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Dallas: Parkland advierte un aumento del riesgo de diabetes en niños

DALLAS -- Durante la pandemia por COVID-19, es posible que las personas hayan experimentado estrés, ansiedad, tristeza y preocupación, sentimientos que pueden ocasionar falta de descanso y mala alimentación.

Se sabe que también aumentó la preocupación sobre la salud mental y el bienestar físico debido al temor a contraer el virus, perder el empleo, adoptar nuevas reglas y mandatos y experimentar transiciones al trabajo y a la educación virtuales. Incluso, los efectos secundarios de la pandemia ofrecen evidencia de que en los niños puede existir una relación entre la diabetes y la COVID-19.

Según la Asociación Estadounidense de Diabetes, la diabetes tipo 2 en niños aumentó drásticamente con más pacientes hospitalizados desde marzo a diciembre de 2020, en comparación con el mismo período de tiempo en 2019. Las órdenes de permanecer en el hogar generaron un incremento de peso debido a la actividad física limitada, un aumento en el tiempo frente a pantallas y la ingesta de alimentos procesados.

"Fue muy inquietante ver a los niños desarrollar diabetes tipo 2. Es una enfermedad que suele observarse en adultos", explicó Suzette Baez, pediatra en Parkland Health. "En un período de seis meses, fui testigo de niños que aumentaron entre 30 y 60 libras. Durante la orden de permanecer en el hogar, los padres trabajaban y los niños se quedaban comiendo alimentos no saludables mientras recibían educación en el hogar".

La pandemia tuvo un impacto desproporcionado en las personas con diabetes. Estas personas experimentaron un mayor riesgo de sufrir complicaciones por la COVID-19 o hasta el agravamiento de los síntomas de la diabetes si se contagiaban.

Las nuevas investigaciones de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) también indican que los niños que se recuperan de COVID-19 tienen más probabilidades que aquellos sin COVID-19 de desarrollar diabetes tipo 1 después de contagiarse. La COVID-19 también tuvo un impacto desproporcionado en los grupos de minorías raciales/étnicas para aquellos menores de 18 años que también experimentaban un mayor riesgo de contraer diabetes tipo 2.

El martes 22 de marzo se designa como el Día Nacional de Alerta sobre la Diabetes, un evento anual creado por la American Diabetes Association para ayudar a advertir al público sobre la enfermedad potencialmente mortal. El aumento de casos entre adultos y ahora niños es el motivo por el que los proveedores de Parkland Health continúan instruyendo a la comunidad sobre la enfermedad que ha estado en aumento en el condado de Dallas y en el país.

La diabetes es la séptima causa de muerte en EE. UU. y está asociada a graves complicaciones de salud como enfermedades cardíacas y renales, ceguera y amputaciones. Desde 2001 a 2017, la cantidad de personas menores de 20 años con diabetes tipo 1 aumentó en un 45 % y la cantidad de personas con diabetes tipo 2 creció al 95 % de acuerdo con los CDC.

“Ser diagnosticado con diabetes tipo 2 a una edad tan temprana solo significa que las complicaciones de salud pueden aparecer aún más pronto”, explicó la Dra. Baez. “Esto tiene un gran impacto en los niños y afectará su entorno social”.

De acuerdo con Kellie Rodriguez, directora de la División Global de Diabetes y Enfermedades Infecciosas de Parkland, "existe una creciente frecuencia de diabetes tipo 1 y tipo 2 en niños y constituye una constante preocupación de salud pública. Las desigualdades raciales y étnicas y el impacto de la COVID-19 solo incrementaron ese riesgo. Uno de cada tres niños nacidos después de 2000 y dos de cada tres niños de minorías étnicas (especialmente hispanos y afroamericanos) corren riesgo de desarrollar diabetes tipo 2".

Entonces, ¿qué puede hacer usted para prevenir o retrasar la diabetes? Según Rodriguez, las personas deben hacer lo siguiente:
-Mantener un peso saludable; de ser necesario, intentar perder entre un 5 y 7 % de su peso corporal.
-Comer bien: aprender a tomar decisiones más saludables.
-Mantenerse activas: hacer algún tipo de actividad física moderada todos los días.

El Departamento de Salud y Servicios Humanos recomienda al menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada o 75 minutos de actividad aeróbica intensa por semana o una combinación de actividad moderada e intensa. Limitar el tiempo frente a las pantallas también constituye una consideración importante para los niños, agregó Rodriguez.

