El senador demócrata de Nueva Jersey Cory Booker hizo historia el 1 de abril de 2025, cuando se paró en el Senado durante 25 horas y cinco minutos y dio el discurso más largo en la historia del Senado de EE. UU.
En su discurso Booker detalló sus preocupaciones acerca de las órdenes ejecutivas del presidente Donald Trump, otras políticas y su forma de gobernar en su segundo término.
"Me levanto esta noche porque el silencio en este momento de crisis nacional sería una traición para algunos de los más grandes héroes de nuestra nación. Porque en este momento está en riesgo nada menos que todo aquello de lo que alardeamos, de lo que hablamos, lo que nos hace especiales", dijo Booker.
Aunque el discurso de Booker no fue técnicamente un filibusteo, que significa una acción prolongada en el Senado en orden de retrasar o frenar un voto en una acción legislativa, fue claramente un logro físico monumental. Booker se paró, vistiendo un traje negro, durante todo su discurso y no hizo pausa para ir al baño o recesos para comer".
¿Qué revela el tema del discurso de Booker, así como su estilo al pronunciarlo, sobre su posible eficacia? ¿Podría tener éxito donde las maniobras obstruccionistas han fracasado?
Muchos otros extensos discursos del Senado en la historia ofrecen una variedad de pistas históricas útiles sobre el significado político del discurso récord de Booker.
El discurso de Booker fue una protesta de amplio rango Un elemento inusual de la oratoria de Booker es que no estuvo enfocado en un asunto específico.
La mayoría de los filibusterismos más extensos en la historia del Senado están centrados en proyectos de ley que cubren asuntos importantes pero específicos. En 1953, el senador Wayne Morse, de Oregon, por ejemplo, impuso un record por el más extenso discurso obstruccionista de 22 horas y 26 minutos. Morse protestó una legislación acerca de los derechos de transferencia de tierra y petróleo entre estados costeros y el gobierno federal. La legislación fue aprobada, a pesar del filibusterismo de Morse.
El senador Strom Thurmond, el político de Carolina del Sur que superó el récord de Morse apenas cuatro años después, de manera infame – y sin éxito protestó la Ley de Derechos Civiles de 1957 con un discurso de 24-horas, 18 minutos.
El discurso de Booker surgió en medio de un voto para confirmar a Matthew Whitaker como embajador de Estados Unidos en la OTAN. Whitaker fue confirmado poco después de concluido el discurso de Booker.
Los colegas del Senado que lo acompañaron en procesión y le hicieron preguntas a Booker hicieron referencia a Whitaker y otros nombramientos en sus comentarios. Pero Booker utilizó su discurso en gran medida para ampliar el caso contra la administración Trump, de modo más notorio alegando que le había quitado al Congreso gran parte de su autoridad presupuestaria constitucional al recortar de manera extensa el personal, los subsidios y el gasto federal sin la aprobación congresional.
"No son tiempos normales en Estados Unidos", dijo Booker al comienzo de su discurso, "y no deberían ser tratados como tales en el Senado de Estados Unidos".
Este artículo fue publicado originalmente en inglés en The Conversation. Léalo completo aquí.
En su discurso Booker detalló sus preocupaciones acerca de las órdenes ejecutivas del presidente Donald Trump, otras políticas y su forma de gobernar en su segundo término.
"Me levanto esta noche porque el silencio en este momento de crisis nacional sería una traición para algunos de los más grandes héroes de nuestra nación. Porque en este momento está en riesgo nada menos que todo aquello de lo que alardeamos, de lo que hablamos, lo que nos hace especiales", dijo Booker.
Aunque el discurso de Booker no fue técnicamente un filibusteo, que significa una acción prolongada en el Senado en orden de retrasar o frenar un voto en una acción legislativa, fue claramente un logro físico monumental. Booker se paró, vistiendo un traje negro, durante todo su discurso y no hizo pausa para ir al baño o recesos para comer".
¿Qué revela el tema del discurso de Booker, así como su estilo al pronunciarlo, sobre su posible eficacia? ¿Podría tener éxito donde las maniobras obstruccionistas han fracasado?
Muchos otros extensos discursos del Senado en la historia ofrecen una variedad de pistas históricas útiles sobre el significado político del discurso récord de Booker.
El discurso de Booker fue una protesta de amplio rango Un elemento inusual de la oratoria de Booker es que no estuvo enfocado en un asunto específico.
La mayoría de los filibusterismos más extensos en la historia del Senado están centrados en proyectos de ley que cubren asuntos importantes pero específicos. En 1953, el senador Wayne Morse, de Oregon, por ejemplo, impuso un record por el más extenso discurso obstruccionista de 22 horas y 26 minutos. Morse protestó una legislación acerca de los derechos de transferencia de tierra y petróleo entre estados costeros y el gobierno federal. La legislación fue aprobada, a pesar del filibusterismo de Morse.
El senador Strom Thurmond, el político de Carolina del Sur que superó el récord de Morse apenas cuatro años después, de manera infame – y sin éxito protestó la Ley de Derechos Civiles de 1957 con un discurso de 24-horas, 18 minutos.
El discurso de Booker surgió en medio de un voto para confirmar a Matthew Whitaker como embajador de Estados Unidos en la OTAN. Whitaker fue confirmado poco después de concluido el discurso de Booker.
Los colegas del Senado que lo acompañaron en procesión y le hicieron preguntas a Booker hicieron referencia a Whitaker y otros nombramientos en sus comentarios. Pero Booker utilizó su discurso en gran medida para ampliar el caso contra la administración Trump, de modo más notorio alegando que le había quitado al Congreso gran parte de su autoridad presupuestaria constitucional al recortar de manera extensa el personal, los subsidios y el gasto federal sin la aprobación congresional.
"No son tiempos normales en Estados Unidos", dijo Booker al comienzo de su discurso, "y no deberían ser tratados como tales en el Senado de Estados Unidos".
Este artículo fue publicado originalmente en inglés en The Conversation. Léalo completo aquí.