Se acaba el agua ¿Quién se la está tomando?

Todo parece indicar que la sequía en Texas llegó para quedarse un buen rato.

Esto no indica nada bueno, y tal parece que los planes b, c y d ya están a la vuelta de la esquina. ¿Cómo lo sé? No hay que ser adivino para eso. Hace una semana mi familia y yo fuimos a acampar al Mineral Wells State Park, ubicado en la ciudad del mismo nombre que está hacia el lado oeste de Fort Worth. Un lugar muy agradable, limpio y cómodo. Sin embargo, nos quedamos con las ganas de pescar pues el nivel del agua en el lago está bajo debido a la falta de lluvia.

Texas enfrenta una de las peores temporadas de sequía en muchos años y las repercusiones están afectando ya, no sólo la agricultura y ganadería de esta zona, sino también la vida cotidiana de sus residentes. En Wichita Falls, por ejemplo, las autoridades correspondientes están buscando nuevas fuentes de agua, pues los lagos que surten el vital líquido a sus 104 mil habitantes, Lago Arrowhead, Lago Kickapoo y el Lago Kemp, están, juntando los tres, al 25 por ciento de su capacidad.

La noticia no me cayó de sorpresa, por más de dos años he estado leyendo y escuchando información al respecto, por eso cuando leí la nota en el Star-Telegram de Fort Worth, publicada este martes 22 de abril, no me caí de la silla, lo que sí me pareció paradójico es que ese día se celebró internacionalmente a la Tierra.

Entre líneas pude leer que están un poco desesperados, y no es para menos, pues de no encontrar una solución rápida tendrán que implementar restricciones en el uso de este recurso natural, como por ejemplo la prohibición de llenar albercas y la de cerrar los auto lavados (Carswashes) dos días a la semana. Esto para empezar.

Aunque el bombardeo de las nubes ha sido considerado y lo han practicado de hecho, no ha dado el resultado esperado, sólo una lluvia ha sobrevenido tras cientos de intentos. Lo único que queda es esperar la manifestación natural del cielo.

Hablando aquí y allá del tema, fueron muchas y variadas las opiniones con las que me encontré. Una de ellas me pareció exagerada pero cobró sentido después de ver las estadísticas del Censo. Está muy claro que la falta de lluvia es un factor natural, sin embargo el que se agoten las reservas envuelve también el factor humano, el uso del agua. Muchos afirman que en Texas se gasta más porque es el segundo estado con mayor población y los números crecen de a miles cada año. Lo cual me parece lógico.

En el 2010, según el Censo, el estado tenía un número total de 25.1 millones de pobladores, un incremento de 4.3 millones en comparación al año 2000. En pocas palabras nos estamos gastando las reservas y seguiremos haciéndolo porque cada año vienen más personas a vivir acá, y es que este es también uno de los estados más prósperos económicamente hablando.

Por otro lado están los que culpan a las grandes empresas que taladran la tierra para la extracción de petróleo y gas natural. Según ellos, los expertos han advertido que estas actividades consumen grandes cantidades de agua y, si se toma en cuenta que la tercera parte de estas prácticas se realizan en las zonas donde hay sequía, el futuro del vital líquido no es nada alentador.

Creo que sólo quedan dos cosas por hacer, orar y tomar conciencia. Darle a este líquido el uso doméstico estrictamente necesario, de lo contrario, estaremos contribuyendo a la guerra por el agua.

Escrito está: “Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad bien sobre vuestros caminos. Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto. Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad sobre vuestros caminos.

Subid al monte y traed madera, y reedificad la casa; y pondré en ella mi voluntad, y seré glorificado, ha dicho Jehová.

Buscáis mucho y halláis poco; y encerráis en casa, y yo lo disiparé en un soplo. ¿Por qué? dice Jehová de los ejércitos. Por cuanto mi casa está desierta, y cada uno de vosotros corre a su propia casa. Por eso se detuvo de los cielos sobre vosotros la lluvia, y la tierra detuvo sus frutos.

Y llamé la sequía sobre esta tierra, y sobre los montes, sobre el trigo, sobre el vino, sobre el aceite, sobre los hombres y sobre las bestias, y sobre todo trabajo de manos.” Hageo 1: 5-11.

Carolina Guzmán Rincón es una periodista venezolana radicada en Dallas, en donde escribe para varios medios de comunicación. Comentarios: This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.

