DALLAS -- Oswaldo Ortiz Jr, y su padre, Oswaldo Ortiz, originarios de México, sorprendieron al graduarse este otoño de una maestría en la Universidad de Texas en Arlington.
Padre e hijo, después de todo, siempre han compartido el valor de perseguir la educación superior, solamente que en esta ocasión coincidieron incluso en el saló de clases. UTA informó sobre el peculiar logro al aproximarse la graduación de la Maestría en Administración de Negocios que ambos cursaron y lograron concretaron.
Cuando Ortiz decidió dar un paso adelante en su carrera al inscribirse en el programa de Maestría en Administración en la UTA, no sabía que su padre, inspirado por él muy pronto se le uniría.
"Mi papá siempre ha sido uno de mis más grandes apoyos y una fuente constante de motivación", dijo Ortiz Jr. "El compartir este recorrido con él ha sido una bendición inesperada", agregó.
En una entrevista con UTA en junio pasado, Ortiz hijo afirmó que, "el saber que mis padres son inmigrantes, me hace entender los retos que han tenido que enfrentar y me da una perspectiva única. El verlo aplicar lo que aprende en clase a su experiencia contribuye a mi ruta de aprendizaje. Puedo ver que tan verdadero es el currículum".
El señor Ortiz, un hombre con una carrerara de negocios y años de experiencia, vio la oportunidad de avanzar en su carrera y estrechar mas los lazos entre ambos. El compartir como universitario al lado de su hijo le brindó la oportunidad de conocerlo más allá de ser su padre durante las inesperadas clases que tomaron durante los pasados dos años y medio.
"Siempre supe que mi hijo era un buen estudiante y una buena persona, pero el ver su resilencia y su ambición de superarse y ayudar a otros ha sido una experiencia increíble", dijo Ortiz padre.
Ortiz Jr, por su lado, dice que le gusta un poco hacer bromas a costa de papá.
"Siempre estuvo sentado al frente de la clase e hizo la mayoría de las preguntas — a veces extendiendo la duración de la clase", dijo Ortiz Jr. "Era un poco vergonzoso ya que todos sabían que era mi padre, pero aprendí mucho sobre su dedicación para aprender en la vida".
El dúo padre-e-hijo residente de Grapevine eligió UTA para buscar su MBA por la comunidad pujante del campus y la ubicación estratégica en el corazón del Metroplex de Dallas y Fort Worth, una de las regiones de mayor crecimiento en los Estados Unidos, hogar de 21 compañias pertenecientes al grupo Fortune 500.
"Debo enfatizar lo agradecido que estoy por el tiempo que pasamos en UT Arlington", señaló Ortiz Jr. "Mediante toda la currícula y los cursos, he ganado más confianza en mí mismo, técnica y profesionalmente".
Ambos compartieron que su experiencia estuvo marcada por la colaboración y el aliento mutuo. Le hicieron frente a tareas nada sencillas, participaron en proyectos grupales y construyeron relaciones con colegas al mismo tiempo que equlibraban las demandas de sus carreras y vidas personales.
El caminar juntos por la tarima significa para ambos la culminación de años de trabajo duro, determinación y el fuerte lazo familiar que los mantuvo motivados.
"Esto es más que un título para nosotros", dijo Jr. "Es un símbolo de perserverancia y el increíble apoyo que nos hemos dado mutuamente a través de este recorrido".
Su padre está de acuerdo: "El caminar juntos, a lado de mi hijo por la tarima será uno de los momentos de más orgullo en mi vida".
Padre e hijo, después de todo, siempre han compartido el valor de perseguir la educación superior, solamente que en esta ocasión coincidieron incluso en el saló de clases. UTA informó sobre el peculiar logro al aproximarse la graduación de la Maestría en Administración de Negocios que ambos cursaron y lograron concretaron.
Cuando Ortiz decidió dar un paso adelante en su carrera al inscribirse en el programa de Maestría en Administración en la UTA, no sabía que su padre, inspirado por él muy pronto se le uniría.
"Mi papá siempre ha sido uno de mis más grandes apoyos y una fuente constante de motivación", dijo Ortiz Jr. "El compartir este recorrido con él ha sido una bendición inesperada", agregó.
En una entrevista con UTA en junio pasado, Ortiz hijo afirmó que, "el saber que mis padres son inmigrantes, me hace entender los retos que han tenido que enfrentar y me da una perspectiva única. El verlo aplicar lo que aprende en clase a su experiencia contribuye a mi ruta de aprendizaje. Puedo ver que tan verdadero es el currículum".
El señor Ortiz, un hombre con una carrerara de negocios y años de experiencia, vio la oportunidad de avanzar en su carrera y estrechar mas los lazos entre ambos. El compartir como universitario al lado de su hijo le brindó la oportunidad de conocerlo más allá de ser su padre durante las inesperadas clases que tomaron durante los pasados dos años y medio.
"Siempre supe que mi hijo era un buen estudiante y una buena persona, pero el ver su resilencia y su ambición de superarse y ayudar a otros ha sido una experiencia increíble", dijo Ortiz padre.
Ortiz Jr, por su lado, dice que le gusta un poco hacer bromas a costa de papá.
"Siempre estuvo sentado al frente de la clase e hizo la mayoría de las preguntas — a veces extendiendo la duración de la clase", dijo Ortiz Jr. "Era un poco vergonzoso ya que todos sabían que era mi padre, pero aprendí mucho sobre su dedicación para aprender en la vida".
El dúo padre-e-hijo residente de Grapevine eligió UTA para buscar su MBA por la comunidad pujante del campus y la ubicación estratégica en el corazón del Metroplex de Dallas y Fort Worth, una de las regiones de mayor crecimiento en los Estados Unidos, hogar de 21 compañias pertenecientes al grupo Fortune 500.
"Debo enfatizar lo agradecido que estoy por el tiempo que pasamos en UT Arlington", señaló Ortiz Jr. "Mediante toda la currícula y los cursos, he ganado más confianza en mí mismo, técnica y profesionalmente".
Ambos compartieron que su experiencia estuvo marcada por la colaboración y el aliento mutuo. Le hicieron frente a tareas nada sencillas, participaron en proyectos grupales y construyeron relaciones con colegas al mismo tiempo que equlibraban las demandas de sus carreras y vidas personales.
El caminar juntos por la tarima significa para ambos la culminación de años de trabajo duro, determinación y el fuerte lazo familiar que los mantuvo motivados.
"Esto es más que un título para nosotros", dijo Jr. "Es un símbolo de perserverancia y el increíble apoyo que nos hemos dado mutuamente a través de este recorrido".
Su padre está de acuerdo: "El caminar juntos, a lado de mi hijo por la tarima será uno de los momentos de más orgullo en mi vida".