18
Mar, Ago

Valeria y Aída Cuevas en Richardson, TX.

RICHARDSON, Texas -- Aída Cuevas regresó al área de Dallas y presentó "en sociedad" a su heredera Valeria Cuevas, quien tuvo como sinodal a varios cientos de amantes de la música mexicana que llegaron al centro Eisemann a escucharla (s) y la (s) apapacharon sin reservas el jueves por la noche.

En medio de su gira "Amar y vivir" con la que llegará a Houston el 18 de octubre, la Reina de la canción ranchera, Aída Cuevas, sigue emocionando con sus celebradas interpretaciones de temas que no necesitan presentación, como "Bikina", "Bésame mucho", "México en la piel" y "Se me olvidó otra vez".

Heredera de la voz elegante y bien impostada de su madre, Valeria interpretó con un estilo original, sin grandes aspavientos pero con una seguridad natural, un manojo de temas que dejaron al público con ganas de más, entre ellos “Muchacha bonita”. Su madre cantó con ella "Herencia", en uno de los momentos más emotivos de la noche.

"Me gustó muchísimo. Es una copia de ella, le dije a mi sobrina, '¿es ella?', pero obviamente más joven. Igualita a su mamá", dijo Lucía Rake, originaria de Acapulco, México quien acudió a ver a las dos Cuevas.

"Yo sí la voy a ir a apoyar si regresa a DFW", agregó Rake, emocionada por la gran impresión que le causó en vivo Valeria.

La señora Cuevas también fue ovacionada de pie después de dejar todo en una de las más esperada de la noche: "El pastor"; un tema infaltable en su carrera, del que recordó fue el propio Miguel Aceves Mejía (Rey del falsete) quien la animó a grabarlo a principios de su carrera, hace ya varias décadas.

Poco antes, deleitó a los conocedores con un popurrí de temas que Juan Gabriel hizo para Lucha Villa. De su entrañable amistad con el Divo de Juárez, interpretó "Qué buena suerte", entre varias otras.

Fue un programa completo, de primera categoría, con apenas una falla en el sonido hacia el final, cuando Aída empezaba a entonar "Los laureles": un desliz que no pasó a mayores al ser corregido en seguida y al ser ella, en medio de su esplendor, una grande con mucha clase, no reclamó airadamente por el error y continuó feliz hasta que el número concluyó.

Ante la emoción de los asistentes, regresó tras una breve despedida a coronar la velada con "Así fue", acompañada del Mariachi de la Universidad de Texas en el Valle del Río Grande (UTRGV) y con dos maestros al piano y en las percusiones, Luis Torres y Jonathan Díaz, respectivamente.

En medio de su gira "Amar y vivir" con la que llegará a Houston el 18 de octubre, la Reina de la canción ranchera, Aída Cuevas, sigue emocionando con sus celebradas interpretaciones de temas que no necesitan presentación, como "Bikina", "Bésame mucho", "México en la piel" y "Se me olvidó otra vez".

Heredera de la voz elegante y bien impostada de su madre, Valeria interpretó con un estilo original, sin grandes aspavientos pero con una seguridad natural, un manojo de temas que dejaron al público con ganas de más, entre ellos “Muchacha bonita”. Su madre cantó con ella "Herencia", en uno de los momentos más emotivos de la noche.

"Me gustó muchísimo. Es una copia de ella, le dije a mi sobrina, '¿es ella?', pero obviamente más joven. Igualita a su mamá", dijo Lucía Rake, originaria de Acapulco, México quien acudió a ver a las dos Cuevas.

"Yo sí la voy a ir a apoyar si regresa a DFW", agregó Rake, emocionada por la gran impresión que le causó en vivo Valeria.

La señora Cuevas también fue ovacionada de pie después de dejar todo en una de las más esperada de la noche: "El pastor"; un tema infaltable en su carrera, del que recordó fue el propio Miguel Aceves Mejía (Rey del falsete) quien la animó a grabarlo a principios de su carrera, hace ya varias décadas.

Poco antes, deleitó a los conocedores con un popurrí de temas que Juan Gabriel hizo para Lucha Villa. De su entrañable amistad con el Divo de Juárez, interpretó "Qué buena suerte", entre varias otras.

Fue un programa completo, de primera categoría, con apenas una falla en el sonido hacia el final, cuando Aída empezaba a entonar "Los laureles": un desliz que no pasó a mayores al ser corregido en seguida y al ser ella, en medio de su esplendor, una grande con mucha clase, no reclamó airadamente por el error y continuó feliz hasta que el número concluyó.

Ante la emoción de los asistentes, regresó tras una breve despedida a coronar la velada con "Así fue", acompañada del Mariachi de la Universidad de Texas en el Valle del Río Grande (UTRGV) y con dos maestros al piano y en las percusiones, Luis Torres y Jonathan Díaz, respectivamente.