Dallas ISD

El resumen de la Investigación 15-6 sobre la desaparición y asesinato de Vanessa Guillén en Fort Hood

A finales del verano de 2019, Vanessa Guillén (en ese momento, soldado de rango de Primera Clase) estaba en la oficina de ordenanza de tropas cuando uno de sus supervisores hizo un comentario sexual inapropiado en español que Guillén tradujo como una solicitud para que ella participara en un "trío" sexual con él. Después de este incidente, otro supervisor notó un marcado cambio en su comportamiento, lo que lo llevó a preguntarle si estaba bien. Fue entonces cuando Guillén le informó a ese supervisor y a otra Soldado (de los comentarios recibidos). Más tarde confió en algunos compañeros. Entre el 16 de septiembre de 2019 y el 9 de octubre de 2019, dos Soldados informaron de este incidente a su liderazgo de la unidad, quienes fallaron en iniciar una investigación.

En septiembre de 2020, el General Michael Garrett, Comandante General del Comando de Fuerzas del Ejército de Estados Unidos (FORSCOM), nombró al General John Murray, el Comandante General del Comando del Futuro Ejército (AFC), como investigador oficial bajo la Regulación del Ejército 15-6 (AR 15-6).

(Esta investigación administrativa no incluye evaluación de los crímenes relacionados con la desaparición y muerte de la SPC Guillén. Esos asuntos penales siguen siendo investigados por la Oficina Federal de Investigaciones, el Comando de Investigación Criminal (CID) del Ejército y otras agencias de ley bajo la supervisión de la Oficina del Fiscal de EE.UU.

Esta investigación también fue llevada separadamente de la investigación del Comité de Revisión Independiente de Fort Hood, cual fue encargada por el Secretario del Ejército y el Jefe de Estado Mayor del Ejército.  La Revisión Independiente se enfocó en el clima de mando de Fort Hood y el impacto correspondiente en la seguridad, el bienestar y la preparación de Soldados en toda la instalación).

El General Murray dirigió un equipo de 10 investigadores asistentes designados con un equipo de apoyo de 50 expertos al igual que profesionales administrativos y legales. Los investigadores entrevistaron a 151 testigos, revisaron más de 6.000 correos electrónicos y analizaron más de 11.500 páginas de documentos. La investigación se presentó al Comando de las Fuerzas del Ejército (FORSCOM) el 24 de noviembre de 2020. De acuerdo con los requisitos de la regulación AR 15-6 y sus procedimientos de debido proceso, Garrett proporcionó un aviso y la oportunidad de responder a los varios oficiales sobre los cuales el Investigador Oficial recomendó acción disciplinaria y/o administrativa. El 5 de marzo de 2021, el General Garrett revisó la investigación completa antes de tomar medidas sobre los hallazgos y las recomendaciones.

Un resumen de la investigación aprobada por Garrett:

A finales del verano de 2019, la Especialista (SPC) Vanessa Guillén (en ese momento, soldado de rango de Primera Clase) estaba en la oficina de ordenanza de tropas cuando uno de sus supervisores hizo un comentario sexual inapropiado en español que Guillén tradujo como una solicitud para que ella participara en un "trío" sexual con él. Después de este incidente, otro supervisor notó un marcado cambio en su comportamiento, lo que lo llevó a preguntarle si estaba bien. Fue entonces cuando Guillén le informó a ese supervisor y a otra Soldado (de los comentarios recibidos).

El Investigador Oficial determinó que el supervisor que hizo el comentario inapropiado actuó de manera poco profesional y sus comportamientos contra-productivos afectaron adversamente a la SPC Guillén y a los otros Soldados de su unidad. La SPC Guillén fue tomada como blanco por ese supervisor. Específicamente, el supervisor le llamaba la atención enfrente de sus compañeros y constantemente la convirtió de manera inapropiada en ejemplo público. Durante un ejercicio de entrenamiento de campo, ese mismo supervisor se encontró con la SPC Guillén mientras ella realizaba su limpieza personal ("hygiene shower") en las afueras del bosque, y ella informó a sus compañeros que esto la hizo sentir incómoda. Durante su limpieza personal, ella estaba bajo la cubierta del bosque.

