SB4: Fort Worth se aisla y decide no retar la ley en tribunales

Fort Worth se excluyó de participar en las demandas que pesan contra la Ley SB4, y decidió con un voto de 5-4, esperar a ver qué pasa en los tribunales en vez de involucrarse en el litigio.

El ambiente se tornó apasionado durante la sesión del Cabildo del martes, que otra vez se alargó hasta pasada la medianoche, con decenas de testimonios y pedidos para que la ciudad decidiera “salir del silencio” y condenar el “racismo” que muchos ven en la legislación que está por entrar en vigor a partir del 1 de septiembre, si una corte en San Antonio no decide antes bloquear su implementación.

“Esta no es una derrota, les dije que era solo el primer paso”, dijo Daniel García Rodríguez del grupo activistas United Fort Worth a sus compañeros. “Y siempre hay otra fase”, añadió, explicando que la siguiente fase consiste en pelear por proteger a las familias cueste lo que cueste.

Viridiana Moreno, quien llegó a los 12 años de Coahuila, explicó a Hoy Dallas que se decidió a pedirle acción a los concejales porque. “me di cuenta que si no trato de proteger a mis padres, ¿quién lo va a hacer?

“Cuando llegamos aquí vi que se aprovechaban de mi papá y dije, yo no puedo permitir eso”.

Una de las denuncias más sorpresivas contra la ley provino del fundador del Tea Party en el condado de Tarrant, Tracy Cryestal quien argumentó que al disminuir la SB4 la desconfianza del público para denunciar crímenes a la policía, un día le podría tocar a él ser víctima, y probablemente algún latino que sea testigo no se anime a llamar a las autoridades para pedir ayuda.

VOTACIÓN
Alrededor de las 12: 30 a.m. del miércoles seguía el desfile de personas frente al micrófono reprochándole a Betsy Price su indiferencia ante la vulnerabilidad de la comunidad inmigrante que es parte de Fort Worth, pero también llamó la atención que en el último tramo de testimonios se apareció casi en grupo, una serie de opiniones de ciudadanos a favor de la SB4: por lo menos dos hispanos, un afroamericano y varios hombres de edad madura y avanzada blancos hicieron público su respaldo a los concejales que no pensaban votar a favor de participar en la demanda para retar la controversial ley.

El concejal Carlos Flores presentó ante sus colegas del Cabildo la solicitud para votar y decidir si Fort Worth se unía a la demanda, y el parecer de los regidores no cambió, como se anticipaba. Las tres concejales (Ann Zadeh, Gyna Bivens y Kelly Allen Gray) que junto a Flores pedían que la ciudad se uniera a la demanda no lograron convencer a ninguno de los otros cinco que se resistieron a la propuesta.

Al concluir la votación y tras escuchar la explicación de Price sobre sus motivos para no orillar a Fort Worth a participar en el litigio, los activistas proinmigrantes que estaban repartidos en la sala, se pararon a gritarles en coro su rechazo. Algunos tuvieron que ser retirados del lugar por la policía.

Flores le pidió a la comunidad “que no pierda la fe. Esto es un proceso”, a pesar del revés.

Daniel Segura, el vocero de la Policía de Fort Worth, admitió el difícil momento para la comunidad inmigrante tras la decisión tomada por el Cabildo, pero también ofreció palabras de aliento, lo mismo que el Padre Esteban Jasso, quien ofreció su opinión durante la audiencia.

El ambiente se tornó apasionado durante la sesión del Cabildo del martes, que otra vez se alargó hasta pasada la medianoche, con decenas de testimonios y pedidos para que la ciudad decidiera “salir del silencio” y condenar el “racismo” que muchos ven en la legislación que está por entrar en vigor a partir del 1 de septiembre, si una corte en San Antonio no decide antes bloquear su implementación.

“Esta no es una derrota, les dije que era solo el primer paso”, dijo Daniel García Rodríguez del grupo activistas United Fort Worth a sus compañeros. “Y siempre hay otra fase”, añadió, explicando que la siguiente fase consiste en pelear por proteger a las familias cueste lo que cueste.

Viridiana Moreno, quien llegó a los 12 años de Coahuila, explicó a Hoy Dallas que se decidió a pedirle acción a los concejales porque. “me di cuenta que si no trato de proteger a mis padres, ¿quién lo va a hacer?

“Cuando llegamos aquí vi que se aprovechaban de mi papá y dije, yo no puedo permitir eso”.

Una de las denuncias más sorpresivas contra la ley provino del fundador del Tea Party en el condado de Tarrant, Tracy Cryestal quien argumentó que al disminuir la SB4 la desconfianza del público para denunciar crímenes a la policía, un día le podría tocar a él ser víctima, y probablemente algún latino que sea testigo no se anime a llamar a las autoridades para pedir ayuda.

VOTACIÓN
Alrededor de las 12: 30 a.m. del miércoles seguía el desfile de personas frente al micrófono reprochándole a Betsy Price su indiferencia ante la vulnerabilidad de la comunidad inmigrante que es parte de Fort Worth, pero también llamó la atención que en el último tramo de testimonios se apareció casi en grupo, una serie de opiniones de ciudadanos a favor de la SB4: por lo menos dos hispanos, un afroamericano y varios hombres de edad madura y avanzada blancos hicieron público su respaldo a los concejales que no pensaban votar a favor de participar en la demanda para retar la controversial ley.

El concejal Carlos Flores presentó ante sus colegas del Cabildo la solicitud para votar y decidir si Fort Worth se unía a la demanda, y el parecer de los regidores no cambió, como se anticipaba. Las tres concejales (Ann Zadeh, Gyna Bivens y Kelly Allen Gray) que junto a Flores pedían que la ciudad se uniera a la demanda no lograron convencer a ninguno de los otros cinco que se resistieron a la propuesta.

Al concluir la votación y tras escuchar la explicación de Price sobre sus motivos para no orillar a Fort Worth a participar en el litigio, los activistas proinmigrantes que estaban repartidos en la sala, se pararon a gritarles en coro su rechazo. Algunos tuvieron que ser retirados del lugar por la policía.

Flores le pidió a la comunidad “que no pierda la fe. Esto es un proceso”, a pesar del revés.

Daniel Segura, el vocero de la Policía de Fort Worth, admitió el difícil momento para la comunidad inmigrante tras la decisión tomada por el Cabildo, pero también ofreció palabras de aliento, lo mismo que el Padre Esteban Jasso, quien ofreció su opinión durante la audiencia.