El evocar a su madre en casi cualquier acto público se ha vuelto un vacile para los imitadores y las incontables parodias surgidos en medio del frenesí de una campaña inédita por la presidencia de Estados Unidos que Kamala Harris lleva a cabo -principalmente por los estados del este del país y virtualmente en cada pantalla con conexión a internet del planeta.
Sí, a la vicepresidenta Harris prácticamente la crio su madre por cuenta propia; a ella y a su hermana Maya. Shyamala Gopalan tenía dos metas en la vida: "criar a sus dos hijas y erradicar el cáncer de seno".
"Era una mujer consciente de la historia, de las batallas y de las inequidades", cuenta Harris en su libro de memorias The Truths We Hold: An American Journey, publicado en 2019. ("Nuestra Verdad", en español), el cual dedica en gran parte a su madre.
Gopalan nació en el sur de la India y a los 19 años viajó a los Estados Unidos a estudiar en la Universidad de Berkeley, con el permiso de sus padres que la esperaban de regreso para cumplir con la tradición de casarse en un matrimonio pactado. El destino quiso que la joven mujer, en cambio, contrajera nupcias en el área de la Bahía de California, con un hombre nacido en Jamaica, su primer novio, Donald Harris a quien conoció en 1962 en un grupo de estudio entre jóvenes de color.
Los padres de Kamala y Maya, ambos dotados intelectualmente, no duraron más de seis años juntos tras unirse en 1963 y aunque no pelearon por dinero, habrían discutido por su colección de libros. Los dos eran aficionados a la música, documenta la biografía en mención. Harris también cuenta que su madre cantaba muy bien a la par de Aretha Franklin, la reina del soul. Era cotidiano que Miles Davis y John Coltrane sonaran en el hogar del matrimonio Harris.
Gopalan medía un poquito más de 1.50 metros y tenía un acento "fuerte" al hablar inglés. En su discurso de aceptación de la candidatura demócrata en agosto pasado en Chicago, Harris dijo que su madre les enseñó a ella y a su hermana "a no quejarnos de las injusticias, sino a hacer algo al respeto".
Eso probablemente explica por qué decidió que sus hijas crecerían como dos chicas negras. Aún así, declaró a Los Angeles Times en 2004 que les puso nombres alusivos a la mitología india para intentar preservar -parte- de su identidad cultural. "Una cultura que adora a las diosas produce mujeres fuertes", dijo.
Harris llegó a la Casa Blanca en 2020 junto al presidente Joe Biden con un currículo lleno de hitos: fue elegida al Senado por California como la primera mujer de color; fue la primera mujer elegida fiscal general de California; fue la primera mujer elegida fiscal de distrito de San Francisco, y en su cargo como vicepresidenta de Estados Unidos fue la primera mujer en lograrlo.
En 2021, Los Angeles Times publicó que Harris, en su puesto como vicepresidenta cargaba con niveles de odio sin precedentes en las redes sociales. "Las investigaciones muestran que Harris puede ser la política estadounidense más atacada en internet, una que marca todas las casillas para detectar a los que odian los pantanos febriles: es una mujer, es una persona de color y tiene poder".
LA PRIMERA Y NO LA ÚLTIMA. Su madre "fue una fuerza de la naturaleza y la mayor fuente de inspiración en mi vida", publicó Harris en Instagram en 2020. La frase de "puedes ser la primera en hacer muchas cosas, pero asegúrate de no ser la última", se la acredita a su madre, cuando ésta vio que su hija mayor, graduada de abogada, empezaba a llegar a puestos que nunca antes otra mujer había ocupado, y mucho menos con su origen étnico.
"No hay título u honor en la tierra del que esté más orgullosa que decir que soy la hija de Shyamala Gopalan Harris", escribió la vicepresidenta cuando era senadora federal de California. "Al continuar la batalla por un mejor sistema de atención médica, lo hago en su nombre", detalló en un editorial publicado en el New York Times en el que recordó la muerte de su madre, fallecida a los 70 años, por un cáncer de colon en febrero de 2009.
Shyamala Gopalan, fue descrita por un compañero de clase en su natal India como "una persona inusual", publicó BBC Mundo. En un aula de 40 estudiantes, las niñas y los niños se sentaban en lugares separados y había poca interacción entre ellos. "Pero a ella no le daba vergüenza hablar con los muchachos. Tenía confianza en sí misma", dijo R. Rajaraman.
Gopalan cumplió con su meta inicial de obtener un doctorado en Nutrición y endocrinología en Estados Unidos y se reporta que a lo largo de su vida publicó más de 100 artículos sobre el tema en revistas académicas.
De acuerdo a BBC, comenzó su carrera en el Departamento de Zoología de Berkeley y su Laboratorio de Investigación del Cáncer, después trabajó en Francia, Italia y Canadá, antes de volver al Laboratorio Lawrence Berkeley en California para la última década de su trabajo.
