18
Mar, Ago

Foto: SANDRA VELAZQUEZ

En medio de su duelo, las hermanas de Marisol Pérez —quien junto a su hijo pequeño murió en la explosión del 28 de mayo en unos apartamentos de Oak Cliff— agradecieron el apoyo de la comunidad al finalizar el primer rosario en su memoria el 1 de junio.

“Muchas gracias por todo lo que ha hecho la comunidad, que se ha acercado y ha venido a brindar ayuda”, dijo Nora Carmona a Hoy Dallas, hablando junto a sus dos hermanas.

El miércoles, la oficina del Médico Forense del Condado de Dallas confirmó la identidad de Marisol, y su edad, como de 37 años, así como la de su bebé.

Un excompañero de escuela comentó en un video/entrevista de Hoy Dallas que la fallecida era parte de la generación de graduados de 2008, de la preparatoria Adamson High School. "Seria e inteligente. We lost a fellow Leopard", escribió Miguel Gonzalez.

La familia de Marisol y del pequeño Erik inició el rezo de una novena el lunes, acompañados de fotografías de ambos y una imagen grande de la Virgen de Guadalupe. Las veladoras iluminaban el patio frontal de la casa de la familia en donde oraron y cantaron en memoria de los dos. 

Un día antes, ahí mismo, unas 100 personas se reunieron para realizar una vigilia en remembranza de Marisol y su bebé.

"Definitivamente yo sé que Marisol está contenta por todos sus amigos que la han venido a ver", añadió Carmona, quien ha sido la voz principal de la familia ante los medios de comunicación desde el día de la explosión e incendio en los apartamentos The Clyde que provocaron la muerte de sus dos seres queridos y el de una tercera persona (Sylvia Collins).

Cumpleaños

La familia, de raíces zacatecanas, celebró de manera discreta el cumpleaños número 11 de Vanessa, la hija de Marisol, quien fue noticia mucho antes de que se confirmara el número de fallecidos, al sobrevivir de forma dramática, ya que fue puesta a salvo por un buen samaritano identificado como Rodney Brown.

María López, otra de las hermanas, comentó que durante la semana se reunirán con el señor Brown para agradecerle y permitir que Vanessa hable con él por primera vez desde la tragedia.

"Ella está bien, con altibajos. Después de lo que le pasó a su mamá no lloró hasta el otro día, cuando vio a su papá", dijo López. La niña se reunió con su progenitor al día siguiente de la explosión, pues él estaba trabajando en Carolina del Norte. Fue con su padre con quien la pequeña Vanessa finalmente comenzó a desahogarse.

En su cumpleaños, varios bomberos visitaron a la niña. Más tarde, acompañada de su papá, tías, familiares y otros invitados, partió un pastel de chocolate y abrió varios regalos.

“Era luz”

Rosalinda Martínez recordó a su hermana, devota guadalupana, como una persona de "corazón enorme"  y muy “juguetona”.

“Era luz y muy amable con todos", añadió entre sollozos. "No importaba si a veces la gente era mala con ella. Siempre regresaba (a hablarles).

"Se va a extrañar su risa, la forma en que hacía las cosas; nos hacía reír mucho. La vamos a extrañar muchísimo. Mi sobrino, lamentablemente, no alcanzó a hacer mucho, pero ya está en un mejor lugar".

“Muchas gracias por todo lo que ha hecho la comunidad, que se ha acercado y ha venido a brindar ayuda”, dijo Nora Carmona a Hoy Dallas, hablando junto a sus dos hermanas.

El miércoles, la oficina del Médico Forense del Condado de Dallas confirmó la identidad de Marisol, y su edad, como de 37 años, así como la de su bebé.

Un excompañero de escuela comentó en un video/entrevista de Hoy Dallas que la fallecida era parte de la generación de graduados de 2008, de la preparatoria Adamson High School. "Seria e inteligente. We lost a fellow Leopard", escribió Miguel Gonzalez.

La familia de Marisol y del pequeño Erik inició el rezo de una novena el lunes, acompañados de fotografías de ambos y una imagen grande de la Virgen de Guadalupe. Las veladoras iluminaban el patio frontal de la casa de la familia en donde oraron y cantaron en memoria de los dos. 

Un día antes, ahí mismo, unas 100 personas se reunieron para realizar una vigilia en remembranza de Marisol y su bebé.

"Definitivamente yo sé que Marisol está contenta por todos sus amigos que la han venido a ver", añadió Carmona, quien ha sido la voz principal de la familia ante los medios de comunicación desde el día de la explosión e incendio en los apartamentos The Clyde que provocaron la muerte de sus dos seres queridos y el de una tercera persona (Sylvia Collins).

Cumpleaños

La familia, de raíces zacatecanas, celebró de manera discreta el cumpleaños número 11 de Vanessa, la hija de Marisol, quien fue noticia mucho antes de que se confirmara el número de fallecidos, al sobrevivir de forma dramática, ya que fue puesta a salvo por un buen samaritano identificado como Rodney Brown.

María López, otra de las hermanas, comentó que durante la semana se reunirán con el señor Brown para agradecerle y permitir que Vanessa hable con él por primera vez desde la tragedia.

"Ella está bien, con altibajos. Después de lo que le pasó a su mamá no lloró hasta el otro día, cuando vio a su papá", dijo López. La niña se reunió con su progenitor al día siguiente de la explosión, pues él estaba trabajando en Carolina del Norte. Fue con su padre con quien la pequeña Vanessa finalmente comenzó a desahogarse.

En su cumpleaños, varios bomberos visitaron a la niña. Más tarde, acompañada de su papá, tías, familiares y otros invitados, partió un pastel de chocolate y abrió varios regalos.

“Era luz”

Rosalinda Martínez recordó a su hermana, devota guadalupana, como una persona de "corazón enorme"  y muy “juguetona”.

“Era luz y muy amable con todos", añadió entre sollozos. "No importaba si a veces la gente era mala con ella. Siempre regresaba (a hablarles).

"Se va a extrañar su risa, la forma en que hacía las cosas; nos hacía reír mucho. La vamos a extrañar muchísimo. Mi sobrino, lamentablemente, no alcanzó a hacer mucho, pero ya está en un mejor lugar".