Después de examinar todas las declaraciones de los testigos, el Investigador Oficial determinó que el acoso y maltrato sexual que vivió la SPC Guillén a manos de ese supervisor no estuvo relacionado con su asesinato. A partir de mediados de marzo de 2020, la pandemia de COVID-19 afectó significativamente la forma en que las unidades en Fort Hood llevaron a cabo las operaciones diarias y ejecutaron la rendición de contabilidad de los Soldados. Los líderes de Fort Hood introdujeron nuevas reglas de "refugio en el lugar" que limitaban las interacciones cara a cara, excepto para los trabajos que se consideraban esenciales para la misión. El trabajo de la SPC Guillén como Reparador de Armas Pequeñas y Artillería fue considerado una misión esencial. A ella y a otros Soldados se les permitió ir a trabajar vestidos de ropa civil debido al entorno COVID-19.

En la mañana del miércoles 22 de abril de 2020, la SPC Guillén estaba de servicio y tenía dos tareas asignadas: (1) inspeccionar y procesar los equipos rotos para su entrega en la sala de armas de la Tropa del Cuartel General del Escuadrón (HHT) (esta es la primera sala de armas); y (2) validar visualmente el número de serie de una ametralladora en la sala de armas de Tropa “A”, del Escuadrón de Ingenieros de Regimiento, o ARES (esta era una segunda sala de armas). Ella llegó a la primera sala de armas a las 10:03 a.m. y comenzó su trabajo. La segunda sala de armas, ubicada en un edificio cercano, fue abierta y ocupada por el SPC Aaron Robinson, el armero de ARES. Aproximadamente a las 10:15 a.m., la SPC Guillén se dirigió a la segunda sala de armas en ARES para validar el número de serie de la ametralladora. A las 10:23 a.m., uno de los supervisores de la SPC Guillén recibió un mensaje de texto con el número de serie de la ametralladora, desde el teléfono de la SPC Guillén. Este fue el último contacto conocido que alguien tuvo con la SPC Guillén.

El Soldado que abrió la primera sala de armas (HHT) envió un mensaje de texto a la SPC Guillén a las 11:05 a.m. para preguntar cuándo regresaba a la sala de armas de HHT. A las 12:16 p.m., cuando ella no respondió a sus mensajes de texto, él guardó las cosas que ella había dejado en la sala de armas de HHT: su tarjeta de débito, su tarjeta de identificación militar y sus llaves. El Soldado y su supervisor se dirigieron a la segunda sala de armas a las 12:31 p.m. para buscarla, pero esa sala de armas estaba cerrada. El Soldado también se comunicó con la compañera de cuarto de la SPC Guillén, pero la compañera de cuarto no la había visto desde que salió del cuarto esa mañana.

Alrededor de las 8:00 p.m. del 22 de abril, varios de los compañeros cercanos de SPC Guillén se alarmaron más debido a la falta de respuesta a sus mensajes de texto y sus llamadas. Con base en entrevistas a la familia Guillén y varios de los compañeros de la SPC Guillén, un supervisor de ella notificó al oficial de contabilidad de la Tropa ese día alrededor de las 10:00 p.m. de la pérdida de contabilidad de la SPC Guillén. Un grupo de búsqueda inicial, compuesto por seis Soldados, buscaron en toda el área del Escuadrón a partir de las 10:15 p.m. hasta las 2:25 a.m.

El 23 de abril, la búsqueda de la SPC Guillén se reanudó a las 6:30 a.m. A las 7:30 a.m., el liderazgo superior de la SPC Guillén participó directamente en los esfuerzos de búsqueda. Los líderes del Escuadrón y del Regimiento percibieron de inmediato la sospechosa naturaleza de la desaparición de la SPC Guillén, debido a su reputación como una buen Soldado y las extrañas circunstancias que rodearon a la SPC Guillén dejando su tarjeta de débito, identificación militar y llaves en la sala de armas.

