Nevada: duelo electoral en el Viejo Oeste (Elecciones 2016)

Las asambleas electorales demócrata y republicana tienen su primera prueba este sábado y martes, respectivamente, en un estado, Nevada, donde la población latina es significativa y donde el voto de esta comunidad ha decidido elecciones previas a todos los niveles, salvando a más de uno en el proceso.

Los hispanos representan 28% de la población de Nevada, unas 790,038 personas, y la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados (NALEO, por su sigla en inglés), calcula que en Nevada hay unos 323,717 latinos en edad de votar.  Actualmente hay unos 196,642 registrados para ello que corresponden al 13% de los electores registrados para votar en el estado que son, en total, unos 1.5 millones. 

Respecto a su afiliación política, 55% de los latinos están registrados como demócratas, 17% como republicanos, y 28% como “otro”. Son además más jóvenes que el resto de los votantes. Los hispanos de 18 a 24 años de edad representan 16% del total de los votantes hispanos registrados.

En cuanto a los jóvenes latinos en edad de votar para 2016, se calcula que hay más de 42,000, en tanto que hay unos 40,000 residentes permanentes elegibles para naturalizarse y registrarse para ejercer su derecho al voto.

Su participación electoral ha ido en aumento en las presidenciales, pues para 2012 de los 151,000 latinos registrados para votar, 138,000 fueron a las urnas. Otros cálculos señalan que la participación electoral de los latinos se ha incrementado en cada elección presidencial, pasando de 72,000 en 2004 a, en efecto, 157,000 en 2012, un incremento de 118%.

Por el bando demócrata, la idea establecida es que la precandidata, Hillary Clinton, tendría asegurado el voto latino ante su contendiente, Bernie Sanders, senador de Vermont. Sin embargo, aunque Clinton supera a Sanders en muchos temas, incluyendo la inmigración, el tema económico cala hondo en un estado que por los pasados años ha sido golpeado por el desempleo y los embargos hipotecarios, y el senador y la ex Secretaria de Estado están enfrascados en una cerrada lucha. El voto joven frente al voto de los mayores parece también estar enfrentado en las preferencias. Y la campaña de Clinton ha despachado a la plana mayor latina a defender el historial de la senadora en materia migratoria y a atacar el récord de Sanders en ese rubro.

En 2008 Clinton ganó el caucus de Nevada ante Barack Obama, aunque al final él se alzó con la nominación presidencial demócrata y ganó Nevada en 2008 y 2012.

Por el bando republicano, cualquier cosa puede pasar. Donald Trump comanda la preferencia. Se esperaría que el ex gobernador de la Florida, Jeb Bush, tuviera un buen desempeño considerando el voto latino. No obstante, las encuestas dan al senador republicano de la Florida, Marco Rubio, y a otro senador, Ted Cruz, de Texas, mejores posibilidades que a  Bush. Rubio tiene lazos con Nevada. Sus padres, inmigrantes cubanos, trabajaron en la industria hotelera cuando Rubio era un niño.

La inmigración es un tema que define candidatos en este estado y las posturas de los precandidatos sin duda serán definitorias ahora y especialmente en la elección general.

Así lo afirma Jocelyn Sida, subdirectora estatal de Mi Familia Vota, en Las Vegas, Nevada.

“Nevada se encuentra en el centro del universo político porque es un estado que es ni rojo (republicano) ni azul (demócrata), sino morado. Ningún partido tiene Nevada asegurado. Nevada es el primero en el Oeste y también es el primer estado donde todos pueden ver cuán fuerte es la base latina. Es un estado inmensamente diverso. Si se gana el voto latino en estas asambleas, el candidato fácilmente podrá ganar la presidencia”.

Pase lo que pase este sábado y el martes, Nevada se apresta, como en otros ciclos electorales, a jugar un papel central en la selección de nominados por los dos partidos y eventualmente, en la selección del presidente.

Maribel Hastings es Asesora Ejecutiva de America's Voice

Los hispanos representan 28% de la población de Nevada, unas 790,038 personas, y la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados (NALEO, por su sigla en inglés), calcula que en Nevada hay unos 323,717 latinos en edad de votar.  Actualmente hay unos 196,642 registrados para ello que corresponden al 13% de los electores registrados para votar en el estado que son, en total, unos 1.5 millones. 

Respecto a su afiliación política, 55% de los latinos están registrados como demócratas, 17% como republicanos, y 28% como “otro”. Son además más jóvenes que el resto de los votantes. Los hispanos de 18 a 24 años de edad representan 16% del total de los votantes hispanos registrados.

En cuanto a los jóvenes latinos en edad de votar para 2016, se calcula que hay más de 42,000, en tanto que hay unos 40,000 residentes permanentes elegibles para naturalizarse y registrarse para ejercer su derecho al voto.

Su participación electoral ha ido en aumento en las presidenciales, pues para 2012 de los 151,000 latinos registrados para votar, 138,000 fueron a las urnas. Otros cálculos señalan que la participación electoral de los latinos se ha incrementado en cada elección presidencial, pasando de 72,000 en 2004 a, en efecto, 157,000 en 2012, un incremento de 118%.

Por el bando demócrata, la idea establecida es que la precandidata, Hillary Clinton, tendría asegurado el voto latino ante su contendiente, Bernie Sanders, senador de Vermont. Sin embargo, aunque Clinton supera a Sanders en muchos temas, incluyendo la inmigración, el tema económico cala hondo en un estado que por los pasados años ha sido golpeado por el desempleo y los embargos hipotecarios, y el senador y la ex Secretaria de Estado están enfrascados en una cerrada lucha. El voto joven frente al voto de los mayores parece también estar enfrentado en las preferencias. Y la campaña de Clinton ha despachado a la plana mayor latina a defender el historial de la senadora en materia migratoria y a atacar el récord de Sanders en ese rubro.

En 2008 Clinton ganó el caucus de Nevada ante Barack Obama, aunque al final él se alzó con la nominación presidencial demócrata y ganó Nevada en 2008 y 2012.

Por el bando republicano, cualquier cosa puede pasar. Donald Trump comanda la preferencia. Se esperaría que el ex gobernador de la Florida, Jeb Bush, tuviera un buen desempeño considerando el voto latino. No obstante, las encuestas dan al senador republicano de la Florida, Marco Rubio, y a otro senador, Ted Cruz, de Texas, mejores posibilidades que a  Bush. Rubio tiene lazos con Nevada. Sus padres, inmigrantes cubanos, trabajaron en la industria hotelera cuando Rubio era un niño.

La inmigración es un tema que define candidatos en este estado y las posturas de los precandidatos sin duda serán definitorias ahora y especialmente en la elección general.

Así lo afirma Jocelyn Sida, subdirectora estatal de Mi Familia Vota, en Las Vegas, Nevada.

“Nevada se encuentra en el centro del universo político porque es un estado que es ni rojo (republicano) ni azul (demócrata), sino morado. Ningún partido tiene Nevada asegurado. Nevada es el primero en el Oeste y también es el primer estado donde todos pueden ver cuán fuerte es la base latina. Es un estado inmensamente diverso. Si se gana el voto latino en estas asambleas, el candidato fácilmente podrá ganar la presidencia”.

Pase lo que pase este sábado y el martes, Nevada se apresta, como en otros ciclos electorales, a jugar un papel central en la selección de nominados por los dos partidos y eventualmente, en la selección del presidente.

Maribel Hastings es Asesora Ejecutiva de America's Voice