Recordando a Bertha Obregón, pionera de la radio hispana de DFW, en el Día Internacional de la Mujer

Recordando a Bertha Obregón, pionera de la radio hispana de DFW, en el Día Internacional de la Mujer

Una imagen tomada de una foto de Bertha Obregón (2001).

El común denominador de quienes recuerdan a Bertha Obregón, pionera de la radio hispana en DFW, es la emoción y el cariño (y lo mucho que quieren contar) sobre su liderazgo, ecuanimidad y bondad.

Aunque murió de manera trágica en un accidente de automóvil en septiembre de 2001 en Dallas, es curioso que el recuerdo que guardan de ella es de alegría y optimismo a pesar de la añoranza, 22 años después de su partida.

"Para mí es la decana de la radio en español en el norte de Texas", estima Xavier Olalde, un veterano del micrófono en la región. "Con un español pulcro y totalmente bilingüe", además.

A mediados de la década de 1980, cuando no existían los noticieros locales de Univision o Telemundo en el norte de Texas, Obregón interpretó de manera simultánea al español las noticias de Canal 8 en la radio local (KESS) por varios años. Fue una alianza que surgió poco después del devastador terremoto de 1985 en la capital de México y duró en intervalos hasta principios de 1990.

Una de las hijas de Obregón, Yareli Esteban, recuerda que el noticiero nocturno de WFAA-TV colocaba un aviso en español en la pantalla, informando al público sobre la transmisión simultánea en su idioma que tenían como opción los hispanoparlantes.

"Ella era muy rápida, procesaba todo muy rápido. Tenía muy buena proyección", dice Yareli, quien es la mayor de sus dos hijas que le sobreviven.

En su obituario, el Dallas Morning News publicó que, "una voz familiar en los medios de comunicación hispanos fue silenciada el 1 de septiembre". Pero en un homenaje que le hizo la locutora Mónica Orozco, en Radio Única a pocos días de su deceso, una radioescucha dijo que Obregón había sido un ángel y que creía que lo seguiría siendo tras su partida. En esa misma emisión, Eduardo Rentería destacó la inteligencia de "Bertha", como cariñosamente le llamaban sus colegas de la radio.

FORT WORTH. Obregón llegó con su madre, Bertha González Obregón a los ocho años a Fort Worth a principios de la década de 1960 y en su adolescencia regresó un par de años a México, pero debió retornar a Estados Unidos para terminar sus estudios de preparatoria a petición de su progenitor (aunque prefería vivir en la Ciudad de México).

En su niñez, la segregación en las escuelas la sorprendieron mucho, aunque no era una persona que se quejara. En su programa Sentido Común, Obregón, cuyo lugar de nacimiento fue Acapulco, le diría a sus radioescuchas muchos años después que siempre hay formas de resolver las situaciones.

"Era una mujer solidaria con otras mujeres. Era una persona que era muy empática", recuerda Bárbara Caballero, quien conoció a Obregón aproximadamente dos años antes de su muerte y entabló una sólida amistad con ella.

"Fue una persona que yo hubiera querido que estuviera mucho tiempo en el radio. Considero que estaba sobre-calificada, demasiado preparada", agrega Caballero, que recuerda y aquilata los consejos informativos que Obregón daba respecto a la crianza de hijos en edad escolar.

VIAJES. Al concluir la "high school" en Trimble Tech, Obregón retornó nuevamente a México durante casi una década y allá contrajo matrimonio y tuvo a sus dos hijas. También cursó la carrera de docencia en la Normal Superior de Maestros y le iba muy bien y trabajó enseñando a maestros que daban clases de inglés. Pero en 1984 decidió regresar a Texas con sus dos hijas, ya divorciada. y su historia en los medios de comunicación comenzó después de responder al anuncio de un periódico que solicitaba a una persona bilingüe y que también supiera escribir.

El señor Marcos Rodríguez, cubano, propietario de la KESS (ubicada en Fort Worth en ese entonces) la contrató después de hacerle una prueba de traducción y locución.

