DALLAS -- En lo que respecta a su salud, muchos hombres aún creen en mitos.
Ya sea cuando dan por sentado que no necesitan chequeos regulares, le restan importancia a dolores y malestares o desestiman los problemas de salud mental, las mismas consecuencias persisten: posibles retrasos en la atención que podrían tener un impacto decisivo o incluso poner en peligro su vida.
En honor a la Semana de la Salud Masculina, los expertos de Parkland Health abordan algunos de los mitos de salud más comunes y dejan en claro lo que los hombres realmente necesitan para mantenerse saludables en cada etapa de la vida.
Mito 1: "La osteoporosis solo es una preocupación para las mujeres". La verdad: Alrededor de una de cada cuatro fracturas relacionadas con la osteoporosis después de los 50 años se da en hombres. Sin embargo, los hombres son menos propensos a someterse a pruebas de detección o diagnóstico de esta afección, lo que puede empeorar las cosas cuando se producen fracturas. Los factores de riesgo incluyen el uso prolongado de corticosteroides, el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, los niveles bajos de testosterona y un estilo de vida
inactivo."La osteoporosis no es solo una enfermedad de las mujeres. Los hombres deben conocer sus factores de riesgo y consultar con sumédico sobre la salud ósea —advierte el Dr. Nathan Boes, director de Medicina Deportiva de Parkland—. Algunas medidas preventivas que los hombres pueden tomar para proteger su densidad ósea con la edad son consumir suficiente calcio y vitamina D, realizar ejercicios con pesas y evitar el tabaco y el consumo excesivo de alcohol".
Mito 2: "La salud mental no es tema de hombres". La verdad: Los hombres son menos propensos a buscar ayuda para problemas de salud mental, pero, por desgracia, tienen cuatro veces más probabilidades de suicidarse y el doble de probabilidades de sufrir trastornos por abuso de sustancias que las mujeres. Acabar con el estigma en torno a la salud mental masculina es fundamental para salvar vidas.
"Muchos hombres se muestran reacios a buscar ayuda para un problema médico, y es aún menos probable que busquen ayuda para la salud mental. Sin embargo, no hay salud sin salud mental — asegura Josh Briley, PhD, líder del equipo de psicología de Parkland—. El estrés crónico, la ansiedad y la depresión exacerban o contribuyen directamente a la mayoría de las afecciones médicas, como la hipertensión, la diabetes, las enfermedades cardíacas e incluso el cáncer y los accidentes cerebrovasculares".
El Dr. Briley sugiere que una forma de luchar contra el estigma que rodea a los hombres que buscan atención para su bienestar mental es cambiar el foco para centrarnos menos en las emociones y más en los beneficios tangibles de una mejor salud mental.
Algunos de esos beneficios son los siguientes:
- Ser más productivo en el trabajo.
- Tener menos conflictos en casa, en el trabajo y con los amigos.
- Dormir mejor."Es poco probable que los datos abstractos convenzan a muchos hombres de buscar ayuda. Tenemos que empezar a hablar de la importancia de la atención de la salud mental", señala el Dr. Briley.
Mito n.o 3: "Las lesiones son una parte inherente de realizar actividad física a medida que envejecemos". La verdad: Mantenernos activos a medida que envejecemos es una de las mejores maneras de conservar la fuerza, la movilidad, la agudeza mental y la calidad de vida en general. Pero hacerlo de forma segura y sostenible es fundamental.
"Es importante respetar los tiempos de recuperación de músculos, tendones y ligamentos. Una distensión muscular puede tardar de dos a seis semanas en sanar, pero las lesiones más graves, como un desgarro de tendón, tardan más —afirma el Dr. Boes—. Apresurarse por volver a la actividad aumenta el riesgo de volver a lesionarse, así que es preciso hacerlo de forma gradual".
El Dr. Boes recomienda estas sugerencias para retomar la actividad después de una lesión:
- Comience con movimientos de bajo impacto: caminar, andar en bicicleta o ejercicios de resistencia con peso ligero.
