Aumenta la frustración del público por la desaparición de Sherin

Mientras el público que ha seguido el misterioso y confuso caso de la desaparición de Sherin Mathews sigue demandando respuestas concretas sobre el paradero de la niña, la madre adoptiva de ésta podría aparecer el lunes ante una corte para una audiencia en el caso de su hija biológica de 4 años, cuya custodia le fue retirada a raiz de la desaparición de la pequeña Sherin.

El miércoles, el FBI confirmó una lista de más de 40 artículos que confiscó de la casa de la familia Mathews en Richardson, Texas como parte de la investigación que lleva a cabo para dar con el paradero de la niña de tres años que fue reportada desaparecida por su padre adoptivo hace casi dos semanas.

Uno de los detalles que más llamó la atención, además de los artículos de cocina, electrónicos y la lavadora y secadora del hogar, fue que Wesley Mathews, el padre de la menor, libre bajo fianza tras ser acusado de poner en peligro a la menor, aceptó una serie de condiciones para salir de la cárcel después de pagar $250,000.

De acuerdo a documentos legales, Mathews tiene prohibido entrar en contacto con su esposa (Sini Mathews) o su hija biológica de 4 años; tampoco puede salir del condado de Dallas, ni tener contacto con ningún menor. No tiene su pasaporte en su poder y lleva un brazalete electrónico de vigilancia.

Sherin Mathews, de 3 años de edad, fue vista por última vez, de acuerdo a la versión de Wesley Mathews, el sábado 7 a las 3 a.m. cuando éste le ordenó que se parara junto a un árbol afuera de la casa de la familia por no querer tomar leche.

Mathews regresó por Sherin 15 minutos después, declaró en un documento oficial, solo para darse cuenta que la niña ya no estaba. Cinco horas después dio aviso a la policía. Y las autoridades al conocer su versión de los hechos, lo arrestaron, acusándolo de poner en peligro a la niña.

El domingo 8 de octubre, Mathews reunió el cuarto de millón de dólares que se le fijó y salió bajo fianza de la cárcel. Desde entonces, el público se ha volcado con un sinfín de preguntas y especulaciones acerca del caso.

La mayoría de las opiniones expresadas por quienes han acudido a orar por la pequeña o dejarle un obsequio en un altar que crece día con día en la parte trasera de su casa, reflejan un sentimiento de incredulidad respecto a la explicación que del padre adoptivo; otras más indican desprecio e indignación en caso de que la niña efectivamente haya sido “castigada” por no querer beber leche en la madrugada.

“Ese hombre no tiene corazón”, dijo una señora hispana de Garland, que prefirió no identificarse.

Tras acudir a rezar frente al altar el miércoles por la noche, pasadas las 9 p.m. secó sus lágrimas y se alejó del lugar acompañada de sus nietos y un hijo, el padre de los menores, todos visiblemente acongojados por el caso de la pequeña Sherin.

Diane, una adulta mayor anglosajona que vive a escasa distancia de la casa de los Mathews, se ha encargado informalmente de mantener en orden el altar en el que hay decenas de monos de peluche y varios ramos de flores reunidos.

Tampoco pudo contener las lágrimas mientras abrazaba a un oso de peluche antes de reacomodarlo.

“Todos están afectados, y quieren desesperadamente encontrarla, solo para tener paz en la mente o saber si está en las manos de Dios, ella que es un ángel hermoso... Es devastador para todos, la gente pasa en sus carros y se queda viendo, no saben que hacer. Oran, esperando que esto produzca algo”, explicó antes de volver la vista al suelo en busca de objetos tirados para ponerlos en la basura.

Gauthami Vemula, fundadora de “Color Me Safe, que aboga por los derechos de los niños en Dallas y Fort Worth, se acerca a dialogar con Diane y después entre las dos deciden agregar un mantel para extender el altar para Sherin.

Vemula es una ex trabajadora de CPS (Agencia de Protección a Menores) y también está al pendiente del desarrollo del caso. Antes de retirarse del lugar le ofrece un abrazo a Dianne y promete regresar. Su experiencia en la vigilancia del bienestar de niños incluye un voluntariado en Matamoros, Tamaulipas, al sur de Texas.

QUE HABLEN
El padre Thomas Ambalavelil, de una iglesia anglicana episcopal del área dijo que no puede dormir y que ha orado pidiendo que los padres de Sherin hablen.

“Que abran la boca. Porque nadie les cree”, afirmó de manera enfática.

Ambalavelil, que nació en el sur de la India, recordó que hace unos días se acercó a la puerta de los Mathews a intentar hablar con Sini, la madre adoptiva de Sherin, para invitarla a hacer una oración, pero contó que solo obtuvo por respuesta la instrucción de quedar ahí [afuera] y rezar.

Al final de la oración que pronunció el sacerdote, Sini, según contó el religioso, pronunció la palabra “Amén”, al final de su oración.

Ambalavelil informó que estaba organizando una nueva ronda de oración pública para Sherin el viernes 20, con el objetivo también de seguir presionando a los Mathews para que “abran la boca”.

PIDEN CALMA
Omair Siddiqi, un activista musulmán del área de Richardson, que la semana pasada convocó a una demostración pacífica afuera de la casa de los Mathews para seguir pidiendo que el caso se resuelva, publicó el jueves en Facebook que "como muchos habían notado, Sini Mathews tiene una audiencia en la corte el lunes para intentar recuperar la custodia de su hija de cuatro años que fue retirada de la casa por CPS. Muchos de ustedes quieren hacer un tipo de protesta. Dejemos eso por ahora", pidió, explicando que el juez probablemente no ceda al pedido de Mathews.