"Si bien no existe ninguna cura para la diabetes tipo 2, implementar estos cambios de estilo de vida puede retrasar el inicio de la enfermedad y ayudar a las personas a tener vidas más largas y saludables", explicó Rodriguez.

Se sabe que también aumentó la preocupación sobre la salud mental y el bienestar físico debido al temor a contraer el virus, perder el empleo, adoptar nuevas reglas y mandatos y experimentar transiciones al trabajo y a la educación virtuales. Incluso, los efectos secundarios de la pandemia ofrecen evidencia de que en los niños puede existir una relación entre la diabetes y la COVID-19.

Según la Asociación Estadounidense de Diabetes, la diabetes tipo 2 en niños aumentó drásticamente con más pacientes hospitalizados desde marzo a diciembre de 2020, en comparación con el mismo período de tiempo en 2019. Las órdenes de permanecer en el hogar generaron un incremento de peso debido a la actividad física limitada, un aumento en el tiempo frente a pantallas y la ingesta de alimentos procesados.

"Fue muy inquietante ver a los niños desarrollar diabetes tipo 2. Es una enfermedad que suele observarse en adultos", explicó Suzette Baez, pediatra en Parkland Health. "En un período de seis meses, fui testigo de niños que aumentaron entre 30 y 60 libras. Durante la orden de permanecer en el hogar, los padres trabajaban y los niños se quedaban comiendo alimentos no saludables mientras recibían educación en el hogar".

La pandemia tuvo un impacto desproporcionado en las personas con diabetes. Estas personas experimentaron un mayor riesgo de sufrir complicaciones por la COVID-19 o hasta el agravamiento de los síntomas de la diabetes si se contagiaban.

Las nuevas investigaciones de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) también indican que los niños que se recuperan de COVID-19 tienen más probabilidades que aquellos sin COVID-19 de desarrollar diabetes tipo 1 después de contagiarse. La COVID-19 también tuvo un impacto desproporcionado en los grupos de minorías raciales/étnicas para aquellos menores de 18 años que también experimentaban un mayor riesgo de contraer diabetes tipo 2.

El martes 22 de marzo se designa como el Día Nacional de Alerta sobre la Diabetes, un evento anual creado por la American Diabetes Association para ayudar a advertir al público sobre la enfermedad potencialmente mortal. El aumento de casos entre adultos y ahora niños es el motivo por el que los proveedores de Parkland Health continúan instruyendo a la comunidad sobre la enfermedad que ha estado en aumento en el condado de Dallas y en el país.

La diabetes es la séptima causa de muerte en EE. UU. y está asociada a graves complicaciones de salud como enfermedades cardíacas y renales, ceguera y amputaciones. Desde 2001 a 2017, la cantidad de personas menores de 20 años con diabetes tipo 1 aumentó en un 45 % y la cantidad de personas con diabetes tipo 2 creció al 95 % de acuerdo con los CDC.

“Ser diagnosticado con diabetes tipo 2 a una edad tan temprana solo significa que las complicaciones de salud pueden aparecer aún más pronto”, explicó la Dra. Baez. “Esto tiene un gran impacto en los niños y afectará su entorno social”.

De acuerdo con Kellie Rodriguez, directora de la División Global de Diabetes y Enfermedades Infecciosas de Parkland, "existe una creciente frecuencia de diabetes tipo 1 y tipo 2 en niños y constituye una constante preocupación de salud pública. Las desigualdades raciales y étnicas y el impacto de la COVID-19 solo incrementaron ese riesgo. Uno de cada tres niños nacidos después de 2000 y dos de cada tres niños de minorías étnicas (especialmente hispanos y afroamericanos) corren riesgo de desarrollar diabetes tipo 2".

Entonces, ¿qué puede hacer usted para prevenir o retrasar la diabetes? Según Rodriguez, las personas deben hacer lo siguiente:
-Mantener un peso saludable; de ser necesario, intentar perder entre un 5 y 7 % de su peso corporal.
-Comer bien: aprender a tomar decisiones más saludables.
-Mantenerse activas: hacer algún tipo de actividad física moderada todos los días.

El Departamento de Salud y Servicios Humanos recomienda al menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada o 75 minutos de actividad aeróbica intensa por semana o una combinación de actividad moderada e intensa. Limitar el tiempo frente a las pantallas también constituye una consideración importante para los niños, agregó Rodriguez.

"Si bien no existe ninguna cura para la diabetes tipo 2, implementar estos cambios de estilo de vida puede retrasar el inicio de la enfermedad y ayudar a las personas a tener vidas más largas y saludables", explicó Rodriguez.