- Evite los ejercicios de fuerza con el propio cuerpo o los movimientos de alta intensidad hasta que esté libre de dolor.
- Ponga en práctica la regla del 10 %: aumente la intensidad, la duración o el peso como máximo un 10 % por semana.Mito n.o 4: "Si me siento bien, no necesito un chequeo médico". La verdad: Sentirse bien no siempre es sinónimo de estar saludable. Algunas afecciones como la hipertensión, la diabetes e incluso el cáncer de próstata suelen desarrollarse de forma silenciosa, sin síntomas evidentes.
Los chequeos regulares cuando se siente sano y normal son tan importantes para su salud general como las visitas cuando está enfermo o lesionado. Las visitas anuales y las pruebas de detección preventivas ayudan a detectar posibles problemas de salud a tiempo, antes de que aparezcan los síntomas. Para los hombres de 55 a 69 años, es especialmente importante hablar con un médico sobre la prueba de detección del cáncer de próstata.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan seguir estos pasos para cuidar su salud:
-Programe chequeos médicos y dentales regulares para identificar problemas a tiempo.
-Conozca los antecedentes médicos de su familia, ya que pueden indicarle si corre un mayor riesgo de padecer enfermedades crónicas, como enfermedades cardíacas, diabetes o cáncer.
-Manténgase al día con las pruebas de detección y vacunas recomendadas, sobre todo en lo respectivo al cáncer de próstata y las enfermedades cardíacas.Mito n.o 5: "Dormir no es tan importante; puedo resistir". La verdad: Dormir mal tiene graves consecuencias para la salud. La privación crónica del sueño está relacionada con enfermedades cardíacas, diabetes, aumento de peso y depresión. Y no se trata solo de la cantidad; la calidad del sueño también es importante.
La Academia Estadounidense de Medicina del Sueño (American Academy of Sleep Medicine) recomienda que los adultos procuren dormir de siete a ocho horas por noche. Un sueño de calidad es fundamental para el funcionamiento del cerebro, lo que abarca el aprendizaje, la memoria y la agudeza mental. También ayuda al cuerpo a sanar y a recuperarse: favorece el crecimiento y desarrollo físico, repara el corazón y los vasos sanguíneos, y mejora la capacidad para combatir gérmenes e infecciones.
Para mejorar sus hábitos de sueño, el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (National Heart, Lung, and Blood Institute) recomienda los siguientes consejos:
-Mantenga un horario de sueño constante: acuéstese y despiértese a la misma hora todos los días, incluidos los fines de semana.
- Evite las comidas pesadas y el alcohol antes de acostarse.
- Limite o elimine la nicotina y la cafeína; ambos son estimulantes que pueden afectar la calidad del sueño.
- Cree un ambiente propicio para el sueño manteniendo su dormitorio fresco, oscuro y sin luces de dispositivos electrónicos que puedan distraerlo.
Centrarse en su salud no se trata solo de evitar enfermedades, sino de vivir bien. Y eso significa enfrentar los mitos, actuar a tiempo y comprender que la prevención es poderosa. El Programa de Acceso a la Atención y Cobertura de Parkland se encuentra en los vecindarios en los que usted vive y trabaja, y ofrece exámenes de detección para ayudar a los hombres a priorizar su salud y conectarse con la atención médica.
A continuación se ofrecen algunos consejos que los hombres pueden seguir para comenzar su camino hacia el bienestar hoy mismo:
- Programe su chequeo anual, incluso si se siente saludable.
- Consulte a su médico sobre las evaluaciones apropiadas para su edad (como colesterol, cáncer y densidad ósea).
- Incorpore la salud mental a su rutina de bienestar.
-Manténgase activo, pero de manera inteligente. Adapte sus entrenamientos a las necesidades de su cuerpo.
