Dedican estatua a Adelfa Callejo en Dallas. "Quisiera que mis padres estuvieran aquí", dijo su hermana.

Las anécdotas de quienes convivieron con Adelfa Callejo (1923-2014) inundaron el ambiente en una soleada mañana otoñal el jueves en Dallas. El común denominador fue la mezcla de orgullo y reverencia transmitada al contarlas. Después de una larga espera, la dedicatoria formal de su estatua se convirtió en realidad y la celebración no pudo esperar.

Al final de una ceremonia que comenzó y terminó con mariachis en el parque 'Main Street Garden' en el centro, frente al edificio de la escuela de leyes de la UNT (University of North Texas), la señora Lily Velásquez recordó que desde pequeña, "muy pequeña", su hermana Adelfa dijo que quería ser abogada.

"Para defender a los mexicanos", explicó sobre los motivos que habría ofrecido la niña nacida en un pueblo rural de Texas, la misma que al crecer, también argumentaría públicamente, "en mi familia era anti-estadounidense el no protestar", (In my family, it was un-American to not protest).

Tras observar la estatua (obra del mexicano Germán Michel) dedicada a su hermana, quien fue la primera latina en graduarse de la escuela de leyes de SMU (1961) y también es considerada la primera mexicoamericana en haber ejercido la abogacía en Dallas, dijo emocionada, "quisiera que mis padres estuvieran aquí". 

LA ABOGADA. Tras completar sus estudios de licenciatura y posgrado en la escuela de Derecho de la Southern Methodist University (trabajaba de día como secretaría y estudiaba de noche), Callejo tardó otro tanto en empezar a ejercer. Encontraba trabajo, pero como secretaria legal, no como abogada.

"El gran error de otros", señaló Marcos Ronquillo, abogado que trabajó para ella y después fue su socio. "Pero [al mismo tiempo fue] una gran recompensa para nosotros", ya que eventualmente inició su propia práctica y formó su exitoso bufete legal.

"Trabajaba muchas horas", dijo la señora Velásquez, sobre las jornadas de su hermana. "Yo trabajé con ella", afirmó. Tenía un carácter fuerte y siempre le inculcó a sus familiares cercanos que se educaran y no olvidaran a la comunidad.

Las frases de Callejo, nacida en Millett, Texas, cobraron vida en voz de los oradores que participaron en la dedicatoria. "La educación es el gran ecualizador", "El dinero habla", "Acciones, no palabras".

"Aprendimos español en casa primero, antes de ir a la escuela", detalló la señora Velásquez sobre la primera lengua que hablaron ella y su hermana.

El padre de Callejo era un inmigrante mexicano y su madre, originaria de Texas.

La comisionada Elba García, nacida en México, recordó la asesoría de Callejo, pionera en varios frentes. 

"Era nuestra madrina y siempre podíamos contar con ella para un consejo, Adelfa era el tipo de mujer que también te llamaba por teléfono y te decía qué hacer".

En el 2010, García se convirtió en la primera latina en ser electa para servir en la Corte de Comisionados del Condado de Dallas, por el Distrito 4. 

VIDA. El ascenso de Callejo no fue nada fácil y tanto sus logros como ejemplo de vida (su gran persistencia) marcaron a una generación en el norte de Texas. Esos jóvenes a quienes aconsejó o reprendió, la mayoría en plenitud de sus carreras en la actualidad, ahora desean seguir transmitiendo ese ímpetu.

Mónica Lira Bravo, presidenta de la mesa directiva del sistema de colegios comunitarios de Dallas, señaló que Callejo desafió el 'status quo' y sentó el estándar de lo que significa ser una abogada latina.

"Estoy hoy aquí como la hija de inmigrantes, una abogada con licencia y una funcionaria electa, por lo que ella fundó para nuestra comunidad. Ella fue la primera para que muchos de nosotros pudiéramos seguirla", agregó Bravo, quien también dirige la Fundación Botello Callejo.

En 1999, una estudiante de leyes de la Stanford University se centró en la trayectoria de Callejo -más de 40 años de práctica profesional en el área de lesiones personales, familia y justicia criminal, para elaborar su tésis.

