Crédito: Familia Rojas

DALLAS, Texas -- La familia de un trabajador hispano anunció que demandará por negligencia grave a Restland Funeral Home tras el accidente laboral que antecedió al fallecimiento del joven esposo y padre.

Angel Anthony Rojas, de 24 años, laboraba el pasado 20 de octubre en la funeraria ubicada en el norte de Dallas, (13005 Greenville Ave.) cuando fue aplastado de la cintura para abajo por una bóveda de concreto de casi 2,000 libras en el patio de almacenamiento.

De acuerdo a reportes, el trabajador quedó atrapado por unos 45 minutos. En dicho trance, le llamó a su esposa, Nataly Rojas y le dejó un desgarrador correo de voz que fue compartido por ella varios días después de los trágicos hechos.

"Mi esposo estaba prensado debajo de una bóveda, suplicando ayuda y aire. Solo quería ser abrazado, estaba asustado, quería irse a casa", dijo Nataly a CBS DFW. 

Aunque los bomberos de Dallas lo liberaron de la cripta de concreto que pesaba sobre la mitad de su cuerpo, Rojas murió en el hospital al que fue transportado. Su esposa dijo que era un hombre inteligente y dedicado a la familia, que era su base.

El abogado que la representa dijo que Rojas había estado trabajando solo, en una labor que debería de ser para dos o tres personas, acusando a su empleador de negligencia grave.

"Si hay algo que podamos hacer en su memoria y por su familia, es tratar de evitar que esto le pase a alguien más, tratar de traer atención a esto, y poner luz sobre lo que está pasando allá", dijo Matthew Graham (de la firma J. Alexander Law) a la estación local de CBS.

Rojas, a quien le sobrevive además de su esposa, un hijo de tres años, Angel Noel Rojas, era conocido por su esfuerzo y empatía en el trabajo.

"Estaba orgulloso de lo que hacía por las familias, ayudándolas y estando ahí durante su pena", dijo Galaviz, quien también habló con WFAA.

La agencia federal OSHA (Occupational Safety and Health Administration) está investigando el accidente.

Angel Anthony Rojas, de 24 años, laboraba el pasado 20 de octubre en la funeraria ubicada en el norte de Dallas, (13005 Greenville Ave.) cuando fue aplastado de la cintura para abajo por una bóveda de concreto de casi 2,000 libras en el patio de almacenamiento.

De acuerdo a reportes, el trabajador quedó atrapado por unos 45 minutos. En dicho trance, le llamó a su esposa, Nataly Rojas y le dejó un desgarrador correo de voz que fue compartido por ella varios días después de los trágicos hechos.

"Mi esposo estaba prensado debajo de una bóveda, suplicando ayuda y aire. Solo quería ser abrazado, estaba asustado, quería irse a casa", dijo Nataly a CBS DFW. 

Aunque los bomberos de Dallas lo liberaron de la cripta de concreto que pesaba sobre la mitad de su cuerpo, Rojas murió en el hospital al que fue transportado. Su esposa dijo que era un hombre inteligente y dedicado a la familia, que era su base.

El abogado que la representa dijo que Rojas había estado trabajando solo, en una labor que debería de ser para dos o tres personas, acusando a su empleador de negligencia grave.

"Si hay algo que podamos hacer en su memoria y por su familia, es tratar de evitar que esto le pase a alguien más, tratar de traer atención a esto, y poner luz sobre lo que está pasando allá", dijo Matthew Graham (de la firma J. Alexander Law) a la estación local de CBS.

Rojas, a quien le sobrevive además de su esposa, un hijo de tres años, Angel Noel Rojas, era conocido por su esfuerzo y empatía en el trabajo.

"Estaba orgulloso de lo que hacía por las familias, ayudándolas y estando ahí durante su pena", dijo Galaviz, quien también habló con WFAA.

La agencia federal OSHA (Occupational Safety and Health Administration) está investigando el accidente.