3 maneras fáciles de mostar tu gratitud

Gracias a la vida, que me ha dado tanto, me ha dado el sonido y el abecedario... ¿quién no recuerda este bello canto de la chilena Violeta Parra, que después de tantos años sigue siendo interpretado por las nuevas generaciones? ¿Será que no pierde vigencia porque, algo tan sencillo como el ser o mostrarse agradecido por las cosas y momentos de la vida, nunca pasa de moda, le hace tan bien al ser humano y cuesta tan poco?

A continuación te queremos compartir 3 maneras fáciles de mostrar gratitud, (aunque la lista podría ser interminable) como lo publicó David Hochman en el Reader's Digest hace varios meses:

Visualízala: Haz un cuadro con dibujos de lo que le agradeces a la vida, y ponlo en un lugar de la casa donde todos lo vean. Otra técnica que funciona especialmente bien con los niños es hacer "un árbol de agradecimiento" en una pared o puerta del refrigerador, y cada día pegar en él "hojas" de gratitud por todo, desde el nacimiento de un hermanito hasta el paseo con el perro.

Hazte tres preguntas: Piensa en una persona cercana a ti y pregúntate lo siguiente:

¿Qué he recibido de ella?

¿Qué le he dado yo?

¿Qué problemas le he causado?

Especialistas dicen que este ejercicio te puede llevar a descubrir que les debes a otras personas más de lo que creías.

Agradece cada semana: Expresar gratitud una vez por semana suele resultar más eficaz que hacerlo con mayor frecuencia, dice Sonya Lyubomirsky. La profesora comparó a personas que llevaban un dario de gratitud tres veces a la semana con otras que lo hacían solo una vez, y observó que estas últimas se volvían más felices con el paso del tiempo. "Aún así", dice la experta, "agradece todos los días que desees hacerlo".

¡Gracias por su lectura!

(Y por supuesto,) Gracias a la vida

(Violeta Parra)
Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio dos luceros que, cuando los abro,
perfecto distingo lo negro del blanco,
y en el alto cielo su fondo estrellado,
y en las multitudes el hombre que yo amo.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el oído que, en todo su ancho,
graba noche y día grillos y canarios,
martillos, turbinas, ladridos, chubascos,
y la voz tan tierna de mi bien amado.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el sonido y el abecedario,
con él las palabras que pienso y declaro:
madre, amigo, hermano, y luz alumbrando
la ruta del alma del que estoy amando.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la marcha de mis pies cansados;
con ellos anduve ciudades y charcos,
playas y desiertos, montañas y llanos,
y la casa tuya, tu calle y tu patio.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio el corazón que agita su marco
cuando miro el fruto del cerebro humano,
cuando miro el bueno tan lejos del malo,
cuando miro el fondo de tus ojos claros.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto.
Así yo distingo dicha de quebranto,
los dos materiales que forman mi canto
y el canto de ustedes que es el mismo canto,
y el canto de todos, que es mi propio canto.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.

A continuación te queremos compartir 3 maneras fáciles de mostrar gratitud, (aunque la lista podría ser interminable) como lo publicó David Hochman en el Reader's Digest hace varios meses:

Visualízala: Haz un cuadro con dibujos de lo que le agradeces a la vida, y ponlo en un lugar de la casa donde todos lo vean. Otra técnica que funciona especialmente bien con los niños es hacer "un árbol de agradecimiento" en una pared o puerta del refrigerador, y cada día pegar en él "hojas" de gratitud por todo, desde el nacimiento de un hermanito hasta el paseo con el perro.

Hazte tres preguntas: Piensa en una persona cercana a ti y pregúntate lo siguiente:

¿Qué he recibido de ella?

¿Qué le he dado yo?

¿Qué problemas le he causado?

Especialistas dicen que este ejercicio te puede llevar a descubrir que les debes a otras personas más de lo que creías.

Agradece cada semana: Expresar gratitud una vez por semana suele resultar más eficaz que hacerlo con mayor frecuencia, dice Sonya Lyubomirsky. La profesora comparó a personas que llevaban un dario de gratitud tres veces a la semana con otras que lo hacían solo una vez, y observó que estas últimas se volvían más felices con el paso del tiempo. "Aún así", dice la experta, "agradece todos los días que desees hacerlo".

¡Gracias por su lectura!

(Y por supuesto,) Gracias a la vida

(Violeta Parra)
Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio dos luceros que, cuando los abro,
perfecto distingo lo negro del blanco,
y en el alto cielo su fondo estrellado,
y en las multitudes el hombre que yo amo.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el oído que, en todo su ancho,
graba noche y día grillos y canarios,
martillos, turbinas, ladridos, chubascos,
y la voz tan tierna de mi bien amado.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el sonido y el abecedario,
con él las palabras que pienso y declaro:
madre, amigo, hermano, y luz alumbrando
la ruta del alma del que estoy amando.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la marcha de mis pies cansados;
con ellos anduve ciudades y charcos,
playas y desiertos, montañas y llanos,
y la casa tuya, tu calle y tu patio.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio el corazón que agita su marco
cuando miro el fruto del cerebro humano,
cuando miro el bueno tan lejos del malo,
cuando miro el fondo de tus ojos claros.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto.
Así yo distingo dicha de quebranto,
los dos materiales que forman mi canto
y el canto de ustedes que es el mismo canto,
y el canto de todos, que es mi propio canto.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.