Calidad humana y carisma: Celebran la vida de Norma Valles, fallecida a los 53

La familia de Norma (Rocha) Valles planea mantener vivo el legado de la conocida cantante de Dallas quien falleció el pasado 7 de junio, a los 53 años, por complicaciones tras un procedimiento quirúrgico.

Tenía una risa contagiosa, un corazón generoso y una voz de ángel. "Se fue muy pronto", dijo más de uno el lunes. Con esas palabras fue honrada la memoria de la cantante, en un día maratónico, de remembranza y duelo, que culminó en una celebración de vida con música en vivo, como tal vez ella lo habría organizado.

Valles era propietaria del restaurante "Casita Tex-Mex", en donde cantaba los sábados con su banda ante una legión de comensales con quienes sus músicos y ella forjaron una especie de hermandad. Eran como una familia.

"La banda quiere seguir tocando en el restaurante y nosotros vamos a seguir ofreciendo comida (sin costo) a los veteranos el primer martes de cada mes", dijo Alfonso Valles, el ahora viudo de Norma y padre de los tres hijos que sobreviven a la cantante: Leah, Lauren y Alfonso Jr.

Después de un incendio eléctrico que obligó a un cierre temporal del local, Casita reabrió sus puertas en 2022.

"Nunca te des por vencido, no importa qué difícil sea el reto", le dijo Norma a NBC5 en una entrevista el año pasado. Su hija Lauren, confirmó a HOY Dallas que la familia planea seguir adelante con el restaurante por el que tanto se esforzó Valles. 

Aunque miles tienen en su memoria a Norma por su característica interpretación del himno estadounidense en eventos deportivos (vestida de charro), la mexicoamericana era dueña de una voz versátil cuyo carisma alcanzaba a públicos variados.

RelacionadaNorma Valles -Una historia de determinación y talento 

Dee Cardoza la contrató hace más de 15 años para que cantara en la fiesta (quinceañera) de su hija en Duncanville y no pasó mucho tiempo para que después se uniera al grupo de clientes asiduos de Casita los fines de semana.

"Este año solo vine (al restaurante) una vez, me arrepiento de no haber venido más", dijo Cardoza, una artista local, poco antes de que lanzaran globos en memoria de Norma.

La señora Stella Guerra recordó que "por muchos años" vio a Norma cantar y convivió con ella. Y cuando Valles estuvo hospitalizada recientemente, también la fue a visitar.

"Stella era como una segunda madre para Norma", comentó Cardoza, emocionada.

Freddy López, uno de los integrantes de la banda "Casita" que durante más de 10 años acompañó a Norma, amenizó el evento con canciones bailables en la voz de Selene Díaz, “La dama de Sinaloa”. Poco antes, el Mariachi Michoacán, con quien también Norma solía actuar, ofreció el toque ranchero.

"Siempre diste y diste y diste, y nunca pediste nada en retorno. Fuiste una inspiración para muchos", reflexionó Gracie Sims en las múltiples condolencias que pueden leerse en la página de Facebook de Valles.

EMOTIVO. Daniel López Velarde lideró la interpretación de Europa, uno de los temas favoritos de Norma. Los músicos que tocaron en el homenaje fueron: Marco Pérez en el bajo; Erika de L. Velarde, voz; Cristian García, batería; José Alvarez, guitarra; José Alvarez Jr., batería; Karla Alvarez, voz y Chuy Katrin, bajo.

El estacionamiento del restaurante fue el escenario de una velada en la que docenas de personas, entre familiares y amigos cercanos, colegas de la industria de la música y voluntarios que contribuyeron a hacer posible el evento culminaron un día de celebración y nostalgia por la partida de la estimada cantante, recordada muy por encima de su talento artístico.

APOYO. "Ella tenía tiempo para ayudar a todos los que la necesitaban; me apoyó muchísimo y me enseñó muchas cosas", dijo Díaz, cantante sinaloense con más de 10 años en Dallas.

"En una ocasión me acompañó a registrar mi negocio, y como ella siempre andaba corriendo por sus múltiples ocupaciones, llegó en tenis y gorra -porque venía de su negocio de contratista- y nos dio mucha risa porque a ella no le importaba el qué dirán.

"Le aprendí mucho, a no rendirme nunca y a admirar a los demás, sin ser egoísta".

PADRES. Norma 'era el corazón de la familia" y alegraba al que estaba triste o ponía más contento a quien ya lo estaba, dijo el señor Patricio Rocha durante un servicio religioso realizado en Grand Prairie antes de la sepultura de la cantante.

A la ceremonia y el sepelio también asistió Anita Rocha, madre de Norma y su hermano menor, Arturo Rocha. Los padres de Norma recientemente (en enero) habían perdido a su hijo mayor, Patricio Rocha Jr.