Al enterarse de su diagnóstico de cáncer, decidió que regresaría a la India para pasar sus últimos días junto a su madre y familia cercana, pero fue un viaje que nunca concretó.
Sí, a la vicepresidenta Harris prácticamente la crio su madre por cuenta propia; a ella y a su hermana Maya. Shyamala Gopalan tenía dos metas en la vida: "criar a sus dos hijas y erradicar el cáncer de seno".
"Era una mujer consciente de la historia, de las batallas y de las inequidades", cuenta Harris en su libro de memorias The Truths We Hold: An American Journey, publicado en 2019. ("Nuestra Verdad", en español), el cual dedica en gran parte a su madre.
Gopalan nació en el sur de la India y a los 19 años viajó a los Estados Unidos a estudiar en la Universidad de Berkeley, con el permiso de sus padres que la esperaban de regreso para cumplir con la tradición de casarse en un matrimonio pactado. El destino quiso que la joven mujer, en cambio, contrajera nupcias en el área de la Bahía de California, con un hombre nacido en Jamaica, su primer novio, Donald Harris a quien conoció en 1962 en un grupo de estudio entre jóvenes de color.
Los padres de Kamala y Maya, ambos dotados intelectualmente, no duraron más de seis años juntos tras unirse en 1963 y aunque no pelearon por dinero, habrían discutido por su colección de libros. Los dos eran aficionados a la música, documenta la biografía en mención. Harris también cuenta que su madre cantaba muy bien a la par de Aretha Franklin, la reina del soul. Era cotidiano que Miles Davis y John Coltrane sonaran en el hogar del matrimonio Harris.
Gopalan medía un poquito más de 1.50 metros y tenía un acento "fuerte" al hablar inglés. En su discurso de aceptación de la candidatura demócrata en agosto pasado en Chicago, Harris dijo que su madre les enseñó a ella y a su hermana "a no quejarnos de las injusticias, sino a hacer algo al respeto".
Eso probablemente explica por qué decidió que sus hijas crecerían como dos chicas negras. Aún así, declaró a Los Angeles Times en 2004 que les puso nombres alusivos a la mitología india para intentar preservar -parte- de su identidad cultural. "Una cultura que adora a las diosas produce mujeres fuertes", dijo.
Harris llegó a la Casa Blanca en 2020 junto al presidente Joe Biden con un currículo lleno de hitos: fue elegida al Senado por California como la primera mujer de color; fue la primera mujer elegida fiscal general de California; fue la primera mujer elegida fiscal de distrito de San Francisco, y en su cargo como vicepresidenta de Estados Unidos fue la primera mujer en lograrlo.
En 2021, Los Angeles Times publicó que Harris, en su puesto como vicepresidenta cargaba con niveles de odio sin precedentes en las redes sociales. "Las investigaciones muestran que Harris puede ser la política estadounidense más atacada en internet, una que marca todas las casillas para detectar a los que odian los pantanos febriles: es una mujer, es una persona de color y tiene poder".
LA PRIMERA Y NO LA ÚLTIMA. Su madre "fue una fuerza de la naturaleza y la mayor fuente de inspiración en mi vida", publicó Harris en Instagram en 2020. La frase de "puedes ser la primera en hacer muchas cosas, pero asegúrate de no ser la última", se la acredita a su madre, cuando ésta vio que su hija mayor, graduada de abogada, empezaba a llegar a puestos que nunca antes otra mujer había ocupado, y mucho menos con su origen étnico.
"No hay título u honor en la tierra del que esté más orgullosa que decir que soy la hija de Shyamala Gopalan Harris", escribió la vicepresidenta cuando era senadora federal de California. "Al continuar la batalla por un mejor sistema de atención médica, lo hago en su nombre", detalló en un editorial publicado en el New York Times en el que recordó la muerte de su madre, fallecida a los 70 años, por un cáncer de colon en febrero de 2009.
Shyamala Gopalan, fue descrita por un compañero de clase en su natal India como "una persona inusual", publicó BBC Mundo. En un aula de 40 estudiantes, las niñas y los niños se sentaban en lugares separados y había poca interacción entre ellos. "Pero a ella no le daba vergüenza hablar con los muchachos. Tenía confianza en sí misma", dijo R. Rajaraman.
Gopalan cumplió con su meta inicial de obtener un doctorado en Nutrición y endocrinología en Estados Unidos y se reporta que a lo largo de su vida publicó más de 100 artículos sobre el tema en revistas académicas.
De acuerdo a BBC, comenzó su carrera en el Departamento de Zoología de Berkeley y su Laboratorio de Investigación del Cáncer, después trabajó en Francia, Italia y Canadá, antes de volver al Laboratorio Lawrence Berkeley en California para la última década de su trabajo.
Al enterarse de su diagnóstico de cáncer, decidió que regresaría a la India para pasar sus últimos días junto a su madre y familia cercana, pero fue un viaje que nunca concretó.