Los republicanos se reúnen en Dallas esta semana para una convención de medio término nunca antes vista, en donde el presidente Donald Trump y sus aliados intentarán avanzar su agenda, sumar fondos electorales y galvanizar a votantes en medio de un clima político difícil.
La convención, de dos días de duración en el American Airlines Center, pondrá al estado de Texas en el centro del mundo de la política cerca de la recta final de su ciclo electoral más competitivo en años.
In English: GOP to open first-ever midterm convention in Dallas as Texas’ U.S. Senate race hangs in the balance
Texas, un tradicional bastión republicano de donantes conservadores, es un punto natural como sede para la primera convención de Mitad de Mandato del partido. También llegarán republicanos a nivel nacional en un momento crucial del partido en Texas, donde el demócrata James Talarico amenaza con terminar con el dominio electoral de tres décadas en una carrera por el Senado que muchos analistas ven como un volado.
Mientras que Trump ha ganado en Texas tres veces y tiene como aliados a muchos de los políticos más importantes del estado, su índice de aprobación ha disminuido desde las elecciones de 2024, donde obtuvo su mejor resultado en Texas de las tres contiendas electorales. Tan solo el 43% de los votantes texanos aprobó su gestión en la encuesta del Proyecto de Política de Texas del mes pasado, lo que lo deja con 8 puntos de desventaja en dicho estado.
Entre los aliados más cercanos de Trump en el país está el fiscal general Ken Paxton, a quien el presidente impulsó a principios de este año al respaldarlo en la segunda vuelta de las primarias republicanas contra el veterano senador John Cornyn. Paxton se enfrenta ahora a una reñida contienda contra Talarico, con el control del Senado —y la capacidad de Trump para impulsar logros legislativos en sus últimos dos años— en juego. En sus eventos, Paxton recuerda con frecuencia a los votantes la importancia nacional de la contienda, afirmando que si los republicanos pierden Texas, "habremos perdido el país". El control de la Cámara Baja del Congreso también podría depender de Texas, y en particular, de algunas contiendas congresionales en la zona sur del estado, de gran población latina, donde los republicanos rediseñaron los distritos el año pasado, a petición de Trump, para otorgarles más escaños. Estas contiendas podrían, en cambio, dar a los demócratas la mayoría en la Cámara de Representantes si el Partido Republicano no logra revertir la disminución del apoyo latino antes del día de las elecciones.
Los republicanos esperan impulsar este esfuerzo esta semana en Dallas, donde los principales políticos republicanos estarán presentes sin una plataforma oficial que aprobar ni votos de delegados que contar, lo que les permitirá concentrarse en movilizar a sus bases para noviembre.
Lea la versión completa de este reporte, aquí (en inglés).
La convención, de dos días de duración en el American Airlines Center, pondrá al estado de Texas en el centro del mundo de la política cerca de la recta final de su ciclo electoral más competitivo en años.
In English: GOP to open first-ever midterm convention in Dallas as Texas’ U.S. Senate race hangs in the balance
Texas, un tradicional bastión republicano de donantes conservadores, es un punto natural como sede para la primera convención de Mitad de Mandato del partido. También llegarán republicanos a nivel nacional en un momento crucial del partido en Texas, donde el demócrata James Talarico amenaza con terminar con el dominio electoral de tres décadas en una carrera por el Senado que muchos analistas ven como un volado.
Mientras que Trump ha ganado en Texas tres veces y tiene como aliados a muchos de los políticos más importantes del estado, su índice de aprobación ha disminuido desde las elecciones de 2024, donde obtuvo su mejor resultado en Texas de las tres contiendas electorales. Tan solo el 43% de los votantes texanos aprobó su gestión en la encuesta del Proyecto de Política de Texas del mes pasado, lo que lo deja con 8 puntos de desventaja en dicho estado.
Entre los aliados más cercanos de Trump en el país está el fiscal general Ken Paxton, a quien el presidente impulsó a principios de este año al respaldarlo en la segunda vuelta de las primarias republicanas contra el veterano senador John Cornyn. Paxton se enfrenta ahora a una reñida contienda contra Talarico, con el control del Senado —y la capacidad de Trump para impulsar logros legislativos en sus últimos dos años— en juego. En sus eventos, Paxton recuerda con frecuencia a los votantes la importancia nacional de la contienda, afirmando que si los republicanos pierden Texas, "habremos perdido el país". El control de la Cámara Baja del Congreso también podría depender de Texas, y en particular, de algunas contiendas congresionales en la zona sur del estado, de gran población latina, donde los republicanos rediseñaron los distritos el año pasado, a petición de Trump, para otorgarles más escaños. Estas contiendas podrían, en cambio, dar a los demócratas la mayoría en la Cámara de Representantes si el Partido Republicano no logra revertir la disminución del apoyo latino antes del día de las elecciones.
Los republicanos esperan impulsar este esfuerzo esta semana en Dallas, donde los principales políticos republicanos estarán presentes sin una plataforma oficial que aprobar ni votos de delegados que contar, lo que les permitirá concentrarse en movilizar a sus bases para noviembre.
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