-Priorice tener de 7 a 9 horas de sueño de calidad por noche.
Ya sea cuando dan por sentado que no necesitan chequeos regulares, le restan importancia a dolores y malestares o desestiman los problemas de salud mental, las mismas consecuencias persisten: posibles retrasos en la atención que podrían tener un impacto decisivo o incluso poner en peligro su vida.
En honor a la Semana de la Salud Masculina, los expertos de Parkland Health abordan algunos de los mitos de salud más comunes y dejan en claro lo que los hombres realmente necesitan para mantenerse saludables en cada etapa de la vida.
Mito 1: "La osteoporosis solo es una preocupación para las mujeres". La verdad: Alrededor de una de cada cuatro fracturas relacionadas con la osteoporosis después de los 50 años se da en hombres. Sin embargo, los hombres son menos propensos a someterse a pruebas de detección o diagnóstico de esta afección, lo que puede empeorar las cosas cuando se producen fracturas. Los factores de riesgo incluyen el uso prolongado de corticosteroides, el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, los niveles bajos de testosterona y un estilo de vida
inactivo.
"La osteoporosis no es solo una enfermedad de las mujeres. Los hombres deben conocer sus factores de riesgo y consultar con sumédico sobre la salud ósea —advierte el Dr. Nathan Boes, director de Medicina Deportiva de Parkland—. Algunas medidas preventivas que los hombres pueden tomar para proteger su densidad ósea con la edad son consumir suficiente calcio y vitamina D, realizar ejercicios con pesas y evitar el tabaco y el consumo excesivo de alcohol".
Mito 2: "La salud mental no es tema de hombres". La verdad: Los hombres son menos propensos a buscar ayuda para problemas de salud mental, pero, por desgracia, tienen cuatro veces más probabilidades de suicidarse y el doble de probabilidades de sufrir trastornos por abuso de sustancias que las mujeres. Acabar con el estigma en torno a la salud mental masculina es fundamental para salvar vidas.
"Muchos hombres se muestran reacios a buscar ayuda para un problema médico, y es aún menos probable que busquen ayuda para la salud mental. Sin embargo, no hay salud sin salud mental — asegura Josh Briley, PhD, líder del equipo de psicología de Parkland—. El estrés crónico, la ansiedad y la depresión exacerban o contribuyen directamente a la mayoría de las afecciones médicas, como la hipertensión, la diabetes, las enfermedades cardíacas e incluso el cáncer y los accidentes cerebrovasculares".
El Dr. Briley sugiere que una forma de luchar contra el estigma que rodea a los hombres que buscan atención para su bienestar mental es cambiar el foco para centrarnos menos en las emociones y más en los beneficios tangibles de una mejor salud mental.
Algunos de esos beneficios son los siguientes:
- Ser más productivo en el trabajo.
- Tener menos conflictos en casa, en el trabajo y con los amigos.
- Dormir mejor.
"Es poco probable que los datos abstractos convenzan a muchos hombres de buscar ayuda. Tenemos que empezar a hablar de la importancia de la atención de la salud mental", señala el Dr. Briley.
Mito n.o 3: "Las lesiones son una parte inherente de realizar actividad física a medida que envejecemos". La verdad: Mantenernos activos a medida que envejecemos es una de las mejores maneras de conservar la fuerza, la movilidad, la agudeza mental y la calidad de vida en general. Pero hacerlo de forma segura y sostenible es fundamental.
"Es importante respetar los tiempos de recuperación de músculos, tendones y ligamentos. Una distensión muscular puede tardar de dos a seis semanas en sanar, pero las lesiones más graves, como un desgarro de tendón, tardan más —afirma el Dr. Boes—. Apresurarse por volver a la actividad aumenta el riesgo de volver a lesionarse, así que es preciso hacerlo de forma gradual".
El Dr. Boes recomienda estas sugerencias para retomar la actividad después de una lesión:
- Comience con movimientos de bajo impacto: caminar, andar en bicicleta o ejercicios de resistencia con peso ligero.
