Dallas ISD

Parkland ayuda a maestros del Dallas ISD a recibir las vacunas contra Covid-19

DALLAS – Durante el año escolar 2020-2021, no se ocuparon con alumnos todos los escritorios. La educación dio un giro diferente cuando la pandemia de COVID-19 afectó el norte de Texas hace un año. En el Distrito Escolar Independiente (ISD) de Dallas, algunos estudiantes optaron por estudiar desde sus hogares, mientras que otros compañeros finalmente regresaron a la instrucción presencial.

Con la ayuda de Parkland, los maestros de Dallas ISD han estado recibiendo vacunas contra el COVID-19 desde el 1 de marzo, lo que les permite a muchos educadores dar un suspiro de alivio mientras regresan al salón de clases. Lizbeth Meléndez, una maestra de prekínder bilingüe de la escuela Winnetka Elementary, tenía sentimientos encontrados sobre regresar al campus en octubre.

Estaba emocionada de conocer a sus estudiantes en persona, pero no pudo evitar sentirse preocupada por el COVID-19 todavía activo en la comunidad.

“Estaba nerviosa por regresar al aprendizaje escolar presencial”, expresó Melendez. “Tuve que enseñarles a mis estudiantes a usar las mascarillas y protectores faciales. Era la nueva normalidad".

La joven maestra hizo todo lo que pudo para protegerse del COVID-19. Siguió todas las pautas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y considera que ese es el motivo por el que no se contagió. Y no lo pensó dos veces cuando la vacuna COVID-19 estuvo disponible para los maestros en marzo.

“Me inscribí el primer día que estuvo disponible y el proceso fue sencillo”, explicó Melendez.

“Quiero regresar a donde estábamos antes. No es lo mismo tener a los estudiantes separados. También quiero animar a otros maestros a que se vacunen".

Noah Lane, 22 años, maestro de primer grado de la escuela primaria Stemmons Elementary, también estuvo al frente de la fila de espera para recibir la vacuna cuando el mes pasado los maestros se volvieron elegibles. Lane manifiesta que el COVID-19 lo afectó de muy cerca.

Aunque no tuvo un resultado positivo en la prueba del virus, muchos de sus amigos dieron positivo.

“Mi abuela recibió su vacuna desde el principio y recuerdo preguntarme cuándo recibiría la mía,” contó Lane. “Estaba emocionado de registrarme cuando fue nuestro turno. Llamé a todos cuando recibí la primera dosis".

Lane recibió la vacuna de Pfizer y no informó ningún efecto secundario al recibir la primera dosis, pero admite que no tenía demasiada confianza en la vacuna cuando estuvo disponible por primera vez. Como muchos, se preguntó: “¿Es segura?”. Antes de tomar la decisión final, se tomó el tiempo para investigar.

Tanto Lane como Melendez consideran que el acceso a la vacuna puede constituir un problema para algunos. También observaron que muchas personas de su edad piensan que son lo suficientemente fuertes para combatir el virus sin la vacuna.

"Muchas personas de edad no toman el virus en serio. Van a fiestas y algunos se contagian de COVID-19 y mueren por esta enfermedad,” explicó Lane. “Les recomiendo a las personas que se informen sobre la vacuna. Investigue para usted mismo. Hay mucha información disponible".

Según Carolee Estelle, MD, jefe interina de Prevención de Infecciones de Parkland y profesora asistente de Medicina en la División de Enfermedades Infecciosas de UT Southwestern Medical Center, es fundamental educar a las personas con información de alta calidad.

“Queremos ayudar a las personas a sentirse seguras sobre su decisión de recibir la vacuna” expresó la Dra. Estelle. “Uno de los conceptos erróneos que escucho con frecuencia es que la vacuna le dará COVID-19. De hecho, la vacuna no contiene el virus y no puede darle COVID- 19. Otro malentendido común es que, si usted ya tuvo COVID-19, no es necesario que se vacune.