"Tenía una habilidad nata para la narrativa y una voz perfectamente modulada. Su energía inagotable y dinamismo dejaron una huella imborrable en todos los que tuvimos la fortuna de trabajar a su lado", dice Alma (Coronel) López, quien después trabajaría bajo las órdenes de Obregón en la primera estación local de Telemundo en la década de 1990.

"En este Día Internacional de la Mujer, rendimos homenaje a Bertha Obregón, cuyo legado perdura como un faro de excelencia periodística. Su vida, un testimonio del poder de la determinación y el profesionalismo, debe seguir inspirando a generaciones futuras", pide (Coronel) López.

Fue "de las primeras voces femeninas (en la radio del Metroplex) junto a Aída Morosini. De las voces más privilegiadas", dice Olalde, quien de locutor tradicional de música se convirtió en cronista deportivo a sugerencia de Obregón. "Mi madrina".

El legendario Arturo de la Cruz, 'El Cuervo', agrega a esa lista de voces pioneras a Ligia Rod y recuerda que él trabajó con Obregón (Radio Variedades, en los ochentas) antes de que ella llegara a puestos ejecutivos, que existió una "convivencia maravillosa" entre ambos.

"Yo le hacía bromas pesadas y una vez la regañaron por mi culpa, pero yo le aclaré a nuestro jefe que yo era el responsable".

Después de varios meses de silencio, Obregón le perdonó al Cuervo que la hiciera reír mientras estaba al aire (cuenta que le hizo un baile tipo 'striptease' sobre la mesa de controles técnicos). Poco después, sin resentimiento, lo recomendó para que trabajara casi con proyección nacional en "La Zeta", en Sacramento, California. 

ÚNICA. "La recuerdo siempre amorosa, y sonriente con todos, dispuesta a ayudar a los que se lo pedían. Tenía un gran sentido del humor, nos reíamos mucho. Su muerte dejó un irreparable vacío; fue ¡única! La quise y quiero mucho", expresó en un mensaje por escrito Cora Cardona, la fundadora de Teatro Dallas, quien ahora vive en México tras su retiro.

Era una persona versátil y práctica. Segura de sí misma, sin necesidad de ser agresiva: "Era respetuosa de las personas. Nunca la oía hablar mal de alguien", afirma Caballero.

Carlos Alvarado, la voz en español del equipo FC Dallas, antes Dallas Burn, tuvo la oportunidad de saludarla en un par de ocasiones que coincidieron.

"Muy buena locutora y periodista. Tenía una voz privilegiada que daba gusto escucharla, muy educada. Dios la tenga en su gloria, se fue demasiado joven", dice el salvadoreño que llegó a Dallas a principios de los años noventa.

FUERZA. El fin de semana antes del accidente que truncó su vida, Obregón habló por casualidad con sus dos hijas acerca del tema de la muerte y de lo repentino que a veces ocurre. Su hija menor estaba preocupada por la salud de su padre y se lo comunicó. Ella sin saberlo, las preparó para enfrentar el tema.

"Yo sé, tengo plena conciencia de que yo soy una mejor persona hoy, por eso, por esa experiencia. Si ella hubiera vivido, yo hubiera seguido en mi burbuja", reflexiona Yareli sobre la inesperada partida de su madre. Esteban fundó en el 2013 una agencia que sirve de enlace entre empresas y medios de comunicación, llamada Strategar.

Claudia Torrescano, quien trabajó por varios años en posiblemente el último programa de la "radio hablada" en español en Dallas (Univision Radio, en la década del 2000), dice al igual que Cardona, que Obregón era una persona amorosa.

"Excelente personalidad, cariñosa, feliz, buena chispa. Nada cohibida. En temas de la comunidad siempre estaba muy presente. Me encantaba su voz", afirma Torrescano, quien trabaja actualmente en el departamento de comunicaciones de la alcaldía de Dallas.

Obregón fue vicepresidenta y gerente general de Radio Única en Dallas, la primera cadena de radio nacional en español en Estados Unidos. El Morning News publicó que en esa etapa, Obregón le consiguió publicidad sin costo a la organización no lucrativa Dallas Can! , que se dedica a promover segundas oportunidades para adultos que deseaban retomar sus estudios. Única cesó operaciones a falta de una frecuencia con mayor alcance en el Metroplex.