El miércoles, el FBI confirmó una lista de más de 40 artículos que confiscó de la casa de la familia Mathews en Richardson, Texas como parte de la investigación que lleva a cabo para dar con el paradero de la niña de tres años que fue reportada desaparecida por su padre adoptivo hace casi dos semanas.

Uno de los detalles que más llamó la atención, además de los artículos de cocina, electrónicos y la lavadora y secadora del hogar, fue que Wesley Mathews, el padre de la menor, libre bajo fianza tras ser acusado de poner en peligro a la menor, aceptó una serie de condiciones para salir de la cárcel después de pagar $250,000.

De acuerdo a documentos legales, Mathews tiene prohibido entrar en contacto con su esposa (Sini Mathews) o su hija biológica de 4 años; tampoco puede salir del condado de Dallas, ni tener contacto con ningún menor. No tiene su pasaporte en su poder y lleva un brazalete electrónico de vigilancia.

Sherin Mathews, de 3 años de edad, fue vista por última vez, de acuerdo a la versión de Wesley Mathews, el sábado 7 a las 3 a.m. cuando éste le ordenó que se parara junto a un árbol afuera de la casa de la familia por no querer tomar leche.

Mathews regresó por Sherin 15 minutos después, declaró en un documento oficial, solo para darse cuenta que la niña ya no estaba. Cinco horas después dio aviso a la policía. Y las autoridades al conocer su versión de los hechos, lo arrestaron, acusándolo de poner en peligro a la niña.

El domingo 8 de octubre, Mathews reunió el cuarto de millón de dólares que se le fijó y salió bajo fianza de la cárcel. Desde entonces, el público se ha volcado con un sinfín de preguntas y especulaciones acerca del caso.

La mayoría de las opiniones expresadas por quienes han acudido a orar por la pequeña o dejarle un obsequio en un altar que crece día con día en la parte trasera de su casa, reflejan un sentimiento de incredulidad respecto a la explicación que del padre adoptivo; otras más indican desprecio e indignación en caso de que la niña efectivamente haya sido “castigada” por no querer beber leche en la madrugada.

“Ese hombre no tiene corazón”, dijo una señora hispana de Garland, que prefirió no identificarse.

Tras acudir a rezar frente al altar el miércoles por la noche, pasadas las 9 p.m. secó sus lágrimas y se alejó del lugar acompañada de sus nietos y un hijo, el padre de los menores, todos visiblemente acongojados por el caso de la pequeña Sherin.

Diane, una adulta mayor anglosajona que vive a escasa distancia de la casa de los Mathews, se ha encargado informalmente de mantener en orden el altar en el que hay decenas de monos de peluche y varios ramos de flores reunidos.

Tampoco pudo contener las lágrimas mientras abrazaba a un oso de peluche antes de reacomodarlo.

“Todos están afectados, y quieren desesperadamente encontrarla, solo para tener paz en la mente o saber si está en las manos de Dios, ella que es un ángel hermoso... Es devastador para todos, la gente pasa en sus carros y se queda viendo, no saben que hacer. Oran, esperando que esto produzca algo”, explicó antes de volver la vista al suelo en busca de objetos tirados para ponerlos en la basura.

Gauthami Vemula, fundadora de “Color Me Safe, que aboga por los derechos de los niños en Dallas y Fort Worth, se acerca a dialogar con Diane y después entre las dos deciden agregar un mantel para extender el altar para Sherin.

Vemula es una ex trabajadora de CPS (Agencia de Protección a Menores) y también está al pendiente del desarrollo del caso. Antes de retirarse del lugar le ofrece un abrazo a Dianne y promete regresar. Su experiencia en la vigilancia del bienestar de niños incluye un voluntariado en Matamoros, Tamaulipas, al sur de Texas.

QUE HABLEN
El padre Thomas Ambalavelil, de una iglesia anglicana episcopal del área dijo que no puede dormir y que ha orado pidiendo que los padres de Sherin hablen.

“Que abran la boca. Porque nadie les cree”, afirmó de manera enfática.

Ambalavelil, que nació en el sur de la India, recordó que hace unos días se acercó a la puerta de los Mathews a intentar hablar con Sini, la madre adoptiva de Sherin, para invitarla a hacer una oración, pero contó que solo obtuvo por respuesta la instrucción de quedar ahí [afuera] y rezar.

Al final de la oración que pronunció el sacerdote, Sini, según contó el religioso, pronunció la palabra “Amén”, al final de su oración.

Ambalavelil informó que estaba organizando una nueva ronda de oración pública para Sherin el viernes 20, con el objetivo también de seguir presionando a los Mathews para que “abran la boca”.

PIDEN CALMA
Omair Siddiqi, un activista musulmán del área de Richardson, que la semana pasada convocó a una demostración pacífica afuera de la casa de los Mathews para seguir pidiendo que el caso se resuelva, publicó el jueves en Facebook que "como muchos habían notado, Sini Mathews tiene una audiencia en la corte el lunes para intentar recuperar la custodia de su hija de cuatro años que fue retirada de la casa por CPS. Muchos de ustedes quieren hacer un tipo de protesta. Dejemos eso por ahora", pidió, explicando que el juez probablemente no ceda al pedido de Mathews.