A las 8:00 a.m., la hermana de la SPC Guillén fue acompañada al área del Escuadrón para reunirse con unos de los líderes de la unidad. La búsqueda continuó durante toda la mañana y a las 1:05 p.m. el Regimiento completó una búsqueda en su área, incluyendo todos los cuarteles, salas de armas, parque móvil y las otras áreas de sus unidades. Los líderes del Regimiento coordinaron con el Departamento de Servicios de Emergencia e Investigadores de la Policía Militar (MPI) en el Fuerte Hood para hacer el informe de una persona desaparecida. El próximo día a las 11:51 a.m. del 24 de abril, el CID se hizo a cargo del caso que abrió MPI el 23 de abril.

Resumen de Hallazgos:
La SPC Guillén fue acosada sexualmente por un Supervisor; Sus líderes fallaron en tomar acciones adecuadas. -Guillén fue acosada sexualmente por un supervisor suyo.  Este supervisor creó un entorno hostil e intimidante para la SPC Guillén. El liderazgo de la unidad fue informado del acoso de la SPC Guillén, hecho por este supervisor, así como del liderazgo contra productivo de este mismo supervisor.  Los líderes de su unidad fallaron en tomar las medidas apropiadas.

El SPC Robinson acosó sexualmente a otro soldado (pero no acosó a la SPC Guillén). -Desde abril a septiembre de 2019, Robinson acosó sexualmente a otra especialista en Fort Hood. Durante el curso de la investigación, no se encontró evidencia creíble para concluir que Robinson acosó sexualmente a Guillén, o que tenían alguna relación fuera de su entorno laboral.

El Regimiento no enfatizó suficientemente la respuesta y prevención del acoso sexual. -En general, los líderes del Regimiento no pusieron suficiente énfasis en la respuesta y prevención de la agresión sexual o el acoso sexual. Los líderes de la SPC Guillén no estuvieron lo suficientemente involucrados en el Programa de Medidas de Prevención y Respuesta al Acoso y la Agresión Sexual (SHARP).

La unidad de la SPC Guillén no siguió correctamente los estándares de contabilidad para los Soldados durante la orden de "refugio en el lugar". -El liderazgo de la unidad no tomó acciones razonables y apropiadas para implementar procedimientos de contabilidad de acuerdo con los estándares más altos de la sede, emitir instrucciones verbales o escritas claras o hacer cumplir el estándar. Debido a la falta de orientación suficente, existieron malentendidos en torno al propósito de los controles de las barracas del cuartel. Esto resultó en que un oficial de guardia no comisionado reportó erróneamente (la  presencia) o "contabilidad positiva" de la SPC Guillén en la tarde del 22 de abril, sin confirmar personalmente su paradero.

Lea el resumen completo (traducido al español) proporcionado por el Ejército de EE.UU: click aquí. Para el resumen en inglés, click aquí.

En septiembre de 2020, el General Michael Garrett, Comandante General del Comando de Fuerzas del Ejército de Estados Unidos (FORSCOM), nombró al General John Murray, el Comandante General del Comando del Futuro Ejército (AFC), como investigador oficial bajo la Regulación del Ejército 15-6 (AR 15-6).

(Esta investigación administrativa no incluye evaluación de los crímenes relacionados con la desaparición y muerte de la SPC Guillén. Esos asuntos penales siguen siendo investigados por la Oficina Federal de Investigaciones, el Comando de Investigación Criminal (CID) del Ejército y otras agencias de ley bajo la supervisión de la Oficina del Fiscal de EE.UU.

Esta investigación también fue llevada separadamente de la investigación del Comité de Revisión Independiente de Fort Hood, cual fue encargada por el Secretario del Ejército y el Jefe de Estado Mayor del Ejército.  La Revisión Independiente se enfocó en el clima de mando de Fort Hood y el impacto correspondiente en la seguridad, el bienestar y la preparación de Soldados en toda la instalación).

El General Murray dirigió un equipo de 10 investigadores asistentes designados con un equipo de apoyo de 50 expertos al igual que profesionales administrativos y legales. Los investigadores entrevistaron a 151 testigos, revisaron más de 6.000 correos electrónicos y analizaron más de 11.500 páginas de documentos. La investigación se presentó al Comando de las Fuerzas del Ejército (FORSCOM) el 24 de noviembre de 2020. De acuerdo con los requisitos de la regulación AR 15-6 y sus procedimientos de debido proceso, Garrett proporcionó un aviso y la oportunidad de responder a los varios oficiales sobre los cuales el Investigador Oficial recomendó acción disciplinaria y/o administrativa. El 5 de marzo de 2021, el General Garrett revisó la investigación completa antes de tomar medidas sobre los hallazgos y las recomendaciones.