Eleno Ornelas, el narrador de los juegos de los Texas Rangers por más de 22 años, también recuerda el profesionalismo de Obregón en su papel como talento al aire y en el área gerencial.

"Era una señora muy capaz", dice la Voz de los Rangers en español.

Aunque murió de manera trágica en un accidente de automóvil en septiembre de 2001 en Dallas, es curioso que el recuerdo que guardan de ella es de alegría y optimismo a pesar de la añoranza, 22 años después de su partida.

"Para mí es la decana de la radio en español en el norte de Texas", estima Xavier Olalde, un veterano del micrófono en la región. "Con un español pulcro y totalmente bilingüe", además.

A mediados de la década de 1980, cuando no existían los noticieros locales de Univision o Telemundo en el norte de Texas, Obregón interpretó de manera simultánea al español las noticias de Canal 8 en la radio local (KESS) por varios años. Fue una alianza que surgió poco después del devastador terremoto de 1985 en la capital de México y duró en intervalos hasta principios de 1990.

Una de las hijas de Obregón, Yareli Esteban, recuerda que el noticiero nocturno de WFAA-TV colocaba un aviso en español en la pantalla, informando al público sobre la transmisión simultánea en su idioma que tenían como opción los hispanoparlantes.

"Ella era muy rápida, procesaba todo muy rápido. Tenía muy buena proyección", dice Yareli, quien es la mayor de sus dos hijas que le sobreviven.

En su obituario, el Dallas Morning News publicó que, "una voz familiar en los medios de comunicación hispanos fue silenciada el 1 de septiembre". Pero en un homenaje que le hizo la locutora Mónica Orozco, en Radio Única a pocos días de su deceso, una radioescucha dijo que Obregón había sido un ángel y que creía que lo seguiría siendo tras su partida. En esa misma emisión, Eduardo Rentería destacó la inteligencia de "Bertha", como cariñosamente le llamaban sus colegas de la radio.

FORT WORTH. Obregón llegó con su madre, Bertha González Obregón a los ocho años a Fort Worth a principios de la década de 1960 y en su adolescencia regresó un par de años a México, pero debió retornar a Estados Unidos para terminar sus estudios de preparatoria a petición de su progenitor (aunque prefería vivir en la Ciudad de México).

En su niñez, la segregación en las escuelas la sorprendieron mucho, aunque no era una persona que se quejara. En su programa Sentido Común, Obregón, cuyo lugar de nacimiento fue Acapulco, le diría a sus radioescuchas muchos años después que siempre hay formas de resolver las situaciones.

"Era una mujer solidaria con otras mujeres. Era una persona que era muy empática", recuerda Bárbara Caballero, quien conoció a Obregón aproximadamente dos años antes de su muerte y entabló una sólida amistad con ella.

"Fue una persona que yo hubiera querido que estuviera mucho tiempo en el radio. Considero que estaba sobre-calificada, demasiado preparada", agrega Caballero, que recuerda y aquilata los consejos informativos que Obregón daba respecto a la crianza de hijos en edad escolar.

VIAJES. Al concluir la "high school" en Trimble Tech, Obregón retornó nuevamente a México durante casi una década y allá contrajo matrimonio y tuvo a sus dos hijas. También cursó la carrera de docencia en la Normal Superior de Maestros y le iba muy bien y trabajó enseñando a maestros que daban clases de inglés. Pero en 1984 decidió regresar a Texas con sus dos hijas, ya divorciada. y su historia en los medios de comunicación comenzó después de responder al anuncio de un periódico que solicitaba a una persona bilingüe y que también supiera escribir.

El señor Marcos Rodríguez, cubano, propietario de la KESS (ubicada en Fort Worth en ese entonces) la contrató después de hacerle una prueba de traducción y locución.

"Tenía una habilidad nata para la narrativa y una voz perfectamente modulada. Su energía inagotable y dinamismo dejaron una huella imborrable en todos los que tuvimos la fortuna de trabajar a su lado", dice Alma (Coronel) López, quien después trabajaría bajo las órdenes de Obregón en la primera estación local de Telemundo en la década de 1990.

