DALLAS -- Líderes locales y miembros de la comunidad se reunieron el martes para dedicar un salón de actividades del centro gubernamental de Oak Cliff a la fallecida activista Sylvia Collins.
En una emotiva ceremonia que encabezó la comisionada del Distrito 4 del Condado de Dallas, Dra. Elba García, se honró la memoria de Collins, cuyo nombre en letras mayúsculas y en tono plateado fue colocado por encima de la puerta de entrada.
"Descansa en paz, amiga Sylvia Collins", dijo García, antes de abrir las puertas del salón comunitario y darle paso a los asistentes, tras el renombramiento del espacio. Ese cuarto, en noviembre servirá como casillero de votación, hizo notar la comisionada. "Todavía no están las máquinas para votar pero ya vienen, en dos semanas más", afirmó.
Collins nació en San Antonio, pero vivió en Dallas durante sus dos últimas décadas de existencia, dedicada principalmente a participar en demostraciones pacíficas, registro de votantes y labores de voluntariado.
En mayo pasado, una explosión de gas natural que produjo un voraz incendio en un edificio de apartamentos en Oak Cliff cobró la vida de tres personas; una de ellas fue Collins, de 79 años, a quien le sobreviven una hija y nietos.
Ella debe de ser recordada por "su servicio, su disponibilidad para servir; aunque necesitaba, no buscaba para ella", dijo Hilda Ramírez Duarte, también activista y miembro de LULAC.
Don de palabra
"Sylvia siempre sabía como hacerte sentir bien. Ella sabía como ayudarte, (hacer) que cualquier cosa que estuviera pasando en tu vida, fuera mejor. Y esa era Sylvia, tenía un don de palabra que era muy especial, y siempre te hacía sentir bien, creo que eso es por lo que tanta gente quiere a Sylvia", dijo García al pedírsele que compartiera un recuerdo de la activista.
Marina Ruiz, del espacio informativo Ecolatinos, fue amiga cercana de la señora Collins y dijo que "su senior café" casi nunca le podía faltar. En su vecindario, solía ir a comer a Las Ranitas, en la calle Jefferson, no muy lejos de El Ranchito, en donde organizaba los asientos de los asistentes durante los desayunos mensuales de "Chorizo y Menudo".
Ramiro Luna, de Somos Tejas, señaló que la dedicatoria sirve para "honrar el legado de la señora Sylvia Collins; darle las gracias por todo el trabajo que hizo. Su espítitu sigue vivo y que este sitio va a ser un lugar para poder votar, es algo muy signigicativo. Creo que ella está en el cielo sonriendo", añadió el también activista.
"Estamos orgullosos de ella", dijo a su vez Susana García, residente de Oak Cliff, antes de salir del lugar.
En una emotiva ceremonia que encabezó la comisionada del Distrito 4 del Condado de Dallas, Dra. Elba García, se honró la memoria de Collins, cuyo nombre en letras mayúsculas y en tono plateado fue colocado por encima de la puerta de entrada.
"Descansa en paz, amiga Sylvia Collins", dijo García, antes de abrir las puertas del salón comunitario y darle paso a los asistentes, tras el renombramiento del espacio. Ese cuarto, en noviembre servirá como casillero de votación, hizo notar la comisionada. "Todavía no están las máquinas para votar pero ya vienen, en dos semanas más", afirmó.
Collins nació en San Antonio, pero vivió en Dallas durante sus dos últimas décadas de existencia, dedicada principalmente a participar en demostraciones pacíficas, registro de votantes y labores de voluntariado.
En mayo pasado, una explosión de gas natural que produjo un voraz incendio en un edificio de apartamentos en Oak Cliff cobró la vida de tres personas; una de ellas fue Collins, de 79 años, a quien le sobreviven una hija y nietos.
Ella debe de ser recordada por "su servicio, su disponibilidad para servir; aunque necesitaba, no buscaba para ella", dijo Hilda Ramírez Duarte, también activista y miembro de LULAC.
Don de palabra
"Sylvia siempre sabía como hacerte sentir bien. Ella sabía como ayudarte, (hacer) que cualquier cosa que estuviera pasando en tu vida, fuera mejor. Y esa era Sylvia, tenía un don de palabra que era muy especial, y siempre te hacía sentir bien, creo que eso es por lo que tanta gente quiere a Sylvia", dijo García al pedírsele que compartiera un recuerdo de la activista.
Marina Ruiz, del espacio informativo Ecolatinos, fue amiga cercana de la señora Collins y dijo que "su senior café" casi nunca le podía faltar. En su vecindario, solía ir a comer a Las Ranitas, en la calle Jefferson, no muy lejos de El Ranchito, en donde organizaba los asientos de los asistentes durante los desayunos mensuales de "Chorizo y Menudo".
Ramiro Luna, de Somos Tejas, señaló que la dedicatoria sirve para "honrar el legado de la señora Sylvia Collins; darle las gracias por todo el trabajo que hizo. Su espítitu sigue vivo y que este sitio va a ser un lugar para poder votar, es algo muy signigicativo. Creo que ella está en el cielo sonriendo", añadió el también activista.
"Estamos orgullosos de ella", dijo a su vez Susana García, residente de Oak Cliff, antes de salir del lugar.