Esto no indica nada bueno, y tal parece que los planes b, c y d ya están a la vuelta de la esquina. ¿Cómo lo sé? No hay que ser adivino para eso. Hace una semana mi familia y yo fuimos a acampar al Mineral Wells State Park, ubicado en la ciudad del mismo nombre que está hacia el lado oeste de Fort Worth. Un lugar muy agradable, limpio y cómodo. Sin embargo, nos quedamos con las ganas de pescar pues el nivel del agua en el lago está bajo debido a la falta de lluvia.

Texas enfrenta una de las peores temporadas de sequía en muchos años y las repercusiones están afectando ya, no sólo la agricultura y ganadería de esta zona, sino también la vida cotidiana de sus residentes. En Wichita Falls, por ejemplo, las autoridades correspondientes están buscando nuevas fuentes de agua, pues los lagos que surten el vital líquido a sus 104 mil habitantes, Lago Arrowhead, Lago Kickapoo y el Lago Kemp, están, juntando los tres, al 25 por ciento de su capacidad.

La noticia no me cayó de sorpresa, por más de dos años he estado leyendo y escuchando información al respecto, por eso cuando leí la nota en el Star-Telegram de Fort Worth, publicada este martes 22 de abril, no me caí de la silla, lo que sí me pareció paradójico es que ese día se celebró internacionalmente a la Tierra.

Entre líneas pude leer que están un poco desesperados, y no es para menos, pues de no encontrar una solución rápida tendrán que implementar restricciones en el uso de este recurso natural, como por ejemplo la prohibición de llenar albercas y la de cerrar los auto lavados (Carswashes) dos días a la semana. Esto para empezar.

Aunque el bombardeo de las nubes ha sido considerado y lo han practicado de hecho, no ha dado el resultado esperado, sólo una lluvia ha sobrevenido tras cientos de intentos. Lo único que queda es esperar la manifestación natural del cielo.

Hablando aquí y allá del tema, fueron muchas y variadas las opiniones con las que me encontré. Una de ellas me pareció exagerada pero cobró sentido después de ver las estadísticas del Censo. Está muy claro que la falta de lluvia es un factor natural, sin embargo el que se agoten las reservas envuelve también el factor humano, el uso del agua. Muchos afirman que en Texas se gasta más porque es el segundo estado con mayor población y los números crecen de a miles cada año. Lo cual me parece lógico.

En el 2010, según el Censo, el estado tenía un número total de 25.1 millones de pobladores, un incremento de 4.3 millones en comparación al año 2000. En pocas palabras nos estamos gastando las reservas y seguiremos haciéndolo porque cada año vienen más personas a vivir acá, y es que este es también uno de los estados más prósperos económicamente hablando.

Por otro lado están los que culpan a las grandes empresas que taladran la tierra para la extracción de petróleo y gas natural. Según ellos, los expertos han advertido que estas actividades consumen grandes cantidades de agua y, si se toma en cuenta que la tercera parte de estas prácticas se realizan en las zonas donde hay sequía, el futuro del vital líquido no es nada alentador.

Creo que sólo quedan dos cosas por hacer, orar y tomar conciencia. Darle a este líquido el uso doméstico estrictamente necesario, de lo contrario, estaremos contribuyendo a la guerra por el agua.

Escrito está: “Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad bien sobre vuestros caminos. Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto. Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad sobre vuestros caminos.

Subid al monte y traed madera, y reedificad la casa; y pondré en ella mi voluntad, y seré glorificado, ha dicho Jehová.

Buscáis mucho y halláis poco; y encerráis en casa, y yo lo disiparé en un soplo. ¿Por qué? dice Jehová de los ejércitos. Por cuanto mi casa está desierta, y cada uno de vosotros corre a su propia casa. Por eso se detuvo de los cielos sobre vosotros la lluvia, y la tierra detuvo sus frutos.

Y llamé la sequía sobre esta tierra, y sobre los montes, sobre el trigo, sobre el vino, sobre el aceite, sobre los hombres y sobre las bestias, y sobre todo trabajo de manos.” Hageo 1: 5-11.

Carolina Guzmán Rincón es una periodista venezolana radicada en Dallas, en donde escribe para varios medios de comunicación. Comentarios: This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.