Fiestas: ¿Ayudan las aplicaciones móviles a comer mejor en Navidad?

Las festividades navideñas son sinónimo de celebración, alegría y, por supuesto, delicias culinarias. Sin embargo, en medio de la magia de las luces brillantes y los regalos, es esencial recordar la importancia de cuidar nuestra alimentación durante esta temporada festiva.

Investigaciones recientes han revelado que la mayoría de las personas aumentan de peso durante las festividades. Lo que es peor: parte de ese peso adicional persiste a lo largo del tiempo, especialmente en aquellos con obesidad previa. Además, los niveles de colesterol total y lipoproteína de baja densidad (LDL) tienden a aumentar después de los excesos de la Navidad, incrementando el riesgo de hipercolesterolemia.

La clave para evitarlo reside en encontrar el equilibrio entre disfrutar de los placeres navideños y mantener hábitos saludables. Lamentablemente, la realidad es que la alimentación navideña actual a menudo no favorece la salud, fundamentalmente debido a la cantidad y la dudable calidad de los alimentos que consumimos. El deseo de darse un capricho, el estrés asociado con la celebración o incluso el impulso de comer emocionalmente son algunos de los factores psicológicos que explican los excesos navideños.

Preguntar a Yuka o MyRealFood no es suficiente. En la era digital actual, muchas personas buscan ayuda en las aplicaciones móviles para llenar su cesta de la compra. Sobre todo recurren a las que permiten leer y comprender las etiquetas nutricionales de los alimentos. Sin embargo, estas herramientas pueden convertirse en fuentes de desinformación si no se utilizan adecuadamente o si no se conocen sus limitaciones, según advierte la Organización de Consumidores y Usuarios o el proyecto coordinado por ACICOM (Associació Ciutadania i Comunicació) Cuida’t i Cuida'l: Menjar S3.

Una de las herramientas más populares es Yuka, con más de 10 millones de descargas y una valoración de 4,7 estrellas en Play Store. Le siguen en popularidad MyRealFood, con algo más de 1 millón de usuarios, y ElCoco (100 000).

Estas aplicaciones permiten escanear los códigos de barras para obtener información detallada sobre los ingredientes de un producto, incluyendo aditivos, conservantes y otros componentes. También tienen en consideración preferencias personales y favorecen la conciencia nutricional.

Sin embargo, es importante reconocer las limitaciones de estas aplicaciones: la dependencia de datos precisos, la falta de consideración de contextos culturales y regionales en sus recomendaciones, y la necesidad de complementarlas con el asesoramiento de profesionales de la salud.

Por ejemplo, Yuka valora positivamente la ecología de un producto sin considerar su origen. Y no hay evidencia científica que respalde que un producto ecológico sea nutricionalmente superior a uno producido de manera tradicional.

Mientras tanto, para tener unas navidades saludables se aconseja:

1. Buscar el equilibrio. Disfrutar de las delicias navideñas está permitido, pero con moderación. Las dietas ricas en vegetales pueden ayudar a mantener la saciedad "a raya", permitiendo reducir la ingesta de alimentos más energéticos sin pasar hambre. Optar por entrantes y guarniciones a base de vegetales ayudará a poner menos calorías en los platos. También se puede disfrutar de una buena infusión en lugar de un postre dulce.

2. Planificar las comidas. Planificar las comidas con anticipación puede ayudar a evitar excesos, especialmente si se incluyen opciones nutritivas y variadas en el menú navideño. A la hora de decidir entre un producto u otro, se recomienda leer detenidamente la etiqueta nutricional para escoger entre las opciones más saludables.

3. Mantener la hidratación. No hay que subestimar el poder del agua. Disminuir la ingesta de bebidas alcohólicas, azucaradas y refrescos, priorizando el agua, ayuda a controlar el apetito, el peso y mejora la digestión. Un buen indicador del estado de hidratación es la orina. Colores oscuros indican que hay que beber más agua. Para conseguirlo, se puede incorporar esta bebida en las elaboraciones, en forma de sopas muy sabrosas a base de puerro, cebolla y ajo que además ayudarán a reforzar el sistema inmunitario.

4. Movimiento. Es positivo planificar actividades físicas en las celebraciones. Un paseo después de las comidas y cenas permite disfrutar de tiempo de calidad con familiares y amigos de una forma sana y divertida.

5. Descansar suficiente. La falta de sueño provoca desequilibrios hormonales y metabólicos, y conlleva un aumento del hambre y apetito. Por ello es importante intentar mantener unos horarios de descanso fijos.

Alimentación saludable, pero también sostenible. En estas fechas es importante reducir el consumo de carne, especialmente la carne roja y procesada ya que las cantidades que se ingieren no son saludables ni sostenibles.

Ajustar las cantidades de comida es una buena estrategia para no generar desperdicio alimentario. Aunque si sobran, siempre se pueden aprovechar los restos para preparar nuevos platos.

A su vez, conviene utilizar envases reutilizables y aptos para alimentos. Tampoco hay que olvidar reciclar correctamente y se puede considerar el compostaje para darle una segunda vida a los restos orgánicos de alimentos.

