecieron entrevistas de televisión por separado, pero sin dar señales de disponibilidad de ceder para alcanzar una solución negociada que ponga fin al atascamiento presupuestario que cerró parcialmente el gobierno desde el martes, con el potencial de incurrir en mora en el pago de la deuda soberana a no ser que el tope de endeudamiento federal sea aumentado para el 17 de octubre.

Al preguntársele cómo podría terminarse el estancamiento, Boehner respondió en la cadena de televisión ABC que no lo sabe. "Si lo supiera, se lo diría", afirmó.
El republicano por Ohio dijo que Obama puede llamarle cuando quiera para negociar el fin del cierre. "Sabe cuál es mi número de teléfono", insistió el legislador.