Eso tampoco es cierto. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan que se vacunen todos los adultos elegibles mayores de 16 años, independientemente de si tuvieron COVID-19 o no.”

Junto a los mitos comunes, la preocupación sobre los efectos secundarios potenciales también hacen que algunas personas no se quieran vacunar. Melendez indicó que, antes de vacunarse, sus amigos estaban preocupados por los efectos secundarios. De acuerdo con los CDC, es posible que se presenten algunos efectos secundarios. Estos son signos normales de que el cuerpo está desarrollando protección. Pueden afectar la habilidad de hacer las actividades diarias, pero deben desaparecer en pocos días.

Algunos efectos secundarios incluyen dolor en el brazo, enrojecimiento, hinchazón, cansancio, dolor de cabeza, dolor muscular, escalofríos, fiebre y náuseas.

“Es mejor estar seguro,” manifestó Melendez. “Después de recibir la vacuna, les conté a mis amigos sobre mis efectos secundarios, los cuales fueron leves en la primera dosis, y luego fueron y se registraron para recibir la vacuna”.

Melendez recibió la segunda dosis el 27 de marzo e informó un efecto secundario: cansancio.

El superintendente de Dallas ISD, Michael Hinojosa, EdD, lideró el distrito a principios de marzo al recibir la primera dosis de la vacuna contra el COVID-19 en Ellis Davis Field House.

Para él, este es un paso importante para el regreso de los estudiantes a la escuela. En general, Parkland ha administrado más de 255,000 dosis de vacunas desde que la vacuna estuvo disponible el 15 de diciembre de 2020.

“Es un punto de inflexión porque quiero que todos estén de regreso en persona en la escuela en agosto. Si todos podemos hacer esto entre ahora y entonces, creo que podemos tener una gran posibilidad de regresar un poco a la normalidad”, explicó, el Dr. Hinojosa. “Considero que es la única manera en la que podemos vencer esta pandemia tan complicada. Tenemos que trabajar todos juntos”.

Las personas pueden inscribirse para recibir una vacuna contra el COVID-19 visitando www.parklandhospital.com/covid-19-vaccines. Para obtener más información acerca del COVID-19, visite www.cdc.gov o www.dallascounty.org/covid-19.

Con la ayuda de Parkland, los maestros de Dallas ISD han estado recibiendo vacunas contra el COVID-19 desde el 1 de marzo, lo que les permite a muchos educadores dar un suspiro de alivio mientras regresan al salón de clases. Lizbeth Meléndez, una maestra de prekínder bilingüe de la escuela Winnetka Elementary, tenía sentimientos encontrados sobre regresar al campus en octubre.

Estaba emocionada de conocer a sus estudiantes en persona, pero no pudo evitar sentirse preocupada por el COVID-19 todavía activo en la comunidad.

“Estaba nerviosa por regresar al aprendizaje escolar presencial”, expresó Melendez. “Tuve que enseñarles a mis estudiantes a usar las mascarillas y protectores faciales. Era la nueva normalidad".

La joven maestra hizo todo lo que pudo para protegerse del COVID-19. Siguió todas las pautas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y considera que ese es el motivo por el que no se contagió. Y no lo pensó dos veces cuando la vacuna COVID-19 estuvo disponible para los maestros en marzo.

“Me inscribí el primer día que estuvo disponible y el proceso fue sencillo”, explicó Melendez.

“Quiero regresar a donde estábamos antes. No es lo mismo tener a los estudiantes separados. También quiero animar a otros maestros a que se vacunen".

Noah Lane, 22 años, maestro de primer grado de la escuela primaria Stemmons Elementary, también estuvo al frente de la fila de espera para recibir la vacuna cuando el mes pasado los maestros se volvieron elegibles. Lane manifiesta que el COVID-19 lo afectó de muy cerca.

Aunque no tuvo un resultado positivo en la prueba del virus, muchos de sus amigos dieron positivo.

