El Presidente sabe que su plan de inmigración será rechazado por los demócratas

Las miles de llamadas que recibió en la Casa Blanca, no lo persuadieron, tampoco lo turbaron las efigies que de su persona desfilaron como caricaturas grotescas en medio de cientos de miles de personas que marcharon a favor de los jóvenes que llegaron a este país en su niñez y que ahora enfrentan una posible deportación. Las voces de los millones de ciudadanos que aseguraron "Todos somos Dreamers", tampoco tuvieron ningún efecto en el Presidente.

El pasado lunes el mandatario estadounidense, asestó un duro golpe a más de 800 mil jóvenes y sus familias al hacer público su plan de inmigración, que sabe de antemano será rechazado por los demócratas.

En su postura de "buen" negociador afirmó que a cambio de otorgarles residencia y la posibilidad que en 12 años se hagan ciudadanos los beneficiados por DACA, se les niegue a todos los migrantes ciudadanos el derecho que ahora tienen, de emigrar a hermanos y hermanas. La inmigración la quiere limitar a sólo esposa, esposo e hijos. De igual manera quiere eliminar las visas que se dan cada año a manera de sorteo. Estas visas se otorgan a ciudadanos de países con poca representación en Estados Unidos. Olvídense los de Chirlanka y de algunos países centroamericanos.

A esta propuesta, el éxtasis se apoderó de los republicanos que se pusieron de pie para aplaudir a su prócer que por fin restauraba la imagen de este país, blanca como la nieve y azul como el mismo cielo.

También espera que su "generosa oferta" sea recompensada con 25 billones de dólares para construir el Muro que según él será infranqueable para todo mortal que quiera internarse en este país sin documentos... En su plan el Presidente contempla el aumento en agentes, drones, perros amaestrados, más helicópteros, camionetas y equipo especial para detectar movimientos nocturnos.

Ante lo que el Presidente calificó como pilares de su Reforma Migratoria, los Congresistas demócratas no disimularon su disgusto y frustración ante aquel plan que nada se parecía al compromiso que con ellos había adquirido el Mandatario al asegurarles que se daría una legislación individual para otorgarles una residencia definitiva a los "Dreamers". Al final, para sorpresa de los demócratas, el Presidente dijo: "Yo cuándo dije eso".

LA RESPUESTA. Como es costumbre en este país, a cada Discurso sobre el Estado de la Unión hay una respuesta del partido contrario, en esta ocasión, le tocó a Joe Kennedy III.

El nieto de Robert Kennedy exhortó a los migrantes a no perder la esperanza, a tener fé y en más de una ocasión arrancó esperanzadores aplausos de una audiencia que lo escuchó en vivo, al citar lo que decían algunos letreros de las marchas que se dieron en Las Vegas, en Washington, en Los Angeles, en Nashville, Tennessee. "Ustedes construyan un muro y esta generación lo derribará".

El pasado lunes el mandatario estadounidense, asestó un duro golpe a más de 800 mil jóvenes y sus familias al hacer público su plan de inmigración, que sabe de antemano será rechazado por los demócratas.

En su postura de "buen" negociador afirmó que a cambio de otorgarles residencia y la posibilidad que en 12 años se hagan ciudadanos los beneficiados por DACA, se les niegue a todos los migrantes ciudadanos el derecho que ahora tienen, de emigrar a hermanos y hermanas. La inmigración la quiere limitar a sólo esposa, esposo e hijos. De igual manera quiere eliminar las visas que se dan cada año a manera de sorteo. Estas visas se otorgan a ciudadanos de países con poca representación en Estados Unidos. Olvídense los de Chirlanka y de algunos países centroamericanos.

A esta propuesta, el éxtasis se apoderó de los republicanos que se pusieron de pie para aplaudir a su prócer que por fin restauraba la imagen de este país, blanca como la nieve y azul como el mismo cielo.

También espera que su "generosa oferta" sea recompensada con 25 billones de dólares para construir el Muro que según él será infranqueable para todo mortal que quiera internarse en este país sin documentos... En su plan el Presidente contempla el aumento en agentes, drones, perros amaestrados, más helicópteros, camionetas y equipo especial para detectar movimientos nocturnos.

Ante lo que el Presidente calificó como pilares de su Reforma Migratoria, los Congresistas demócratas no disimularon su disgusto y frustración ante aquel plan que nada se parecía al compromiso que con ellos había adquirido el Mandatario al asegurarles que se daría una legislación individual para otorgarles una residencia definitiva a los "Dreamers". Al final, para sorpresa de los demócratas, el Presidente dijo: "Yo cuándo dije eso".

LA RESPUESTA. Como es costumbre en este país, a cada Discurso sobre el Estado de la Unión hay una respuesta del partido contrario, en esta ocasión, le tocó a Joe Kennedy III.

El nieto de Robert Kennedy exhortó a los migrantes a no perder la esperanza, a tener fé y en más de una ocasión arrancó esperanzadores aplausos de una audiencia que lo escuchó en vivo, al citar lo que decían algunos letreros de las marchas que se dieron en Las Vegas, en Washington, en Los Angeles, en Nashville, Tennessee. "Ustedes construyan un muro y esta generación lo derribará".