(Norma) "Hizo una buena pelea. Terminó la carrera. Mantuvo la fe", resumió su padre, quien recordó los múltiples retos a los que le hizo frente la querida cantante.

Tenía una risa contagiosa, un corazón generoso y una voz de ángel. "Se fue muy pronto", dijo más de uno el lunes. Con esas palabras fue honrada la memoria de la cantante, en un día maratónico, de remembranza y duelo, que culminó en una celebración de vida con música en vivo, como tal vez ella lo habría organizado.

Valles era propietaria del restaurante "Casita Tex-Mex", en donde cantaba los sábados con su banda ante una legión de comensales con quienes sus músicos y ella forjaron una especie de hermandad. Eran como una familia.

"La banda quiere seguir tocando en el restaurante y nosotros vamos a seguir ofreciendo comida (sin costo) a los veteranos el primer martes de cada mes", dijo Alfonso Valles, el ahora viudo de Norma y padre de los tres hijos que sobreviven a la cantante: Leah, Lauren y Alfonso Jr.

Después de un incendio eléctrico que obligó a un cierre temporal del local, Casita reabrió sus puertas en 2022.

"Nunca te des por vencido, no importa qué difícil sea el reto", le dijo Norma a NBC5 en una entrevista el año pasado. Su hija Lauren, confirmó a HOY Dallas que la familia planea seguir adelante con el restaurante por el que tanto se esforzó Valles. 

Aunque miles tienen en su memoria a Norma por su característica interpretación del himno estadounidense en eventos deportivos (vestida de charro), la mexicoamericana era dueña de una voz versátil cuyo carisma alcanzaba a públicos variados.

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Dee Cardoza la contrató hace más de 15 años para que cantara en la fiesta (quinceañera) de su hija en Duncanville y no pasó mucho tiempo para que después se uniera al grupo de clientes asiduos de Casita los fines de semana.

"Este año solo vine (al restaurante) una vez, me arrepiento de no haber venido más", dijo Cardoza, una artista local, poco antes de que lanzaran globos en memoria de Norma.

La señora Stella Guerra recordó que "por muchos años" vio a Norma cantar y convivió con ella. Y cuando Valles estuvo hospitalizada recientemente, también la fue a visitar.

"Stella era como una segunda madre para Norma", comentó Cardoza, emocionada.

Freddy López, uno de los integrantes de la banda "Casita" que durante más de 10 años acompañó a Norma, amenizó el evento con canciones bailables en la voz de Selene Díaz, “La dama de Sinaloa”. Poco antes, el Mariachi Michoacán, con quien también Norma solía actuar, ofreció el toque ranchero.

"Siempre diste y diste y diste, y nunca pediste nada en retorno. Fuiste una inspiración para muchos", reflexionó Gracie Sims en las múltiples condolencias que pueden leerse en la página de Facebook de Valles.

EMOTIVO. Daniel López Velarde lideró la interpretación de Europa, uno de los temas favoritos de Norma. Los músicos que tocaron en el homenaje fueron: Marco Pérez en el bajo; Erika de L. Velarde, voz; Cristian García, batería; José Alvarez, guitarra; José Alvarez Jr., batería; Karla Alvarez, voz y Chuy Katrin, bajo.

El estacionamiento del restaurante fue el escenario de una velada en la que docenas de personas, entre familiares y amigos cercanos, colegas de la industria de la música y voluntarios que contribuyeron a hacer posible el evento culminaron un día de celebración y nostalgia por la partida de la estimada cantante, recordada muy por encima de su talento artístico.

APOYO. "Ella tenía tiempo para ayudar a todos los que la necesitaban; me apoyó muchísimo y me enseñó muchas cosas", dijo Díaz, cantante sinaloense con más de 10 años en Dallas.

"En una ocasión me acompañó a registrar mi negocio, y como ella siempre andaba corriendo por sus múltiples ocupaciones, llegó en tenis y gorra -porque venía de su negocio de contratista- y nos dio mucha risa porque a ella no le importaba el qué dirán.

"Le aprendí mucho, a no rendirme nunca y a admirar a los demás, sin ser egoísta".

PADRES. Norma 'era el corazón de la familia" y alegraba al que estaba triste o ponía más contento a quien ya lo estaba, dijo el señor Patricio Rocha durante un servicio religioso realizado en Grand Prairie antes de la sepultura de la cantante.

A la ceremonia y el sepelio también asistió Anita Rocha, madre de Norma y su hermano menor, Arturo Rocha. Los padres de Norma recientemente (en enero) habían perdido a su hijo mayor, Patricio Rocha Jr.

(Norma) "Hizo una buena pelea. Terminó la carrera. Mantuvo la fe", resumió su padre, quien recordó los múltiples retos a los que le hizo frente la querida cantante.