Niegan apelación a 28 madres latinas que pidieron asilo en EEUU

Un fallo de una corte federal en contra de grupo de 28 mujeres inmigrantes y sus hijos los enviaría de regreso a Latinoamérica a pesar de sus peticiones de asilo por miedo a la persecución que sufrirán si regresan a sus países de origen.

Un panel de una Corte de Apelaciones del Tercer Circuito decidió el lunes negarle el asilo a madres de Honduras, Guatemala y Ecuador, diciendo que sus temores de que enfrentarían violencia en su tierra no "son Creíbles".

El juez D Brooks Smith escribió que los jueces mostraron "comprensión por la súplica" de las solicitantes, pero que, debido a que las mujeres llegaron a los EE.UU. "subrepticiamente" no tenían derecho a las protecciones constitucionales.

Un reciente reporte de la Organización de las Naciones Unidas para la Infancia y Educación (UNICEF) señaló que hay gente huyendo de algunos países de América Latina, en específico del área de Centroamérica, debido a una tasa alta de crimen y pobreza, y que el deportar a vulnerables equivaldria a una "sentencia de muerte".

Las mujeres ingresaron por la frontera de Texas y están detenidas en un centro residencial en Pensilvania, el "Berks County Residential Center", de acuerdo al abogado de la Unión Americana de Libertades Civiles, Lee Gelernt.

"Será la primera vez en la historia del país en la que no-ciudadanos en territorio estadounidense no podrán obtener una revisión de la legalidad de sus deportaciones en una corte federal. La decisión es errónea como asunto de historia y precedente", declaró Gelernt, quien representó a las familias.

El grupo apelará la decisión, adelantó el defensor.

El centro residencial en donde están detenidas las mujeres, ubicado en Leesport, al noroeste de Filadelfia, ha estado bajo contrato con autoridades de inmigración (DHS/ICE) desde 2001.

Un panel de una Corte de Apelaciones del Tercer Circuito decidió el lunes negarle el asilo a madres de Honduras, Guatemala y Ecuador, diciendo que sus temores de que enfrentarían violencia en su tierra no "son Creíbles".

El juez D Brooks Smith escribió que los jueces mostraron "comprensión por la súplica" de las solicitantes, pero que, debido a que las mujeres llegaron a los EE.UU. "subrepticiamente" no tenían derecho a las protecciones constitucionales.

Un reciente reporte de la Organización de las Naciones Unidas para la Infancia y Educación (UNICEF) señaló que hay gente huyendo de algunos países de América Latina, en específico del área de Centroamérica, debido a una tasa alta de crimen y pobreza, y que el deportar a vulnerables equivaldria a una "sentencia de muerte".

Las mujeres ingresaron por la frontera de Texas y están detenidas en un centro residencial en Pensilvania, el "Berks County Residential Center", de acuerdo al abogado de la Unión Americana de Libertades Civiles, Lee Gelernt.

"Será la primera vez en la historia del país en la que no-ciudadanos en territorio estadounidense no podrán obtener una revisión de la legalidad de sus deportaciones en una corte federal. La decisión es errónea como asunto de historia y precedente", declaró Gelernt, quien representó a las familias.

El grupo apelará la decisión, adelantó el defensor.

El centro residencial en donde están detenidas las mujeres, ubicado en Leesport, al noroeste de Filadelfia, ha estado bajo contrato con autoridades de inmigración (DHS/ICE) desde 2001.