IRVING, Texas -- El secretario de turismo de Yucatán, acompañado de diez promotores locales, presentó aquí la campaña Santuario Maya que resalta su herencia milenaria, aunada a su hospitalidad, seguridad y riqueza natural.
La campaña "Mayan Sanctuary" celebra la profundidad espiritual y cultural de Yucatán, como explicó el secretario Darío Flota al final de una presentación ante agentes de viajes en un hotel de Las Colinas el pasado 27 de agosto.
"La gente en las comunidades de Yucatán sigue hablando maya, vistiéndose de manera tradicional, comiendo la comida tradicional", dijo el funcionario mexicano. "Ahora han abierto las puertas de su casa para que los visitantes puedan convivir y conocer la manera en como viven, como comen, como hacen las artesanías, como hacen una hamaca, como bordan una blusa; y el reconocer que los sitios arqueológicos como Chichen Itzá y Uxmal eran lugares sagrados, eran centros ceremoniales y la sensación que uno tiene al estar en un cenote, es espectacular en el tamaño, tiene una sensación de estar en un lugar, donde siente una energía muy fuerte, decidimos reconocer a Yucatán como un santuario de la cultura maya".
SEGURIDAD. Según la reciente evaluación del Departamento de Estado de EE. UU., Yucatán y su vecino Campeche ostentan el nivel 1 de seguridad, una distinción reservada para pocos destinos en el mundo. "En Yucatán la gente es muy hospitalaria, es muy amable, las carreteras para manejar son seguras, (al) caminar en las noches en las calles (éstas) son muy seguras, y eso es un elemento importante para cuando alguien decide viajar con su familia", resaltó Flota.
Yucatán ha recibido a mexicanos provenientes de distintas partes del país durante el último lustro. Flota comentó que más de 300,000 han optado por vivir en el estado y adoptado la residencia yucateca, de acuerdo a cifras arrojadas en el padrón electoral.
LEGADO. "El conocimiento gastronómico, el conocimiento científico que los mayas aportaron a nuestro mundo actual es impresionante, y lo que queda hoy del legado de esa cultura se refleja en la hospitalidad de la gente; el poder compartir, el poder permitir que la gente visite tanto las zonas arqueológicas como sus casas, conozca sus tradiciones, conozca su cultura, conozca las nuevas ciudades", reiteró el secretario.
COMIDA EXTRAORDINARIA. La cochinita pibil sigue siendo el platillo yucateco más emblemático: cocinada en hornos bajo tierra con piedras calientes, combina sabores intensos con técnicas ancestrales. Durante el Día de Muertos, el mukbil pollo, un tamal muy grande de pollo o cerdo, a veces con frijol espelón, que es cultivado localmente, ofrece una explosión de sabores únicos de la península. El mukbil puede comerse al gusto, con picante o sin éste.
COSTA. La costa y la naturaleza se suman a la diversidad de opciones para los visitantes. "Las costas son muy diferentes", afirma el secretario.
"La playa más famosa es la de Progreso, está muy cerca de Mérida, a 20 minutos, pero a lo largo de toda la costa de Yucatán -es muy extensa- hay una gran diversidad de actividades, muchas de ellas son áreas naturales protegidas donde se puede hacer paseos para visitar a los flamencos, para pescar".
"La costa yucateca se dedicó no solamente a la pesca desde tiempos de los mayas, sino también al comercio, y hoy el puerto de Progreso sigue siendo uno de los ejes, uno de los pilares de la economía de Yucatán", finalizó.
Con todo esto queda claro que Yucatán es también un santuario natural, sin duda alguna.
Claudia Campos contribuyó a este reporte.
La campaña "Mayan Sanctuary" celebra la profundidad espiritual y cultural de Yucatán, como explicó el secretario Darío Flota al final de una presentación ante agentes de viajes en un hotel de Las Colinas el pasado 27 de agosto.
"La gente en las comunidades de Yucatán sigue hablando maya, vistiéndose de manera tradicional, comiendo la comida tradicional", dijo el funcionario mexicano. "Ahora han abierto las puertas de su casa para que los visitantes puedan convivir y conocer la manera en como viven, como comen, como hacen las artesanías, como hacen una hamaca, como bordan una blusa; y el reconocer que los sitios arqueológicos como Chichen Itzá y Uxmal eran lugares sagrados, eran centros ceremoniales y la sensación que uno tiene al estar en un cenote, es espectacular en el tamaño, tiene una sensación de estar en un lugar, donde siente una energía muy fuerte, decidimos reconocer a Yucatán como un santuario de la cultura maya".
SEGURIDAD. Según la reciente evaluación del Departamento de Estado de EE. UU., Yucatán y su vecino Campeche ostentan el nivel 1 de seguridad, una distinción reservada para pocos destinos en el mundo. "En Yucatán la gente es muy hospitalaria, es muy amable, las carreteras para manejar son seguras, (al) caminar en las noches en las calles (éstas) son muy seguras, y eso es un elemento importante para cuando alguien decide viajar con su familia", resaltó Flota.
Yucatán ha recibido a mexicanos provenientes de distintas partes del país durante el último lustro. Flota comentó que más de 300,000 han optado por vivir en el estado y adoptado la residencia yucateca, de acuerdo a cifras arrojadas en el padrón electoral.
LEGADO. "El conocimiento gastronómico, el conocimiento científico que los mayas aportaron a nuestro mundo actual es impresionante, y lo que queda hoy del legado de esa cultura se refleja en la hospitalidad de la gente; el poder compartir, el poder permitir que la gente visite tanto las zonas arqueológicas como sus casas, conozca sus tradiciones, conozca su cultura, conozca las nuevas ciudades", reiteró el secretario.
COMIDA EXTRAORDINARIA. La cochinita pibil sigue siendo el platillo yucateco más emblemático: cocinada en hornos bajo tierra con piedras calientes, combina sabores intensos con técnicas ancestrales. Durante el Día de Muertos, el mukbil pollo, un tamal muy grande de pollo o cerdo, a veces con frijol espelón, que es cultivado localmente, ofrece una explosión de sabores únicos de la península. El mukbil puede comerse al gusto, con picante o sin éste.
COSTA. La costa y la naturaleza se suman a la diversidad de opciones para los visitantes. "Las costas son muy diferentes", afirma el secretario.
"La playa más famosa es la de Progreso, está muy cerca de Mérida, a 20 minutos, pero a lo largo de toda la costa de Yucatán -es muy extensa- hay una gran diversidad de actividades, muchas de ellas son áreas naturales protegidas donde se puede hacer paseos para visitar a los flamencos, para pescar".
"La costa yucateca se dedicó no solamente a la pesca desde tiempos de los mayas, sino también al comercio, y hoy el puerto de Progreso sigue siendo uno de los ejes, uno de los pilares de la economía de Yucatán", finalizó.
Con todo esto queda claro que Yucatán es también un santuario natural, sin duda alguna.
Claudia Campos contribuyó a este reporte.