"En este Día Internacional de la Mujer, rendimos homenaje a Bertha Obregón, cuyo legado perdura como un faro de excelencia periodística. Su vida, un testimonio del poder de la determinación y el profesionalismo, debe seguir inspirando a generaciones futuras", pide (Coronel) López.

Fue "de las primeras voces femeninas (en la radio del Metroplex) junto a Aída Morosini. De las voces más privilegiadas", dice Olalde, quien de locutor tradicional de música se convirtió en cronista deportivo a sugerencia de Obregón. "Mi madrina".

El legendario Arturo de la Cruz, 'El Cuervo', agrega a esa lista de voces pioneras a Ligia Rod y recuerda que él trabajó con Obregón (Radio Variedades, en los ochentas) antes de que ella llegara a puestos ejecutivos, que existió una "convivencia maravillosa" entre ambos.

"Yo le hacía bromas pesadas y una vez la regañaron por mi culpa, pero yo le aclaré a nuestro jefe que yo era el responsable".

Después de varios meses de silencio, Obregón le perdonó al Cuervo que la hiciera reír mientras estaba al aire (cuenta que le hizo un baile tipo 'striptease' sobre la mesa de controles técnicos). Poco después, sin resentimiento, lo recomendó para que trabajara casi con proyección nacional en "La Zeta", en Sacramento, California. 

ÚNICA. "La recuerdo siempre amorosa, y sonriente con todos, dispuesta a ayudar a los que se lo pedían. Tenía un gran sentido del humor, nos reíamos mucho. Su muerte dejó un irreparable vacío; fue ¡única! La quise y quiero mucho", expresó en un mensaje por escrito Cora Cardona, la fundadora de Teatro Dallas, quien ahora vive en México tras su retiro.

Era una persona versátil y práctica. Segura de sí misma, sin necesidad de ser agresiva: "Era respetuosa de las personas. Nunca la oía hablar mal de alguien", afirma Caballero.

Carlos Alvarado, la voz en español del equipo FC Dallas, antes Dallas Burn, tuvo la oportunidad de saludarla en un par de ocasiones que coincidieron.

"Muy buena locutora y periodista. Tenía una voz privilegiada que daba gusto escucharla, muy educada. Dios la tenga en su gloria, se fue demasiado joven", dice el salvadoreño que llegó a Dallas a principios de los años noventa.

FUERZA. El fin de semana antes del accidente que truncó su vida, Obregón habló por casualidad con sus dos hijas acerca del tema de la muerte y de lo repentino que a veces ocurre. Su hija menor estaba preocupada por la salud de su padre y se lo comunicó. Ella sin saberlo, las preparó para enfrentar el tema.

"Yo sé, tengo plena conciencia de que yo soy una mejor persona hoy, por eso, por esa experiencia. Si ella hubiera vivido, yo hubiera seguido en mi burbuja", reflexiona Yareli sobre la inesperada partida de su madre. Esteban fundó en el 2013 una agencia que sirve de enlace entre empresas y medios de comunicación, llamada Strategar.

Claudia Torrescano, quien trabajó por varios años en posiblemente el último programa de la "radio hablada" en español en Dallas (Univision Radio, en la década del 2000), dice al igual que Cardona, que Obregón era una persona amorosa.

"Excelente personalidad, cariñosa, feliz, buena chispa. Nada cohibida. En temas de la comunidad siempre estaba muy presente. Me encantaba su voz", afirma Torrescano, quien trabaja actualmente en el departamento de comunicaciones de la alcaldía de Dallas.

Obregón fue vicepresidenta y gerente general de Radio Única en Dallas, la primera cadena de radio nacional en español en Estados Unidos. El Morning News publicó que en esa etapa, Obregón le consiguió publicidad sin costo a la organización no lucrativa Dallas Can! , que se dedica a promover segundas oportunidades para adultos que deseaban retomar sus estudios. Única cesó operaciones a falta de una frecuencia con mayor alcance en el Metroplex.

Eleno Ornelas, el narrador de los juegos de los Texas Rangers por más de 22 años, también recuerda el profesionalismo de Obregón en su papel como talento al aire y en el área gerencial.

"Era una señora muy capaz", dice la Voz de los Rangers en español.