“Mi abuela recibió su vacuna desde el principio y recuerdo preguntarme cuándo recibiría la mía,” contó Lane. “Estaba emocionado de registrarme cuando fue nuestro turno. Llamé a todos cuando recibí la primera dosis".

Lane recibió la vacuna de Pfizer y no informó ningún efecto secundario al recibir la primera dosis, pero admite que no tenía demasiada confianza en la vacuna cuando estuvo disponible por primera vez. Como muchos, se preguntó: “¿Es segura?”. Antes de tomar la decisión final, se tomó el tiempo para investigar.

Tanto Lane como Melendez consideran que el acceso a la vacuna puede constituir un problema para algunos. También observaron que muchas personas de su edad piensan que son lo suficientemente fuertes para combatir el virus sin la vacuna.

"Muchas personas de edad no toman el virus en serio. Van a fiestas y algunos se contagian de COVID-19 y mueren por esta enfermedad,” explicó Lane. “Les recomiendo a las personas que se informen sobre la vacuna. Investigue para usted mismo. Hay mucha información disponible".

Según Carolee Estelle, MD, jefe interina de Prevención de Infecciones de Parkland y profesora asistente de Medicina en la División de Enfermedades Infecciosas de UT Southwestern Medical Center, es fundamental educar a las personas con información de alta calidad.

“Queremos ayudar a las personas a sentirse seguras sobre su decisión de recibir la vacuna” expresó la Dra. Estelle. “Uno de los conceptos erróneos que escucho con frecuencia es que la vacuna le dará COVID-19. De hecho, la vacuna no contiene el virus y no puede darle COVID- 19. Otro malentendido común es que, si usted ya tuvo COVID-19, no es necesario que se vacune.

Eso tampoco es cierto. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan que se vacunen todos los adultos elegibles mayores de 16 años, independientemente de si tuvieron COVID-19 o no.”

Junto a los mitos comunes, la preocupación sobre los efectos secundarios potenciales también hacen que algunas personas no se quieran vacunar. Melendez indicó que, antes de vacunarse, sus amigos estaban preocupados por los efectos secundarios. De acuerdo con los CDC, es posible que se presenten algunos efectos secundarios. Estos son signos normales de que el cuerpo está desarrollando protección. Pueden afectar la habilidad de hacer las actividades diarias, pero deben desaparecer en pocos días.

Algunos efectos secundarios incluyen dolor en el brazo, enrojecimiento, hinchazón, cansancio, dolor de cabeza, dolor muscular, escalofríos, fiebre y náuseas.

“Es mejor estar seguro,” manifestó Melendez. “Después de recibir la vacuna, les conté a mis amigos sobre mis efectos secundarios, los cuales fueron leves en la primera dosis, y luego fueron y se registraron para recibir la vacuna”.

Melendez recibió la segunda dosis el 27 de marzo e informó un efecto secundario: cansancio.

El superintendente de Dallas ISD, Michael Hinojosa, EdD, lideró el distrito a principios de marzo al recibir la primera dosis de la vacuna contra el COVID-19 en Ellis Davis Field House.

Para él, este es un paso importante para el regreso de los estudiantes a la escuela. En general, Parkland ha administrado más de 255,000 dosis de vacunas desde que la vacuna estuvo disponible el 15 de diciembre de 2020.

“Es un punto de inflexión porque quiero que todos estén de regreso en persona en la escuela en agosto. Si todos podemos hacer esto entre ahora y entonces, creo que podemos tener una gran posibilidad de regresar un poco a la normalidad”, explicó, el Dr. Hinojosa. “Considero que es la única manera en la que podemos vencer esta pandemia tan complicada. Tenemos que trabajar todos juntos”.

Las personas pueden inscribirse para recibir una vacuna contra el COVID-19 visitando www.parklandhospital.com/covid-19-vaccines. Para obtener más información acerca del COVID-19, visite www.cdc.gov o www.dallascounty.org/covid-19.