De entre todos los premios y distinciones que recibió durante su vida, Callejo consideraba dos los más grandes honores el haber sido incluída como una de apenas 12 Leyendas Legales de la Barra Estatal de Abogados ("Texas Legal Legends by the State Bar of Texas") y el nombramiento de la escuela "Adelfa Botello Callejo Elementary".

Al final de una ceremonia que comenzó y terminó con mariachis en el parque 'Main Street Garden' en el centro, frente al edificio de la escuela de leyes de la UNT (University of North Texas), la señora Lily Velásquez recordó que desde pequeña, "muy pequeña", su hermana Adelfa dijo que quería ser abogada.

"Para defender a los mexicanos", explicó sobre los motivos que habría ofrecido la niña nacida en un pueblo rural de Texas, la misma que al crecer, también argumentaría públicamente, "en mi familia era anti-estadounidense el no protestar", (In my family, it was un-American to not protest).

Tras observar la estatua (obra del mexicano Germán Michel) dedicada a su hermana, quien fue la primera latina en graduarse de la escuela de leyes de SMU (1961) y también es considerada la primera mexicoamericana en haber ejercido la abogacía en Dallas, dijo emocionada, "quisiera que mis padres estuvieran aquí". 

LA ABOGADA. Tras completar sus estudios de licenciatura y posgrado en la escuela de Derecho de la Southern Methodist University (trabajaba de día como secretaría y estudiaba de noche), Callejo tardó otro tanto en empezar a ejercer. Encontraba trabajo, pero como secretaria legal, no como abogada.

"El gran error de otros", señaló Marcos Ronquillo, abogado que trabajó para ella y después fue su socio. "Pero [al mismo tiempo fue] una gran recompensa para nosotros", ya que eventualmente inició su propia práctica y formó su exitoso bufete legal.

"Trabajaba muchas horas", dijo la señora Velásquez, sobre las jornadas de su hermana. "Yo trabajé con ella", afirmó. Tenía un carácter fuerte y siempre le inculcó a sus familiares cercanos que se educaran y no olvidaran a la comunidad.

Las frases de Callejo, nacida en Millett, Texas, cobraron vida en voz de los oradores que participaron en la dedicatoria. "La educación es el gran ecualizador", "El dinero habla", "Acciones, no palabras".

"Aprendimos español en casa primero, antes de ir a la escuela", detalló la señora Velásquez sobre la primera lengua que hablaron ella y su hermana.

El padre de Callejo era un inmigrante mexicano y su madre, originaria de Texas.

La comisionada Elba García, nacida en México, recordó la asesoría de Callejo, pionera en varios frentes. 

"Era nuestra madrina y siempre podíamos contar con ella para un consejo, Adelfa era el tipo de mujer que también te llamaba por teléfono y te decía qué hacer".

En el 2010, García se convirtió en la primera latina en ser electa para servir en la Corte de Comisionados del Condado de Dallas, por el Distrito 4. 

VIDA. El ascenso de Callejo no fue nada fácil y tanto sus logros como ejemplo de vida (su gran persistencia) marcaron a una generación en el norte de Texas. Esos jóvenes a quienes aconsejó o reprendió, la mayoría en plenitud de sus carreras en la actualidad, ahora desean seguir transmitiendo ese ímpetu.

Mónica Lira Bravo, presidenta de la mesa directiva del sistema de colegios comunitarios de Dallas, señaló que Callejo desafió el 'status quo' y sentó el estándar de lo que significa ser una abogada latina.

"Estoy hoy aquí como la hija de inmigrantes, una abogada con licencia y una funcionaria electa, por lo que ella fundó para nuestra comunidad. Ella fue la primera para que muchos de nosotros pudiéramos seguirla", agregó Bravo, quien también dirige la Fundación Botello Callejo.

En 1999, una estudiante de leyes de la Stanford University se centró en la trayectoria de Callejo -más de 40 años de práctica profesional en el área de lesiones personales, familia y justicia criminal, para elaborar su tésis.

De entre todos los premios y distinciones que recibió durante su vida, Callejo consideraba dos los más grandes honores el haber sido incluída como una de apenas 12 Leyendas Legales de la Barra Estatal de Abogados ("Texas Legal Legends by the State Bar of Texas") y el nombramiento de la escuela "Adelfa Botello Callejo Elementary".