Un resumen de la investigación aprobada por Garrett:

A finales del verano de 2019, la Especialista (SPC) Vanessa Guillén (en ese momento, soldado de rango de Primera Clase) estaba en la oficina de ordenanza de tropas cuando uno de sus supervisores hizo un comentario sexual inapropiado en español que Guillén tradujo como una solicitud para que ella participara en un "trío" sexual con él. Después de este incidente, otro supervisor notó un marcado cambio en su comportamiento, lo que lo llevó a preguntarle si estaba bien. Fue entonces cuando Guillén le informó a ese supervisor y a otra Soldado (de los comentarios recibidos).

El Investigador Oficial determinó que el supervisor que hizo el comentario inapropiado actuó de manera poco profesional y sus comportamientos contra-productivos afectaron adversamente a la SPC Guillén y a los otros Soldados de su unidad. La SPC Guillén fue tomada como blanco por ese supervisor. Específicamente, el supervisor le llamaba la atención enfrente de sus compañeros y constantemente la convirtió de manera inapropiada en ejemplo público. Durante un ejercicio de entrenamiento de campo, ese mismo supervisor se encontró con la SPC Guillén mientras ella realizaba su limpieza personal ("hygiene shower") en las afueras del bosque, y ella informó a sus compañeros que esto la hizo sentir incómoda. Durante su limpieza personal, ella estaba bajo la cubierta del bosque.

Después de examinar todas las declaraciones de los testigos, el Investigador Oficial determinó que el acoso y maltrato sexual que vivió la SPC Guillén a manos de ese supervisor no estuvo relacionado con su asesinato. A partir de mediados de marzo de 2020, la pandemia de COVID-19 afectó significativamente la forma en que las unidades en Fort Hood llevaron a cabo las operaciones diarias y ejecutaron la rendición de contabilidad de los Soldados. Los líderes de Fort Hood introdujeron nuevas reglas de "refugio en el lugar" que limitaban las interacciones cara a cara, excepto para los trabajos que se consideraban esenciales para la misión. El trabajo de la SPC Guillén como Reparador de Armas Pequeñas y Artillería fue considerado una misión esencial. A ella y a otros Soldados se les permitió ir a trabajar vestidos de ropa civil debido al entorno COVID-19.

En la mañana del miércoles 22 de abril de 2020, la SPC Guillén estaba de servicio y tenía dos tareas asignadas: (1) inspeccionar y procesar los equipos rotos para su entrega en la sala de armas de la Tropa del Cuartel General del Escuadrón (HHT) (esta es la primera sala de armas); y (2) validar visualmente el número de serie de una ametralladora en la sala de armas de Tropa “A”, del Escuadrón de Ingenieros de Regimiento, o ARES (esta era una segunda sala de armas). Ella llegó a la primera sala de armas a las 10:03 a.m. y comenzó su trabajo. La segunda sala de armas, ubicada en un edificio cercano, fue abierta y ocupada por el SPC Aaron Robinson, el armero de ARES. Aproximadamente a las 10:15 a.m., la SPC Guillén se dirigió a la segunda sala de armas en ARES para validar el número de serie de la ametralladora. A las 10:23 a.m., uno de los supervisores de la SPC Guillén recibió un mensaje de texto con el número de serie de la ametralladora, desde el teléfono de la SPC Guillén. Este fue el último contacto conocido que alguien tuvo con la SPC Guillén.

El Soldado que abrió la primera sala de armas (HHT) envió un mensaje de texto a la SPC Guillén a las 11:05 a.m. para preguntar cuándo regresaba a la sala de armas de HHT. A las 12:16 p.m., cuando ella no respondió a sus mensajes de texto, él guardó las cosas que ella había dejado en la sala de armas de HHT: su tarjeta de débito, su tarjeta de identificación militar y sus llaves. El Soldado y su supervisor se dirigieron a la segunda sala de armas a las 12:31 p.m. para buscarla, pero esa sala de armas estaba cerrada. El Soldado también se comunicó con la compañera de cuarto de la SPC Guillén, pero la compañera de cuarto no la había visto desde que salió del cuarto esa mañana.

