La mesera que "vio algo" y lo denunció. Un menor era víctima de abuso, casi tortura

El pasado 1 de enero, Flavaine Carvahlo tuvo que trabajar en su día libre porque alguien más no pudo cumplir con su turno en un restaurante de Orlando, Florida. Ahí,  a poco de terminar el día, una de las últimas mesas ocupadas le empezó a llamar la atención.

En una familia de cuatro que llegó a cenar, un niño se había quedado sin ordenar, notó la mesera, quien al poco rato se acercó a preguntar si todo estaba bien con la comida y el padrastro del menor le aclaró que sí, que el niño cenaría al llegar a casa.

Dallas

Entonces observó, en lo poco que podía ver del rostro del menor que había llamado su atención, moretones y cicatrices. Una marca grande en medio de sus cejas y otras en un lado de su cara y brazos.

Cuando le llamó a la policía, Carvahlo le dijo al operador (en una larga conversación), que tres veces le había preguntado al niño en cuestión si necesitaba ayuda. La primera vez negó con la cabeza, pero la mesera no se convenció e insistió con una nueva nota hecha a mano que le mostró, plantándose a espaldas de los padres para que no la vieran.

Antes de hacer la llamada telefónica, la mesera, que también es mánager del lugar, consultó con la dueña del local, quien le dio luz verde para avisar a las autoridades.

De acuerdo a una televisora local, el niño, de 11 años, hizo una mueca de dolor cuando se levantó las mangas de su camiseta a pedido de la policía. Tenía moretones por casi todo el cuerpo, de acuerdo al reporte.

Timothy Wilson II, de 34 años, fue arrestado por abuso infantil en tercer grado.

"Honestamente, era (una) tortura por lo que este niño ha pasado", dijo la detective Erin Lawler durante una rueda de prensa. "No había justificación alguna. Yo soy madre y ver por lo que tuvo que pasar ese niño de 11 años te parte el alma".

Al ser entrevistado por detectives, el menor les dijo que su padrastro lo golpeaba con el puño, con una escoba y con una mano de rascar. Pesaba 20 libras menos que un niño de su edad porque a menudo era privado de sus alimentos "como castigo". También les contó que lo colgaban del marco de una puerta, boca abajo, por los tobillos y en una ocasión fue atado a un "diablito".

Al conocerse los detalles adicionales del abuso, Wilson fue arrestado de nuevo, por múltiples cargos de abuso infantil agravado y negligencia infantil.

"Esto pudo haber sido una situación de homicidio si ella no hubiera intervenido", dijo recientemente el jefe de policía de Orlando a una filial de ABC. Rafaela Cabede, dueña del restaurante "Mrs. Potato", dijo que fue obra divina, porque a la mesera no le tocaba trabajar ese día.

La madre del niño, Kristen Swann, admitió que sabía del abuso y no le procuró atención médica. También fue arrestada y acusada de dos cargos de negligencia infantil.

Los dos hijos de la pareja, una niña de cuatro años y el niño, fueron puestos bajo cuidados del Departamento de Niños y Familias. Se informó que no encontraron evidencia de abuso físico sobre la niña.

Cabede estableció una cuenta en Go Fund Me porque mucha gente ha querido agradecer y reconocer la valentía de la mesera.

También, por otro lado, se creó un fondo de ayuda para los niños en el centro del caso: (COLE, SCOTT & KISSANE , P.A. Trust Account c/o The Northern Trust Company: 600 Brickell Avenue, Suite 2400 Miami, Florida 33131. Attn: Michael Villasana).

En una familia de cuatro que llegó a cenar, un niño se había quedado sin ordenar, notó la mesera, quien al poco rato se acercó a preguntar si todo estaba bien con la comida y el padrastro del menor le aclaró que sí, que el niño cenaría al llegar a casa.

Dallas

Entonces observó, en lo poco que podía ver del rostro del menor que había llamado su atención, moretones y cicatrices. Una marca grande en medio de sus cejas y otras en un lado de su cara y brazos.

Cuando le llamó a la policía, Carvahlo le dijo al operador (en una larga conversación), que tres veces le había preguntado al niño en cuestión si necesitaba ayuda. La primera vez negó con la cabeza, pero la mesera no se convenció e insistió con una nueva nota hecha a mano que le mostró, plantándose a espaldas de los padres para que no la vieran.

Antes de hacer la llamada telefónica, la mesera, que también es mánager del lugar, consultó con la dueña del local, quien le dio luz verde para avisar a las autoridades.

De acuerdo a una televisora local, el niño, de 11 años, hizo una mueca de dolor cuando se levantó las mangas de su camiseta a pedido de la policía. Tenía moretones por casi todo el cuerpo, de acuerdo al reporte.

Timothy Wilson II, de 34 años, fue arrestado por abuso infantil en tercer grado.

"Honestamente, era (una) tortura por lo que este niño ha pasado", dijo la detective Erin Lawler durante una rueda de prensa. "No había justificación alguna. Yo soy madre y ver por lo que tuvo que pasar ese niño de 11 años te parte el alma".

Al ser entrevistado por detectives, el menor les dijo que su padrastro lo golpeaba con el puño, con una escoba y con una mano de rascar. Pesaba 20 libras menos que un niño de su edad porque a menudo era privado de sus alimentos "como castigo". También les contó que lo colgaban del marco de una puerta, boca abajo, por los tobillos y en una ocasión fue atado a un "diablito".

Al conocerse los detalles adicionales del abuso, Wilson fue arrestado de nuevo, por múltiples cargos de abuso infantil agravado y negligencia infantil.

"Esto pudo haber sido una situación de homicidio si ella no hubiera intervenido", dijo recientemente el jefe de policía de Orlando a una filial de ABC. Rafaela Cabede, dueña del restaurante "Mrs. Potato", dijo que fue obra divina, porque a la mesera no le tocaba trabajar ese día.

La madre del niño, Kristen Swann, admitió que sabía del abuso y no le procuró atención médica. También fue arrestada y acusada de dos cargos de negligencia infantil.

Los dos hijos de la pareja, una niña de cuatro años y el niño, fueron puestos bajo cuidados del Departamento de Niños y Familias. Se informó que no encontraron evidencia de abuso físico sobre la niña.

Cabede estableció una cuenta en Go Fund Me porque mucha gente ha querido agradecer y reconocer la valentía de la mesera.

También, por otro lado, se creó un fondo de ayuda para los niños en el centro del caso: (COLE, SCOTT & KISSANE , P.A. Trust Account c/o The Northern Trust Company: 600 Brickell Avenue, Suite 2400 Miami, Florida 33131. Attn: Michael Villasana).