Sin duda, una salud consciente es un buen regalo de Navidad.The Conversation

Nadia San Onofre Bernat, PDI Food & Health Lab -Valencia University // Assistant Professor - UOC, Universitat de València; Jose Ignacio Pastor Pérez, Fundador y presidente de honor de ACICOM (Associació Ciutadania i Comunicació). Miembro del Consejo Asesor del Observatorio de la Cultura y la Educación de la Fundación Alternativas. Patrono de la Fundación Universidad Empresa de València (ADEIT), Universitat de València; Marcelo Andres Denapoli, Nutrición clinica, Universitat de València y Maria Belén Bertola, Licenciada en Nutrición especialista en calidad alimentaria, Universitat de València

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

Investigaciones recientes han revelado que la mayoría de las personas aumentan de peso durante las festividades. Lo que es peor: parte de ese peso adicional persiste a lo largo del tiempo, especialmente en aquellos con obesidad previa. Además, los niveles de colesterol total y lipoproteína de baja densidad (LDL) tienden a aumentar después de los excesos de la Navidad, incrementando el riesgo de hipercolesterolemia.

La clave para evitarlo reside en encontrar el equilibrio entre disfrutar de los placeres navideños y mantener hábitos saludables. Lamentablemente, la realidad es que la alimentación navideña actual a menudo no favorece la salud, fundamentalmente debido a la cantidad y la dudable calidad de los alimentos que consumimos. El deseo de darse un capricho, el estrés asociado con la celebración o incluso el impulso de comer emocionalmente son algunos de los factores psicológicos que explican los excesos navideños.

Preguntar a Yuka o MyRealFood no es suficiente. En la era digital actual, muchas personas buscan ayuda en las aplicaciones móviles para llenar su cesta de la compra. Sobre todo recurren a las que permiten leer y comprender las etiquetas nutricionales de los alimentos. Sin embargo, estas herramientas pueden convertirse en fuentes de desinformación si no se utilizan adecuadamente o si no se conocen sus limitaciones, según advierte la Organización de Consumidores y Usuarios o el proyecto coordinado por ACICOM (Associació Ciutadania i Comunicació) Cuida’t i Cuida'l: Menjar S3.

Una de las herramientas más populares es Yuka, con más de 10 millones de descargas y una valoración de 4,7 estrellas en Play Store. Le siguen en popularidad MyRealFood, con algo más de 1 millón de usuarios, y ElCoco (100 000).

Estas aplicaciones permiten escanear los códigos de barras para obtener información detallada sobre los ingredientes de un producto, incluyendo aditivos, conservantes y otros componentes. También tienen en consideración preferencias personales y favorecen la conciencia nutricional.

Sin embargo, es importante reconocer las limitaciones de estas aplicaciones: la dependencia de datos precisos, la falta de consideración de contextos culturales y regionales en sus recomendaciones, y la necesidad de complementarlas con el asesoramiento de profesionales de la salud.

Por ejemplo, Yuka valora positivamente la ecología de un producto sin considerar su origen. Y no hay evidencia científica que respalde que un producto ecológico sea nutricionalmente superior a uno producido de manera tradicional.

Mientras tanto, para tener unas navidades saludables se aconseja:

1. Buscar el equilibrio. Disfrutar de las delicias navideñas está permitido, pero con moderación. Las dietas ricas en vegetales pueden ayudar a mantener la saciedad "a raya", permitiendo reducir la ingesta de alimentos más energéticos sin pasar hambre. Optar por entrantes y guarniciones a base de vegetales ayudará a poner menos calorías en los platos. También se puede disfrutar de una buena infusión en lugar de un postre dulce.

2. Planificar las comidas. Planificar las comidas con anticipación puede ayudar a evitar excesos, especialmente si se incluyen opciones nutritivas y variadas en el menú navideño. A la hora de decidir entre un producto u otro, se recomienda leer detenidamente la etiqueta nutricional para escoger entre las opciones más saludables.

3. Mantener la hidratación. No hay que subestimar el poder del agua. Disminuir la ingesta de bebidas alcohólicas, azucaradas y refrescos, priorizando el agua, ayuda a controlar el apetito, el peso y mejora la digestión. Un buen indicador del estado de hidratación es la orina. Colores oscuros indican que hay que beber más agua. Para conseguirlo, se puede incorporar esta bebida en las elaboraciones, en forma de sopas muy sabrosas a base de puerro, cebolla y ajo que además ayudarán a reforzar el sistema inmunitario.

4. Movimiento. Es positivo planificar actividades físicas en las celebraciones. Un paseo después de las comidas y cenas permite disfrutar de tiempo de calidad con familiares y amigos de una forma sana y divertida.

5. Descansar suficiente. La falta de sueño provoca desequilibrios hormonales y metabólicos, y conlleva un aumento del hambre y apetito. Por ello es importante intentar mantener unos horarios de descanso fijos.

Alimentación saludable, pero también sostenible. En estas fechas es importante reducir el consumo de carne, especialmente la carne roja y procesada ya que las cantidades que se ingieren no son saludables ni sostenibles.

Ajustar las cantidades de comida es una buena estrategia para no generar desperdicio alimentario. Aunque si sobran, siempre se pueden aprovechar los restos para preparar nuevos platos.

A su vez, conviene utilizar envases reutilizables y aptos para alimentos. Tampoco hay que olvidar reciclar correctamente y se puede considerar el compostaje para darle una segunda vida a los restos orgánicos de alimentos.

Sin duda, una salud consciente es un buen regalo de Navidad.The Conversation

Nadia San Onofre Bernat, PDI Food & Health Lab -Valencia University // Assistant Professor - UOC, Universitat de València; Jose Ignacio Pastor Pérez, Fundador y presidente de honor de ACICOM (Associació Ciutadania i Comunicació). Miembro del Consejo Asesor del Observatorio de la Cultura y la Educación de la Fundación Alternativas. Patrono de la Fundación Universidad Empresa de València (ADEIT), Universitat de València; Marcelo Andres Denapoli, Nutrición clinica, Universitat de València y Maria Belén Bertola, Licenciada en Nutrición especialista en calidad alimentaria, Universitat de València

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.