Alrededor de las 8:00 p.m. del 22 de abril, varios de los compañeros cercanos de SPC Guillén se alarmaron más debido a la falta de respuesta a sus mensajes de texto y sus llamadas. Con base en entrevistas a la familia Guillén y varios de los compañeros de la SPC Guillén, un supervisor de ella notificó al oficial de contabilidad de la Tropa ese día alrededor de las 10:00 p.m. de la pérdida de contabilidad de la SPC Guillén. Un grupo de búsqueda inicial, compuesto por seis Soldados, buscaron en toda el área del Escuadrón a partir de las 10:15 p.m. hasta las 2:25 a.m.

El 23 de abril, la búsqueda de la SPC Guillén se reanudó a las 6:30 a.m. A las 7:30 a.m., el liderazgo superior de la SPC Guillén participó directamente en los esfuerzos de búsqueda. Los líderes del Escuadrón y del Regimiento percibieron de inmediato la sospechosa naturaleza de la desaparición de la SPC Guillén, debido a su reputación como una buen Soldado y las extrañas circunstancias que rodearon a la SPC Guillén dejando su tarjeta de débito, identificación militar y llaves en la sala de armas.

A las 8:00 a.m., la hermana de la SPC Guillén fue acompañada al área del Escuadrón para reunirse con unos de los líderes de la unidad. La búsqueda continuó durante toda la mañana y a las 1:05 p.m. el Regimiento completó una búsqueda en su área, incluyendo todos los cuarteles, salas de armas, parque móvil y las otras áreas de sus unidades. Los líderes del Regimiento coordinaron con el Departamento de Servicios de Emergencia e Investigadores de la Policía Militar (MPI) en el Fuerte Hood para hacer el informe de una persona desaparecida. El próximo día a las 11:51 a.m. del 24 de abril, el CID se hizo a cargo del caso que abrió MPI el 23 de abril.

Resumen de Hallazgos:
La SPC Guillén fue acosada sexualmente por un Supervisor; Sus líderes fallaron en tomar acciones adecuadas. -Guillén fue acosada sexualmente por un supervisor suyo.  Este supervisor creó un entorno hostil e intimidante para la SPC Guillén. El liderazgo de la unidad fue informado del acoso de la SPC Guillén, hecho por este supervisor, así como del liderazgo contra productivo de este mismo supervisor.  Los líderes de su unidad fallaron en tomar las medidas apropiadas.

El SPC Robinson acosó sexualmente a otro soldado (pero no acosó a la SPC Guillén). -Desde abril a septiembre de 2019, Robinson acosó sexualmente a otra especialista en Fort Hood. Durante el curso de la investigación, no se encontró evidencia creíble para concluir que Robinson acosó sexualmente a Guillén, o que tenían alguna relación fuera de su entorno laboral.

El Regimiento no enfatizó suficientemente la respuesta y prevención del acoso sexual. -En general, los líderes del Regimiento no pusieron suficiente énfasis en la respuesta y prevención de la agresión sexual o el acoso sexual. Los líderes de la SPC Guillén no estuvieron lo suficientemente involucrados en el Programa de Medidas de Prevención y Respuesta al Acoso y la Agresión Sexual (SHARP).

La unidad de la SPC Guillén no siguió correctamente los estándares de contabilidad para los Soldados durante la orden de "refugio en el lugar". -El liderazgo de la unidad no tomó acciones razonables y apropiadas para implementar procedimientos de contabilidad de acuerdo con los estándares más altos de la sede, emitir instrucciones verbales o escritas claras o hacer cumplir el estándar. Debido a la falta de orientación suficente, existieron malentendidos en torno al propósito de los controles de las barracas del cuartel. Esto resultó en que un oficial de guardia no comisionado reportó erróneamente (la  presencia) o "contabilidad positiva" de la SPC Guillén en la tarde del 22 de abril, sin confirmar personalmente su paradero.

Lea el resumen completo (traducido al español) proporcionado por el Ejército de EE.UU: click aquí. Para el resumen en inglés, click aquí.