Latinos son los más afectados por el hambre y la pobreza

WASHINGTON, DC -- La organización mundial "Pan para el Mundo" publicó recientemente su análisis anual del hambre y la pobreza en la comunidad latina en los Estados Unidos en el que destaca que un 34 por ciento de los hogares latinos con niños luchan por alimentar a sus familias. Los datos del estudio, dado a conocer en septiembre, muestran primordialmente que las familias latinas son más propensas a padecer hambre y pobreza que cualquier otro grupo.

"Es inaceptable que uno de cada tres niños hispanos corra peligro de padecer hambre en la nación más rica del mundo", dijo Ricardo Moreno, asociado nacional de relaciones latinas de Pan para el Mundo. "Las personas deben tomar conciencia de la necesidad urgente de acabar con el hambre en este país, sobre todo entre los hispanos, que ahora representan más del 16 por ciento de la población".

El 34 por ciento de los hogares latinos con niños luchan por dar de comer a sus familias, según "El Hambre y la Pobreza en la Comunidad Latina", en comparación con un 22 por ciento de los hogares norteamericanos con niños en general. Y un preocupante 36 por ciento de los niños hispanos viven en la pobreza, en comparación con 25 por ciento de los niños norteamericanos en general.

Estas cifras podrían ser mucho peores si no fuera por los programas de redes de seguridad gubernamentales. Los programas federales de nutrición tales como el Programa Suplementar de Asistencia Nutricional – SNAP (antes, cupones para alimentos), el Programa Suplementar Especial de Nutrición para Mujeres, Bebés y Niños –WIC, y los programas escolares de alimentación, han ayudado a evitar que más personas pasen hambre a pesar de los niveles cada vez más altos de pobreza y desempleo en la nación. El 35 por ciento de los latinos tienen derecho a los beneficios del SNAP, mientras que solo un 21.4 por ciento participan en el programa.

"El Congreso tiene una responsabilidad ante las comunidades con necesidades más apremiantes, y estamos exhortando a los responsables de tomar decisiones a crear un círculo de protección alrededor del financiamiento para los programas que son vitales para las personas que pasan hambre y son pobres", dijo Moreno.

Los datos también examinan el impacto de los programas contra el hambre y la pobreza para mantenerlos a raya. Los programas como SNAP, WIC, el Crédito por Ingreso del Trabajo (Earned Income Tax Credit, EITC) y el Crédito al Impuesto por los Hijos (Child Tax Credit, CTC) ayudan a las familias a dar de comer a sus familias y sacan a millones de personas de la pobreza todos los años. Según un informe de la Casa Blanca, 3.7 millones de familias latinas, incluyendo 8 millones de niños, se benefician del EITC y del CTC.

"Es inaceptable que uno de cada tres niños hispanos corra peligro de padecer hambre en la nación más rica del mundo", dijo Ricardo Moreno, asociado nacional de relaciones latinas de Pan para el Mundo. "Las personas deben tomar conciencia de la necesidad urgente de acabar con el hambre en este país, sobre todo entre los hispanos, que ahora representan más del 16 por ciento de la población".

El 34 por ciento de los hogares latinos con niños luchan por dar de comer a sus familias, según "El Hambre y la Pobreza en la Comunidad Latina", en comparación con un 22 por ciento de los hogares norteamericanos con niños en general. Y un preocupante 36 por ciento de los niños hispanos viven en la pobreza, en comparación con 25 por ciento de los niños norteamericanos en general.

Estas cifras podrían ser mucho peores si no fuera por los programas de redes de seguridad gubernamentales. Los programas federales de nutrición tales como el Programa Suplementar de Asistencia Nutricional – SNAP (antes, cupones para alimentos), el Programa Suplementar Especial de Nutrición para Mujeres, Bebés y Niños –WIC, y los programas escolares de alimentación, han ayudado a evitar que más personas pasen hambre a pesar de los niveles cada vez más altos de pobreza y desempleo en la nación. El 35 por ciento de los latinos tienen derecho a los beneficios del SNAP, mientras que solo un 21.4 por ciento participan en el programa.

"El Congreso tiene una responsabilidad ante las comunidades con necesidades más apremiantes, y estamos exhortando a los responsables de tomar decisiones a crear un círculo de protección alrededor del financiamiento para los programas que son vitales para las personas que pasan hambre y son pobres", dijo Moreno.

Los datos también examinan el impacto de los programas contra el hambre y la pobreza para mantenerlos a raya. Los programas como SNAP, WIC, el Crédito por Ingreso del Trabajo (Earned Income Tax Credit, EITC) y el Crédito al Impuesto por los Hijos (Child Tax Credit, CTC) ayudan a las familias a dar de comer a sus familias y sacan a millones de personas de la pobreza todos los años. Según un informe de la Casa Blanca, 3.7 millones de familias latinas, incluyendo 8 millones de niños, se benefician del EITC y del CTC.