GARLAND, Texas -- A raiz de que un recién nacido fue dejado en una estación de bomberos a salvo aquí, los departamentos de policía y de bomberos de Garland le recuerdan a la comunidad sobre la existencia de la ley "Texas Safe Haven Law", también conocida como "Baby Moses Law".
El 6 de febrero cerca de las las 5:45 p.m. una pareja llegó a la estación de bomberos del norte de Garland y le entregó a su recién nacido sano y salvo al personal del departamento, informaron las autoridades en una página oficial de Facebook.
Los paramédicos de inmediato le dieron cuidados y transportaron al bebé y a la madre a un hospital local para ser evaluados.
El personal médico confirmó que el bebé estaba en perfectas condiciones de salud y la madre también fue reportada en condición estable.
La ley "Texas Safe Haven" le permite a los padres que se sienten imposibilitados para cuidar legalmente de su recién nacido traerlo a una ubicación designada, como estaciones de bomberos, hospitales, o proveedores de servicios médicos (EMS) en Texas, sin enfrentar consecuencias legales, siempre que el bebé esté ileso y no tenga más de 60 días de nacido.
"Queremos reasegurarle a los padres que tienen una opción legal y segura de traer a su recién nacido a una ubicación designada de Safe Haven", dijo el jefe de policía de Garland Jeff Bryan.
"Esto asegura que el bebé reciba cuidado inmediato y la oportunidad de un futuro seguro", agregó.
Este incidente sirve como un recordatorio de los recursos y apoyo disponible para padres que podrían estar enfrentando circunstancias difíciles, resaltó el departamento de policía en una publicación hecha en Facebook.
Los padres en cuestión no enfrentan ningún cargo criminal, informó el departamento de policía.
Para enterarse a detalle sobre la ley "Baby Moses" visite este enlace. También puede llamar al 1-877-904-7283. En todo Estados Unidos, hay más de 20,000 lugares seguros.
¿LO SABÍAS? El Texas Tribune reporta que, Texas adoptó la ley en 1999 durante el gobierno de George W. Bush. Los legisladores tenían la visión de que fuera una solución a una cadena de casos de abandono de bebés en Houston en la década de 1990. Los impulsores de la ley sintieron que si un bebé podía ser salvado, valía la pena.
El 6 de febrero cerca de las las 5:45 p.m. una pareja llegó a la estación de bomberos del norte de Garland y le entregó a su recién nacido sano y salvo al personal del departamento, informaron las autoridades en una página oficial de Facebook.
Los paramédicos de inmediato le dieron cuidados y transportaron al bebé y a la madre a un hospital local para ser evaluados.
El personal médico confirmó que el bebé estaba en perfectas condiciones de salud y la madre también fue reportada en condición estable.
La ley "Texas Safe Haven" le permite a los padres que se sienten imposibilitados para cuidar legalmente de su recién nacido traerlo a una ubicación designada, como estaciones de bomberos, hospitales, o proveedores de servicios médicos (EMS) en Texas, sin enfrentar consecuencias legales, siempre que el bebé esté ileso y no tenga más de 60 días de nacido.
"Queremos reasegurarle a los padres que tienen una opción legal y segura de traer a su recién nacido a una ubicación designada de Safe Haven", dijo el jefe de policía de Garland Jeff Bryan.
"Esto asegura que el bebé reciba cuidado inmediato y la oportunidad de un futuro seguro", agregó.
Este incidente sirve como un recordatorio de los recursos y apoyo disponible para padres que podrían estar enfrentando circunstancias difíciles, resaltó el departamento de policía en una publicación hecha en Facebook.
Los padres en cuestión no enfrentan ningún cargo criminal, informó el departamento de policía.
Para enterarse a detalle sobre la ley "Baby Moses" visite este enlace. También puede llamar al 1-877-904-7283. En todo Estados Unidos, hay más de 20,000 lugares seguros.
¿LO SABÍAS? El Texas Tribune reporta que, Texas adoptó la ley en 1999 durante el gobierno de George W. Bush. Los legisladores tenían la visión de que fuera una solución a una cadena de casos de abandono de bebés en Houston en la década de 1990. Los impulsores de la ley sintieron que si un bebé podía ser salvado, valía la pena.