- Evite los ejercicios de fuerza con el propio cuerpo o los movimientos de alta intensidad hasta que esté libre de dolor.
- Ponga en práctica la regla del 10 %: aumente la intensidad, la duración o el peso como máximo un 10 % por semana.
Mito n.o 4: "Si me siento bien, no necesito un chequeo médico". La verdad: Sentirse bien no siempre es sinónimo de estar saludable. Algunas afecciones como la hipertensión, la diabetes e incluso el cáncer de próstata suelen desarrollarse de forma silenciosa, sin síntomas evidentes.
Los chequeos regulares cuando se siente sano y normal son tan importantes para su salud general como las visitas cuando está enfermo o lesionado. Las visitas anuales y las pruebas de detección preventivas ayudan a detectar posibles problemas de salud a tiempo, antes de que aparezcan los síntomas. Para los hombres de 55 a 69 años, es especialmente importante hablar con un médico sobre la prueba de detección del cáncer de próstata.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan seguir estos pasos para cuidar su salud:
-Programe chequeos médicos y dentales regulares para identificar problemas a tiempo.
-Conozca los antecedentes médicos de su familia, ya que pueden indicarle si corre un mayor riesgo de padecer enfermedades crónicas, como enfermedades cardíacas, diabetes o cáncer.
-Manténgase al día con las pruebas de detección y vacunas recomendadas, sobre todo en lo respectivo al cáncer de próstata y las enfermedades cardíacas.
Mito n.o 5: "Dormir no es tan importante; puedo resistir". La verdad: Dormir mal tiene graves consecuencias para la salud. La privación crónica del sueño está relacionada con enfermedades cardíacas, diabetes, aumento de peso y depresión. Y no se trata solo de la cantidad; la calidad del sueño también es importante.
La Academia Estadounidense de Medicina del Sueño (American Academy of Sleep Medicine) recomienda que los adultos procuren dormir de siete a ocho horas por noche. Un sueño de calidad es fundamental para el funcionamiento del cerebro, lo que abarca el aprendizaje, la memoria y la agudeza mental. También ayuda al cuerpo a sanar y a recuperarse: favorece el crecimiento y desarrollo físico, repara el corazón y los vasos sanguíneos, y mejora la capacidad para combatir gérmenes e infecciones.
Para mejorar sus hábitos de sueño, el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (National Heart, Lung, and Blood Institute) recomienda los siguientes consejos:
-Mantenga un horario de sueño constante: acuéstese y despiértese a la misma hora todos los días, incluidos los fines de semana.
- Evite las comidas pesadas y el alcohol antes de acostarse.
- Limite o elimine la nicotina y la cafeína; ambos son estimulantes que pueden afectar la calidad del sueño.
- Cree un ambiente propicio para el sueño manteniendo su dormitorio fresco, oscuro y sin luces de dispositivos electrónicos que puedan distraerlo.
Centrarse en su salud no se trata solo de evitar enfermedades, sino de vivir bien. Y eso significa enfrentar los mitos, actuar a tiempo y comprender que la prevención es poderosa. El Programa de Acceso a la Atención y Cobertura de Parkland se encuentra en los vecindarios en los que usted vive y trabaja, y ofrece exámenes de detección para ayudar a los hombres a priorizar su salud y conectarse con la atención médica.
A continuación se ofrecen algunos consejos que los hombres pueden seguir para comenzar su camino hacia el bienestar hoy mismo:
- Programe su chequeo anual, incluso si se siente saludable.
- Consulte a su médico sobre las evaluaciones apropiadas para su edad (como colesterol, cáncer y densidad ósea).
- Incorpore la salud mental a su rutina de bienestar.
-Manténgase activo, pero de manera inteligente. Adapte sus entrenamientos a las necesidades de su cuerpo.
-Priorice tener de 7 a 9 horas de sueño de calidad por noche.