Niña de cuatro años se recupera de dura travesía junto a su madre en 'La Bestia'

DALLAS -- Una niña de cuatro años sobrevivió a un tiro de bala que sufrió durante un ataque al tren en el que viajaba hacia Estados Unidos junto a su madre, a la altura de San Luis Potosí, en México.

En Texas, agentes de la Patrulla Fronteriza de Weslaco, en el Valle del Río Grande, informaron que el pasado martes en la madrugada lograron rescatar a Rosa Yanira Lara y a su niña. La mujer les relató su odisea y ambas fueron llevadas a un hospital local.

La madre, viajaba con su hija a bordo de un tren por México con destino a Estados Unidos cuando un grupo de hombres armados lo detuvieron. Los atacantes, posibles integrantes de la organización de contrabandistas, los hicieron bajar a todos y golpearon a varios mientras les robaban sus pertenencias, declaró Lara a la Patrulla Fronteriza.

La emigrante centroamericana relató que uno de los hombres armados golpeó a un migrante indefenso con su pistola de mano, causando que el arma soltara un disparo, cuya bala impactó a la menor en el hombro. El conductor llegó poco después de que los ladrones huyeron y llevó a la mamá con la niña a un hospital local en donde le extrajeron la bala y la dejaron salir.

A su salida de la clínica, la niña y su madre fueron trasladadas a una casa de seguridad en México en condiciones deplorables, según describió la mujer. El lugar estaba atestado, ocupado con una gran cantidades de menores de edad. Ahí, la niña empezó a sufrir de la herida de bala, sin contar con ayuda médica disponible. No había antibióticos o productos sanitarios estériles o analgésicos, ni simpatía de aquéllos en quien la madre confió para que la transportaran con su hija a los Estados Unidos.

La madre declaró también que durante su estancia en una de las casas de seguridad fue amenazada por uno de los guardias. Le advirtieron que si su niña no dejaba de llorar “dormiría afuera con los perros”. No obstante, la mujer contó que vio cómo otros niños que viajaban solos eran tratados peor que ella y su hija: Jovencitas siendo obligadas a permanecer en habitaciones con hombres desconocidos como castigo por no estar quietas.

La mujer y su pequeña continuaron su travesía hasta que cruzaron el Río Bravo cerca de Hidalgo, Texas, por el lado de Reynosa y fueron rescatadas por agentes de la Patrulla Fronteriza.

Poco después de encontrarlas, los agentes las llevaron a las dos a un hospital, en donde la pequeña fue admitida al área de Cuidados Intensivos.

"Llegó un momento en que, cuando el tren arrancaba, ella decía que solo quería dormir", le dijo Lara a Telemundo, desde un albergue en McAllen. En el reportaje, la madre declaró que se arrepentía de haber hecho la travesía. Ambas planean viajar a Houston después de que la niña se recupere por completo del balazo que sufrió en la clavícula.

“Los contrabandistas no tiene consideración por la vida humana”, dijo Manuel Padilla Jr. de la Patrulla Fronteriza. “Mujeres y niños inocentes confía en esta gente, que los ven solo como una mercancía para hacer dinero”, añadió Padilla Jr.

Las autoridades piden a familiares que no arriesguen a sus seres queridos al animarlos a cruzar ilegalmente a Estados Unidos o evadir puntos de revisión. Quien desee reportar actividad sospechosa debe llamar al 800-863-9382.

En Texas, agentes de la Patrulla Fronteriza de Weslaco, en el Valle del Río Grande, informaron que el pasado martes en la madrugada lograron rescatar a Rosa Yanira Lara y a su niña. La mujer les relató su odisea y ambas fueron llevadas a un hospital local.

La madre, viajaba con su hija a bordo de un tren por México con destino a Estados Unidos cuando un grupo de hombres armados lo detuvieron. Los atacantes, posibles integrantes de la organización de contrabandistas, los hicieron bajar a todos y golpearon a varios mientras les robaban sus pertenencias, declaró Lara a la Patrulla Fronteriza.

La emigrante centroamericana relató que uno de los hombres armados golpeó a un migrante indefenso con su pistola de mano, causando que el arma soltara un disparo, cuya bala impactó a la menor en el hombro. El conductor llegó poco después de que los ladrones huyeron y llevó a la mamá con la niña a un hospital local en donde le extrajeron la bala y la dejaron salir.

A su salida de la clínica, la niña y su madre fueron trasladadas a una casa de seguridad en México en condiciones deplorables, según describió la mujer. El lugar estaba atestado, ocupado con una gran cantidades de menores de edad. Ahí, la niña empezó a sufrir de la herida de bala, sin contar con ayuda médica disponible. No había antibióticos o productos sanitarios estériles o analgésicos, ni simpatía de aquéllos en quien la madre confió para que la transportaran con su hija a los Estados Unidos.

La madre declaró también que durante su estancia en una de las casas de seguridad fue amenazada por uno de los guardias. Le advirtieron que si su niña no dejaba de llorar “dormiría afuera con los perros”. No obstante, la mujer contó que vio cómo otros niños que viajaban solos eran tratados peor que ella y su hija: Jovencitas siendo obligadas a permanecer en habitaciones con hombres desconocidos como castigo por no estar quietas.

La mujer y su pequeña continuaron su travesía hasta que cruzaron el Río Bravo cerca de Hidalgo, Texas, por el lado de Reynosa y fueron rescatadas por agentes de la Patrulla Fronteriza.

Poco después de encontrarlas, los agentes las llevaron a las dos a un hospital, en donde la pequeña fue admitida al área de Cuidados Intensivos.

"Llegó un momento en que, cuando el tren arrancaba, ella decía que solo quería dormir", le dijo Lara a Telemundo, desde un albergue en McAllen. En el reportaje, la madre declaró que se arrepentía de haber hecho la travesía. Ambas planean viajar a Houston después de que la niña se recupere por completo del balazo que sufrió en la clavícula.

“Los contrabandistas no tiene consideración por la vida humana”, dijo Manuel Padilla Jr. de la Patrulla Fronteriza. “Mujeres y niños inocentes confía en esta gente, que los ven solo como una mercancía para hacer dinero”, añadió Padilla Jr.

Las autoridades piden a familiares que no arriesguen a sus seres queridos al animarlos a cruzar ilegalmente a Estados Unidos o evadir puntos de revisión. Quien desee reportar actividad sospechosa debe llamar al 800-863-9382.