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Mar, Ago

Anita N. Martinez/Cortesía

Madre de cuatro, Anita N. Martínez fue la primera concejal de origen hispano o latino de Dallas en 1969. Creció en "Little Mexico", el barrio que la vio nacer un 8 de diciembre de 1925.

Aprendió sin duda, del ejemplo de dos padres sumamente activos, ambos eran empleados independientes. Su padre vendió una pequeña tienda que tenía y se dedicó a ofrecer servicios de transporte en su camioneta, llevando a trabajadores que laboraban en los campos de algodón. Su madre estudió belleza y tenía un pequeño salón en su casa.

José Franco Nañez y Anita Mongaras, sus padres, murieron ambos relativamente jóvenes. Nañez a los 45 y Mongaras a los 54. La prematura muerte de su padre y un estado delicado de salud de su madre, hizo que Anita desistiera de pensar en convertirse en monja, o enfermera, inspirada por las religiosas que le dieron clases en la escuela St. Ann de pequeña.

Su llegada a City Hall no fue un pase automático o una elección con un triunfo fácil. Aunque fue buscada por una organización que la respaldó públicamente, Martinez y su familia hicieron una campaña sin precedentes, cuyo resultado fue calificado por un periodista del Dallas Times Herald, como poco menos que un milagro.

En 1975 fundó el celebrado ballet folklórico Anita N. Martinez Ballet Folklorico con el objetivo de impulsar la autoestima de la juventud mexicoamericana y de promover el orgullo por la cultura entre la comunidad.

Descanse en paz la honorable Anita N. Martinez.

Anita Nañez Martinez descansa en paz, y en Dallas, hispanos de distintas generaciones celebran el recuerdo de una vida fructífera y solidaria, el de una pionera cuyo legado está más vivo que nunca de modo tangible e intangible por toda la ciudad.

En su funeral, efectuado el lunes 27 de abril en Calvary Hill, un mariachi tocó el "Son de la Negra" mientras los integrantes del ballet folklórico que lleva su nombre desfilaron ante su féretro, precediendo un breve cortejo fúnebre al final de una misa y rosario en su honor. La señora Martínez nació el 8 de diciembre de 1925 y murió el 10 de abril, a la edad de 100 años, en Dallas.

"Mi madre era un dínamo, una superheroína", dijo Al Martínez, el mayor de los cuatro hijos que tuvo, de los cuales tres la sobreviven.

En 1939, a la edad de 14 años, Anita Nañez salió a recolectar firmas puerta por puerta para pedir la pavimentación de su calle, Pearl St. en el barrio conocido en ese entonces como "Little Mexico" (ahora Uptown) en Dallas.

"Era una persona hermosa por dentro y por fuera. Hizo mucho por los mexicoamericanos. Amó a su raza, amaba ser mexicoamericana. Desde chica quiso ayudar, hacer cosas por la ciudad”, añadió Al Martinez al hablar con Hoy Dallas al final del funeral.

Uno de los grandes pilares de su legado, el Anita N. Martinez Ballet Folkllorico , creado en 1975, sigue cumpliendo su cometido, al mejorar la vida de sus integrantes.

María Sánchez, de Forney, llevó a su hija, Sara Sánchez, de 15 años, a la misa de despedida de Martinez.

Sara vistió el traje del estado de Jalisco para la ocasión. "Tiene cinco años bailando. Es algo extracurricular que mi hija está haciendo, el cual le ha brindado mucha seguridad en sí misma", dijo su madre, quien añadió que la familia está feliz de verla feliz.

Los 40 minutos que conduce desde Forney al estudio para llevarla a ensayar cada miércoles valen la pena, comentó.

Estudios
Anita Martínez explicó en un documental que de niña pensaba ser monja, inspirada por la serenidad y la vida dedicada a la educación que veía en las religiosas de la escuela St. Ann, a donde fue admitida gracias a una beca; pero la muerte de su padre a los 45 años, la hizo cambiar de opinión: decidió que ayudaría en el sustento del hogar, y además estudiaría la preparatoria, con el permiso de su madre, siendo la única de sus hermanas en graduarse.

Anita Martinez y tres de sus cuatro hijos
Anita Martinez y sus tres hijos, en 1951, al final de una clase de natación de la Cruz Roja. Cortesía/Liz Ruiz.

Hizo cursos nocturnos de secretariado que ofrecía la SMU, y antes de casarse con el señor Alfred Martinez (hijo de los dueños de El Fenix) era totalmente autosuficiente, pues tenía varios empleos bien remunerados, unos de ellos, con el departamento de finanzas del Ejército, en Dallas, (Eighth Service Command Finance Department), en donde la contrataron por su bilingüismo para asistir al coronel Krimm. 

Al casarse, dejó de trabajar como su esposo se lo pidió, de acuerdo a los convencionalismos de la época, pero sus actividades de voluntariado siguieron en pie, hasta que su presencia y activismo fue notado por un grupo (Dallas Citizens Charter Association) que la nominó a candidata al Concejo municipal. Un reto nada fácil que aceptó y logró superar, haciendo historia.

Anita Martinez y los candidatos municipales en Dallas
Anita Martinez y los candidatos a concejales en Dallas respaldados por D.C.C.A. en 1969. Cortesía/Liz Ruiz.

"La conocí brevemente un día, pero estoy eternamente agradecida por su trabajo como concejal de Dallas en tiempos que eso era casi imposible para una mujer", dijo Miriam Rodriguez, directora asistente jubilada, del sistema de la Biblioteca Municipal de Dallas.

