Grupos ganaderos de Texas, Oklahoma y Kansas emitieron una declaración conjunta en la que "urgen" a los agentes federales de inmigración a conducir sus operativos "conforme a la ley", en medio de reportes de interrupción en las empresas procesadoras de ganado.
La Kansas Livestock Association, la Oklahoma Cattlemen’s Association, y la Texas Cattle Feeders Association, emitieron las tres, la declaración conjunta en relación a las operaciones de ICE en sus respectivos estados: Kansas, Oklahoma y Texas.
"Instamos a los funcionarios federales a hacer sus operativos conforme a la ley, y de manera ordenada y transparente; a respetar el debido proceso; y a comunicarse claramente con los empleadores y las comunidades afectados", declararon las tres asociaciones.
Asimismo, indicaron que los operativos están interrumpiendo a la fuerza laboral de los productores de ganado, corrales de engorda, lecheras, mercados de ganado, plantas procesadoras y otros negocios rurales.
Parte de la declaración lee:
"Nuestras organizaciones respetan la responsabilidad de las agencias federales de hacer cumplir la ley. Al mismo tiempo, los productores de ganado, los corrales de engorde, las explotaciones lecheras, los mercados de ganado, las plantas procesadoras y otras empresas rurales dependen de una fuerza laboral estable para cuidar a los animales, garantizar la seguridad alimentaria y mantener en funcionamiento la cadena de suministro".
"Las interrupciones repentinas en la fuerza laboral pueden generar consecuencias inmediatas —en términos de bienestar animal, operatividad y economía— que trascienden el ámbito de una empresa individual. Estas operaciones del ICE están provocando un enorme efecto entre los trabajadores cualificados, con estatus legal y documentados que hacen posible que la carne de res llegue a la mesa y mantienen activa la cadena de suministro ganadero. Además, este tipo de interrupciones causará precios más altos de la carne de res para los consumidores".
La queja más reciente
La declaración es una de las más reciente de las quejas que han expresado los lideres ganaderos respecto a las repercusiones de la administración Trump, las cuales, según afirman, están perjudicando al sector de la carne de vacuno, publicó el Texas Tribune al respecto.
Recientemente, el presidente de Estados Unidos anunció planes para suspender aranceles e importar 300.000 toneladas métricas de carne molida de res procedente de países como Argentina y Brasil.
La carne se vendería a precio reducido para los consumidores estadounidenses. Aunque la medida buscaba abaratar el producto para el consumidor, los ganaderos de EE. UU. señalaron que perjudicaba su negocio.
En respuesta a las críticas, Trump emitió una serie de órdenes ejecutivas para facilitar que los ganaderos procesen y vendan su propia carne directamente a los consumidores; asimismo, dispuso cambios en el etiquetado y la identificación de más de dos millones de acres adicionales de tierras de pastoreo para su gestión por parte del Departamento del Interior.
Con información de The Texas Tribune.
La Kansas Livestock Association, la Oklahoma Cattlemen’s Association, y la Texas Cattle Feeders Association, emitieron las tres, la declaración conjunta en relación a las operaciones de ICE en sus respectivos estados: Kansas, Oklahoma y Texas.
"Instamos a los funcionarios federales a hacer sus operativos conforme a la ley, y de manera ordenada y transparente; a respetar el debido proceso; y a comunicarse claramente con los empleadores y las comunidades afectados", declararon las tres asociaciones.
Asimismo, indicaron que los operativos están interrumpiendo a la fuerza laboral de los productores de ganado, corrales de engorda, lecheras, mercados de ganado, plantas procesadoras y otros negocios rurales.
Parte de la declaración lee:
"Nuestras organizaciones respetan la responsabilidad de las agencias federales de hacer cumplir la ley. Al mismo tiempo, los productores de ganado, los corrales de engorde, las explotaciones lecheras, los mercados de ganado, las plantas procesadoras y otras empresas rurales dependen de una fuerza laboral estable para cuidar a los animales, garantizar la seguridad alimentaria y mantener en funcionamiento la cadena de suministro".
"Las interrupciones repentinas en la fuerza laboral pueden generar consecuencias inmediatas —en términos de bienestar animal, operatividad y economía— que trascienden el ámbito de una empresa individual. Estas operaciones del ICE están provocando un enorme efecto entre los trabajadores cualificados, con estatus legal y documentados que hacen posible que la carne de res llegue a la mesa y mantienen activa la cadena de suministro ganadero. Además, este tipo de interrupciones causará precios más altos de la carne de res para los consumidores".
La queja más reciente
La declaración es una de las más reciente de las quejas que han expresado los lideres ganaderos respecto a las repercusiones de la administración Trump, las cuales, según afirman, están perjudicando al sector de la carne de vacuno, publicó el Texas Tribune al respecto.
Recientemente, el presidente de Estados Unidos anunció planes para suspender aranceles e importar 300.000 toneladas métricas de carne molida de res procedente de países como Argentina y Brasil.
La carne se vendería a precio reducido para los consumidores estadounidenses. Aunque la medida buscaba abaratar el producto para el consumidor, los ganaderos de EE. UU. señalaron que perjudicaba su negocio.
En respuesta a las críticas, Trump emitió una serie de órdenes ejecutivas para facilitar que los ganaderos procesen y vendan su propia carne directamente a los consumidores; asimismo, dispuso cambios en el etiquetado y la identificación de más de dos millones de acres adicionales de tierras de pastoreo para su gestión por parte del Departamento del Interior.
Con información de The Texas Tribune.