Sentencian a muerte a Dylann Roof, quien mató a nueve afroamericanos en una iglesia de Charleston

El veredicto fue unánime. El jurado encargado de sentenciar a Dylann Roof, quien fue hallado culpable de la matanza que dejó sin vida a nueve personas en una iglesia metodista episcopal en Charleston, Carolina del Sur en junio de 2015, decidió el martes condenarlo a la pena de muerte.

Roof, quien durante el juicio en su contra no demostró remordimiento, reiteró su postura respecto al tiroteo que protagonizó hace más de año y medio contra integrantes de la Iglesia Metodista Africana Emanuel de Charleston: "Sentí que tenía que hacerlo, y todavía siento que debía hacerlo", le dijo al jurado en una corte de Carolina del Sur, antes del veredicto.

Sus familiares declararon que ignoran por qué Roof actuó de tal manera; que mientras vivan, no podrán entender "por qué cometió ese horrible ataque que causó tanto dolor a tantas personas buenas".

Roof visitó la iglesia en tres ocasiones para estudiar a sus víctimas. El fiscal Jay Richardson le dijo al jurado que el 17 de junio del 2015, el sentenciado se sentó por 40 minutos junto a los feligreses reunidos para estudiar la Biblia antes de abrir fuego contra ellos mientras cerraban los ojos para orar.

Para el fiscal, Roof, de 22 años, fue calculador y actuó impulsado por el odio y el racismo: Su falta de remordimiento dejan una marca que, "será imposible de superar".

Roof, un autodenominado supremacista blanco, disparó más de 75 veces durante el brutal asalto. El fiscal señaló que su justificación principal fue que gente de raza negra estaba matando a blancos a diario, lo que confirma sus motivaciones racistas.

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Sus familiares declararon que ignoran por qué Roof actuó de tal manera; que mientras vivan, no podrán entender "por qué cometió ese horrible ataque que causó tanto dolor a tantas personas buenas".

Roof visitó la iglesia en tres ocasiones para estudiar a sus víctimas. El fiscal Jay Richardson le dijo al jurado que el 17 de junio del 2015, el sentenciado se sentó por 40 minutos junto a los feligreses reunidos para estudiar la Biblia antes de abrir fuego contra ellos mientras cerraban los ojos para orar.

Para el fiscal, Roof, de 22 años, fue calculador y actuó impulsado por el odio y el racismo: Su falta de remordimiento dejan una marca que, "será imposible de superar".

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