Introducen un nuevo DREAM Act en el Congreso federal

Los senadores Lindsey Graham (R-SC), y Dick Durbin (D-Ill) presentaron una propuesta que le daría estatus legal a inmigrantes que fueron traidos cuando eran menores a Estados Unidos: El Dream Act de 2017.

Ante la amenaza permanente contra el programa de Acción Diferida desde que Donald Trump asumió la presidencia, Graham y Durbin colaboraron en un nuevo esfuerzo bipartidista para proteger a los jóvenes que fueron traidos por sus padres al país sin documentos, una generación conocida como "Dreamers". El senador Chuck Schumer, demócrata de Nueva York y su colega Jeff Flake, republicano de Arizona, son copatrocinadores de la propuesta.

Frank Sharry, de America's Voice aplaudió la introducción del nuevo Dream Act. "El programa DACA siempre ha sido un paso interino. Los Dreamers merecen una oportunidad de estabilizar completamente su estatus y convertirse en ciudadanos estadounidenses, lo cual requiere un cambio en la ley. Mientras tanto, DACA ha sido un gran éxito, y la administración Trump debe mantenerlo activo: inscribiendo a nuevos jóvenes que se vuelven elegibles y garantizando que las renovaciones sean procesadas de manera justa", dijo el activista. 

CRÍTICO E IMPORTANTE
"El Dream Act es muy crítico para que espere -y muy importante para atarlo a cualquier otro debate. El Congreso debe traerlo a votación, y hacemos un llamado al presidente Trump para que preserve DACA", dijo Carmel Martin del Centro para el Progreso Estadounidense.

El grupo United We Dream celebró la noticia de la reintroducción de la propuesta tras el fracaso de 2010, pero hizo notar que Trump y republicanos de la extrema derecha ya han insinuado que no apoyarán la medida del Dream Act sin agregarle más fondos a sus esfuerzos para cazar y deportar a otros indocumentados. 

En una conferencia de prensa en Washington, el senador republicano Graham, explicó que ellos literalmente militarizaron la frontera durante la etapa de discusión de un proyecto de reforma migratoria que impulsó el Grupo de los 8, integrado por él mismo y otros legisladores de ambos partidos en el 2013. "Pero no tengo la autoridad que [Trump] tiene para decirle a la base republicana que hemos logrado seguridad en la frontera".

Graham, de Carolina del Sur, dijo que algunas cosas han cambiado, por ejemplo, que "hay un presidente que ahora en un instante podría unir a los republicanos, más que George W. Bush, persuadir a la gente que se siente amenazada por la inmigración ilegal de que les van a quitar sus trabajos o cometer crímenes contra su familia y persuadirlos de que el Dream Act es algo justo".

La legislación beneficiaría a quienes llegaron a los 17 años de edad o antes, y que han residido cuatro años en el país al momento de aprobarse la medida, si sucede, explicó Durbin. "Tengo la esperanza de que incluso en el clima antiinmigrante proveniente de la pasada elección podamos encontrar un terreno común", añadió.

Ante la amenaza permanente contra el programa de Acción Diferida desde que Donald Trump asumió la presidencia, Graham y Durbin colaboraron en un nuevo esfuerzo bipartidista para proteger a los jóvenes que fueron traidos por sus padres al país sin documentos, una generación conocida como "Dreamers". El senador Chuck Schumer, demócrata de Nueva York y su colega Jeff Flake, republicano de Arizona, son copatrocinadores de la propuesta.

Frank Sharry, de America's Voice aplaudió la introducción del nuevo Dream Act. "El programa DACA siempre ha sido un paso interino. Los Dreamers merecen una oportunidad de estabilizar completamente su estatus y convertirse en ciudadanos estadounidenses, lo cual requiere un cambio en la ley. Mientras tanto, DACA ha sido un gran éxito, y la administración Trump debe mantenerlo activo: inscribiendo a nuevos jóvenes que se vuelven elegibles y garantizando que las renovaciones sean procesadas de manera justa", dijo el activista. 

CRÍTICO E IMPORTANTE
"El Dream Act es muy crítico para que espere -y muy importante para atarlo a cualquier otro debate. El Congreso debe traerlo a votación, y hacemos un llamado al presidente Trump para que preserve DACA", dijo Carmel Martin del Centro para el Progreso Estadounidense.

El grupo United We Dream celebró la noticia de la reintroducción de la propuesta tras el fracaso de 2010, pero hizo notar que Trump y republicanos de la extrema derecha ya han insinuado que no apoyarán la medida del Dream Act sin agregarle más fondos a sus esfuerzos para cazar y deportar a otros indocumentados. 

En una conferencia de prensa en Washington, el senador republicano Graham, explicó que ellos literalmente militarizaron la frontera durante la etapa de discusión de un proyecto de reforma migratoria que impulsó el Grupo de los 8, integrado por él mismo y otros legisladores de ambos partidos en el 2013. "Pero no tengo la autoridad que [Trump] tiene para decirle a la base republicana que hemos logrado seguridad en la frontera".

Graham, de Carolina del Sur, dijo que algunas cosas han cambiado, por ejemplo, que "hay un presidente que ahora en un instante podría unir a los republicanos, más que George W. Bush, persuadir a la gente que se siente amenazada por la inmigración ilegal de que les van a quitar sus trabajos o cometer crímenes contra su familia y persuadirlos de que el Dream Act es algo justo".

La legislación beneficiaría a quienes llegaron a los 17 años de edad o antes, y que han residido cuatro años en el país al momento de aprobarse la medida, si sucede, explicó Durbin. "Tengo la esperanza de que incluso en el clima antiinmigrante proveniente de la pasada elección podamos encontrar un terreno común", añadió.