Carta abierta para Donald Trump

Antes que nada, permítame agradecerle la felicitación que tuvo a bien darle, de manera anticipada, a nuestro nuevo Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador. Sobre todo porque se le adelantó al Presidente saliente Enrique Peña Nieto, el mismo que lo hizo ver a usted presidenciable en un momento en que la mitad de Estados Unidos consideraba su candidatura como una broma de mal gusto.

El triunfo de AMLO (así lo llama la mayoría) no es buena noticia para usted. Primero, echa por tierra la teoría suya de que los mexicanos somos un grupo apático, desorganizado, sin fuerza, sin decisión, incapaz de defenderse. Razones por las cuales usted nos eligió para ser su perilla de boxeo durante su campaña. Un hecho que lo llevó al poder y que hasta ahora le ha dado muy buenos resultados.

El 1ro. de julio del 2018 debe de servirle de referencia para lo siguiente: Los mexicanos no somos diferentes de otros grupos, que cuando se les presentan imágenes de corrupción, nepotismo, injusticia y abuso de poder, reaccionamos y trabajamos de manera pacífica por un cambio. Para los mexicanos de allá fueron 18 años de saqueos, de impunidad, de inseguridad y de asesinatos lo que los motivó a la acción y a los mexicanos de acá nuestro papel fue apoyarlos. El resultado, una limpia en el Congreso mexicano y la elección de un líder que para muchos representa “La nueva esperanza”.

Las imágenes que convencieron a los mexicanos a no seguir con lo mismo fueron las de las madres que lloran la ausencia de sus hijos, víctimas inocentes de una lucha fallida contra el narcotráfico y otras causas ajenas. Mucho tuvieron que ver también las imágenes publicadas en las Revista Hola de una Casa más Blanca y más amplia que la que usted ahora habita en Washington, y con muchas más comodidades debo decir. Una casa valuada en 7 millones de dólares que será dentro de seis meses, la nueva residencia de la pareja que hoy radica en Los Pinos. Prueba irrefutable que la corrupción superó la que se vio en las pasadas administraciones del PRI y del PAN.

Son las imágenes las que más nos motivan al cambio. Mucho más que los discursos y promesas de campaña. Y gracias a usted los mexicanos de acá vamos a seguir el ejemplo de los mexicanos de allá. En las elecciones de Noviembre usted perderá su mayoría en el congreso, porque los mexicanos saldremos a votar en números sin precedentes. Nos uniremos al bloque que necesita lograr una mayoría. Esta movilización no lleva siglas de partido alguno, y la bandera que se enarbola es la de la compasión y de la humanidad.

Gracias a usted la palabra humanidad ha perdido su significado en este país. No se puede hablar de humanidad cuando usted y sus allegados observan con indiferencia a las madres que reclaman con dolor el regreso de los hijos que le fueron arrebatados por atreverse a buscar un mejor futuro para ellas y para sus hijos.

Usted les ha negado, de manera arbitraria, el mismo derecho que tuvo su abuelo al llegar de Alemania a este país y a quien se le brindaron todas las oportunidades para triunfar. Está documentado que las aprovechó muy bien..

Le voy a pedir que no se moleste en contestar en uno de sus habituales tweets esta carta, planeo ignorarlo. El daño está hecho. Son más de 2,000 niños, muchos en su periodo de lactancia, además de más de 11,000 adolescentes los que viven privados de su libertad y esas imágenes nos causan vergüenza, una opresión en el pecho que nos altera la voz por el nudo que se forma en la garganta.

Es este sentimiento al que también se le han unido, la frustración y la impotencia, es el que nos ha motivado a dejar, de manera momentánea, la comodidad de nuestra rutina diaria para salir a la calle y protestar en su contra. Y lo más importante, gracias a usted el número de nuevos votantes mexicanos no tienen precedentes. Y los que ya votamos, haremos lo que nos dicta la conciencia.

Una cosa más, con el último reducto que debe de quedarle de humanidad, porque sus acciones han demostrado que la compasión es un sentimiento que le es extraño. Pero por ser parte de la humanidad, algo debe de quedar en usted de esa condición física y emocional. Ordene que se le den permiso a las mujeres que ya han sido deportadas para que vengan por sus hijos que han quedado como botín de esta nación.

Sabemos que las cartas que estas mujeres han escrito con pulso tembloroso, llenas de remiendos, en las que aseguran a sus hijos que no los abandonarán, que su ausencia no es por falta de amor, ni siquiera han llegado a su destino.

Este agravio lo consideramos personal, porque esas mujeres son nuestras hermanas, nuestras madres, nuestras hijas; usted calculó mal, pensó que nuestra comodidad iba a pesar ser más que nuestra conciencia.

El llanto de esas mujeres y el de sus hijos ahuyentó nuestro letargo y nos obligó a participar en una movilización nacional que tiene como objetivo evitar que regrese al poder un Congreso que al igual que usted carece de los más elementales principios de justicia y equidad.

La fecha de las votaciones del próximo mes de Noviembre pasará a la historia como el día en que los mexicanos de acá, seguiremos el ejemplo de los mexicanos de allá, extraeremos de raíz a un Congreso que con su silencio y apatía ha sido cómplice de actos inhumanos en contra de un grupo que se atrevió a tocar las puertas del país que se proyecta al exterior como “El Paraiso de la Libertad y las oportunidades sin límites”. Ese fue su pecado.

Se despide la que no es su atenta ni segura servidora.
Alicia Alarcón.

