Caso Marisela Botello: Cadena perpetua a mujer de Dallas que fue recapturada tras huir del país

DALLAS -- Después de huir del país y ser capturada para enfrentar a la justicia por el homicidio de una joven que visitaba Dallas proveniente de Seattle en 2020, Lisa Dykes fue encontrada culpable y sentenciada a cadena perpetua por la muerte de Marisela Botello-Valadez.

Un jurado, en menos de dos horas de deliberación, declaró a Dykes, de 60 años. culpable de asesinato y culpable de manipular evidencia el pasado 13 de diciembre. Además de recibir cárcel de por vida, le sumaron 20 años por el delito de manipulación al intentar desaparecer el cuerpo de Botello, cuyos restos fueron hallados seis meses después de que su familia la reportó desaparecida a principios de octubre de 2020.

La condenada testificó en su propio juicio y dijo que no conocía a Botello-Valadez, de 23 años. Negó haberla apuñalado. Argumentó que su teléfono fue identificado cerca del lugar donde encontraron los restos de Marisela porque había ido a recoger un paquete a un centro de distribución de FedEx.

"Que Dios tenga misericordia de tu alma", le dijo la jueza que presidió el caso tras leer la sentencia tras una semana de juicio.

La parte acusadora expuso que Dykes mató a puñaladas a Botello-Valadez en octubre de 2020 al encontrarla en la cama con Charles Beltrán, horas después de que la pareja se conoció en un antro del área de Deep Ellum. Al día siguiente, Marisela tenía su vuelo de regreso a Seattle, el cual nunca tomó.

De acuerdo a los investigadores, Dykes y su pareja Nina Marrano, sostenían una relación de tres, incluyendo a Beltrán. Pero Dykes dijo durante el juicio que Beltrán sólo eran un socio comercial y que sus intereses se habían desviado.

Tanto Marrano como Beltrán estaban acusados en el asesinato junto a Dykes, pero en una maniobra inusual, la fiscalía de distrito retiró los principales cargos contra ambos durante el juicio a Dykes.

El mismo día en que los fiscales pidieron la anulación de los cargos de asesinato contra dos de los tres acusados, Beltrán subió a testificar contra Dykes y dijo que ella había matado a Botello, no él.

No hubo explicación sobre la anulación de los cargos de homicidio, pero Beltrán y Marrano aún enfrentan posible tiempo en prisión. Beltrán se declaró culpable de manipular evidencia y Marano tiene fijado un juicio por ese mismo cargo en el 2024.

Dykes y Marrano fueron arrestadas originalmente en marzo de 2021 en Florida, después de que los investigadores encontraron evidencia de sangre de Botello-Valadez dentro de la casa que Dykes, su pareja sentimental y Beltrán compartían en Mesquite.

Un registro de la vivienda reveló que, a pesar de los esfuerzos por limpiar la alfombra, debajo de ésta encontraron manchas de sangre roja y marrón pertenecientes a Botello-Valadez.

Beltrán había sido arrestado en abril de 2021, en Utah, tras varios meses de ser buscado por las autoridades.

WFAA-TV reportó que en mayo de 2021, Dyles y Marrano salieron de la cárcel al pagar una fianza fijada en $500,000, con la condición de acatar arresto domiciliario y usar monitores electrónicos de forma permanente.

En diciembre de ese mismo año, el 25 de diciembre, las dos mujeres se retiraron sus monitores electrónicos y huyeron del país, pero fue hasta más de una semana después que se le notificó al condado de Dallas que la pareja había desaparecido (el 4 de enero), según WFAA.

Dykes y Marrano fueron arrestadas en febrero de 2022 en Cambodia y extraditadas a Dallas en mayo, en donde se les fijó una fianza de 4 millones de dólares.

Un jurado, en menos de dos horas de deliberación, declaró a Dykes, de 60 años. culpable de asesinato y culpable de manipular evidencia el pasado 13 de diciembre. Además de recibir cárcel de por vida, le sumaron 20 años por el delito de manipulación al intentar desaparecer el cuerpo de Botello, cuyos restos fueron hallados seis meses después de que su familia la reportó desaparecida a principios de octubre de 2020.

La condenada testificó en su propio juicio y dijo que no conocía a Botello-Valadez, de 23 años. Negó haberla apuñalado. Argumentó que su teléfono fue identificado cerca del lugar donde encontraron los restos de Marisela porque había ido a recoger un paquete a un centro de distribución de FedEx.

"Que Dios tenga misericordia de tu alma", le dijo la jueza que presidió el caso tras leer la sentencia tras una semana de juicio.

La parte acusadora expuso que Dykes mató a puñaladas a Botello-Valadez en octubre de 2020 al encontrarla en la cama con Charles Beltrán, horas después de que la pareja se conoció en un antro del área de Deep Ellum. Al día siguiente, Marisela tenía su vuelo de regreso a Seattle, el cual nunca tomó.

De acuerdo a los investigadores, Dykes y su pareja Nina Marrano, sostenían una relación de tres, incluyendo a Beltrán. Pero Dykes dijo durante el juicio que Beltrán sólo eran un socio comercial y que sus intereses se habían desviado.

Tanto Marrano como Beltrán estaban acusados en el asesinato junto a Dykes, pero en una maniobra inusual, la fiscalía de distrito retiró los principales cargos contra ambos durante el juicio a Dykes.

El mismo día en que los fiscales pidieron la anulación de los cargos de asesinato contra dos de los tres acusados, Beltrán subió a testificar contra Dykes y dijo que ella había matado a Botello, no él.

No hubo explicación sobre la anulación de los cargos de homicidio, pero Beltrán y Marrano aún enfrentan posible tiempo en prisión. Beltrán se declaró culpable de manipular evidencia y Marano tiene fijado un juicio por ese mismo cargo en el 2024.

Dykes y Marrano fueron arrestadas originalmente en marzo de 2021 en Florida, después de que los investigadores encontraron evidencia de sangre de Botello-Valadez dentro de la casa que Dykes, su pareja sentimental y Beltrán compartían en Mesquite.

Un registro de la vivienda reveló que, a pesar de los esfuerzos por limpiar la alfombra, debajo de ésta encontraron manchas de sangre roja y marrón pertenecientes a Botello-Valadez.

Beltrán había sido arrestado en abril de 2021, en Utah, tras varios meses de ser buscado por las autoridades.

WFAA-TV reportó que en mayo de 2021, Dyles y Marrano salieron de la cárcel al pagar una fianza fijada en $500,000, con la condición de acatar arresto domiciliario y usar monitores electrónicos de forma permanente.

En diciembre de ese mismo año, el 25 de diciembre, las dos mujeres se retiraron sus monitores electrónicos y huyeron del país, pero fue hasta más de una semana después que se le notificó al condado de Dallas que la pareja había desaparecido (el 4 de enero), según WFAA.

Dykes y Marrano fueron arrestadas en febrero de 2022 en Cambodia y extraditadas a Dallas en mayo, en donde se les fijó una fianza de 4 millones de dólares.