"Colaboramos en presentar el ballet en diferentes sucursales de la biblioteca de Dallas, lo que ayudaba a que la comunidad hispana viniera a la biblioteca y supieran de nuestros servicios 'rompiendo barreras culturales'. Somos herederos de su incansable trabajo".

Barrios Unidos
En 1972, como integrante del concejo municipal (y aunque representaba a toda la ciudad) impulsó la fundación de la primera clínica Los Barrios Unidos en West Dallas, con la ayuda de Pete Martinez y John Zapata Gonzales, "haciendo posible que generaciones de familias recibieran cuidados de salud de alta calidad", dijo Leonor Marquez, presidenta actual de las clínicas comunitarias LBU.

Anita Martinez y Leonor Marquez en LBU Clinic
Anita Martinez y Leonor Marquez. Foto: LBU.

"Anita dedicó su vida a mejorar las oportunidades de las familias latinas. Su legado está en cada vida que tocamos. Si eres uno de los cientos de empleados que ha trabajado en Los Barrios Unidos, o uno de los miles de pacientes que se ha tratado aquí, tenemos que agradecerle a Anita N. Martinez", afirmó Marquez.

Además de la clínica, las mejoras en el área de West Dallas y Little Mexico, principalmente, fueron sustanciales durante sus dos periodos en el Concejo municipal.

Batallas
"Durante sus años en el Concejo, logró lo que nuestra comunidad había esperado por décadas: calles y aceras pavimentadas, alumbrado público, mejoras en servicios sanitarios y nuevas sucursales de la Biblioteca en nuestros propios barrios", señala Diana Flores, integrante de la Mesa Directiva de Dallas College.

"Servicios básicos que otras partes de la ciudad disfrutaban sin cuestionamiento. También impulsó la renovación del Pike Park, y luchó por un centro recreativo en West Dallas que la ciudad había excluido de un presupuesto de bonos. Ganó esa batalla, y ese centro, el Centro Recreativo Anita N. Martinez, sigue en pie hoy llevando su nombre".

St. Ann's
La escuela católica en donde estudió fue designada un Monumento Histórico de Dallas en 1999, después de que Anita y un comité hablaran ante varias entidades para preservar St. Ann's. El abogado Sol Villasana recuerda con orgullo y cariño su participación en dicho comité.

Villasana también atesora en su memoria la candidez de la señora Anita, quien en una ocasión le dijo a los padres que se sintieran "orgullosos de su hijo".

Anita Martinez y Sol Villasana
Anita Martinez y Sol Villasana en Dallas. Foto: Sol Villasana.

Minerva Rodriguez, fundadora, de MRR & Associates, la recuerda como una "mujer muy admirable e inteligente. Era amable y hermosa, y nunca olvidó sus raíces".

Gratitud
"La honorable Anita Martinez fue generosa con nuestra comunidad de muchas maneras, de forma discreta (muchas veces) y sin nunca hacerlo público", dijo la Dra. Catalina García, también integrante de la Mesa Directiva de Dallas College, al recordarla.

"Un pequeño ejemplo: me enteré de que me había nominado para un premio muy apreciado en la comunidad. Qué amable de su parte, Anita, trabajar siempre para mejorar la imagen que se tiene de los mexicoamericanos, latinos e hispanos y, por consiguiente, el trato que reciben por parte de quienes ostentan el poder. No, nunca fui seleccionada, pero que Anita reconociera mis contribuciones a la comunidad de Dallas fue un premio digno de mención", añadió la doctora García.

Es "apreciable y admirable el legado de Anita N. Martinez en cuanto a la promoción del arte y cultura mexicana a través del baile, las danzas regionales y los atuendos tradicionales de México", estimó Paty Estrada, periodista nacida en México.

"Nada de lo que hoy disfrutamos en cuanto a tradiciones mexicanas hubiese sido posible sin el empeño, el esmero y dedicación de mujeres como Anita Martinez y Catalina Scott. Mexicoamericanas a quienes sus padres les inculcaron el amor a la tierra de sus ancestros", afirmó.

Educación, Unión
Para María T. G. Pedroche, exfuncionaria del Dallas Museum of Art, Martinez priorizó la educación, "creía que el conocimiento es poder y que las personas pueden defenderse cuando están informadas".

"El crecimiento se logra en conjunto: (Martinez) demostró que el verdadero progreso se consigue cuando las comunidades se unen", dijo.

En sus propias palabras, Martinez lo explicaba así: "Sabía que si quería que mi ciudad, si quería que mis hijos crecieran en una comunidad fuerte, teníamos que ayudar a fortalecer el eslabón más débil, y desde mi punto de vista, ése era West Dallas, así que me concentré en esa zona".

El representante estatal de Dallas, Rafael Anchia, y la Comisionada Elba García también le rindieron tributo a Martinez en sus respectivos espacios de Facebook.

"Fue más que una líder, fue una pionera y mentora... Gracias a su visión, pasión e inquebrantable compromiso con nuestra comunidad, creó un espacio donde generaciones de jóvenes han descubierto su identidad, celebrado su cultura y creído en sus sueños", dijo García en referencia al legado inmensurable de Anita N. Martinez.

En 2022, la SMU le otorgo un título honorífico de Doctora en Letras Humanas a Anita N. Martinez,