Alicia Alarcón, periodista radial,  conduce un programa de opinión en KBLA-1580 AM en Los Angeles, CA.  Es autora de La Migra Me Hizo los Mandados  y Revancha en Los Angeles (Arte Público Press). Su correo electrónico es: This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it. 

El triunfo de AMLO (así lo llama la mayoría) no es buena noticia para usted. Primero, echa por tierra la teoría suya de que los mexicanos somos un grupo apático, desorganizado, sin fuerza, sin decisión, incapaz de defenderse. Razones por las cuales usted nos eligió para ser su perilla de boxeo durante su campaña. Un hecho que lo llevó al poder y que hasta ahora le ha dado muy buenos resultados.

El 1ro. de julio del 2018 debe de servirle de referencia para lo siguiente: Los mexicanos no somos diferentes de otros grupos, que cuando se les presentan imágenes de corrupción, nepotismo, injusticia y abuso de poder, reaccionamos y trabajamos de manera pacífica por un cambio. Para los mexicanos de allá fueron 18 años de saqueos, de impunidad, de inseguridad y de asesinatos lo que los motivó a la acción y a los mexicanos de acá nuestro papel fue apoyarlos. El resultado, una limpia en el Congreso mexicano y la elección de un líder que para muchos representa “La nueva esperanza”.

Las imágenes que convencieron a los mexicanos a no seguir con lo mismo fueron las de las madres que lloran la ausencia de sus hijos, víctimas inocentes de una lucha fallida contra el narcotráfico y otras causas ajenas. Mucho tuvieron que ver también las imágenes publicadas en las Revista Hola de una Casa más Blanca y más amplia que la que usted ahora habita en Washington, y con muchas más comodidades debo decir. Una casa valuada en 7 millones de dólares que será dentro de seis meses, la nueva residencia de la pareja que hoy radica en Los Pinos. Prueba irrefutable que la corrupción superó la que se vio en las pasadas administraciones del PRI y del PAN.

Son las imágenes las que más nos motivan al cambio. Mucho más que los discursos y promesas de campaña. Y gracias a usted los mexicanos de acá vamos a seguir el ejemplo de los mexicanos de allá. En las elecciones de Noviembre usted perderá su mayoría en el congreso, porque los mexicanos saldremos a votar en números sin precedentes. Nos uniremos al bloque que necesita lograr una mayoría. Esta movilización no lleva siglas de partido alguno, y la bandera que se enarbola es la de la compasión y de la humanidad.

Gracias a usted la palabra humanidad ha perdido su significado en este país. No se puede hablar de humanidad cuando usted y sus allegados observan con indiferencia a las madres que reclaman con dolor el regreso de los hijos que le fueron arrebatados por atreverse a buscar un mejor futuro para ellas y para sus hijos.

Usted les ha negado, de manera arbitraria, el mismo derecho que tuvo su abuelo al llegar de Alemania a este país y a quien se le brindaron todas las oportunidades para triunfar. Está documentado que las aprovechó muy bien..

Le voy a pedir que no se moleste en contestar en uno de sus habituales tweets esta carta, planeo ignorarlo. El daño está hecho. Son más de 2,000 niños, muchos en su periodo de lactancia, además de más de 11,000 adolescentes los que viven privados de su libertad y esas imágenes nos causan vergüenza, una opresión en el pecho que nos altera la voz por el nudo que se forma en la garganta.

Es este sentimiento al que también se le han unido, la frustración y la impotencia, es el que nos ha motivado a dejar, de manera momentánea, la comodidad de nuestra rutina diaria para salir a la calle y protestar en su contra. Y lo más importante, gracias a usted el número de nuevos votantes mexicanos no tienen precedentes. Y los que ya votamos, haremos lo que nos dicta la conciencia.

Una cosa más, con el último reducto que debe de quedarle de humanidad, porque sus acciones han demostrado que la compasión es un sentimiento que le es extraño. Pero por ser parte de la humanidad, algo debe de quedar en usted de esa condición física y emocional. Ordene que se le den permiso a las mujeres que ya han sido deportadas para que vengan por sus hijos que han quedado como botín de esta nación.

Sabemos que las cartas que estas mujeres han escrito con pulso tembloroso, llenas de remiendos, en las que aseguran a sus hijos que no los abandonarán, que su ausencia no es por falta de amor, ni siquiera han llegado a su destino.

Este agravio lo consideramos personal, porque esas mujeres son nuestras hermanas, nuestras madres, nuestras hijas; usted calculó mal, pensó que nuestra comodidad iba a pesar ser más que nuestra conciencia.

El llanto de esas mujeres y el de sus hijos ahuyentó nuestro letargo y nos obligó a participar en una movilización nacional que tiene como objetivo evitar que regrese al poder un Congreso que al igual que usted carece de los más elementales principios de justicia y equidad.

La fecha de las votaciones del próximo mes de Noviembre pasará a la historia como el día en que los mexicanos de acá, seguiremos el ejemplo de los mexicanos de allá, extraeremos de raíz a un Congreso que con su silencio y apatía ha sido cómplice de actos inhumanos en contra de un grupo que se atrevió a tocar las puertas del país que se proyecta al exterior como “El Paraiso de la Libertad y las oportunidades sin límites”. Ese fue su pecado.

Se despide la que no es su atenta ni segura servidora.
Alicia Alarcón.

Alicia Alarcón, periodista radial,  conduce un programa de opinión en KBLA-1580 AM en Los Angeles, CA.  Es autora de La Migra Me Hizo los Mandados  y Revancha en Los Angeles (Arte Público Press). Su correo electrónico es: This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.