Reflexiones: Aceptar la victoria y la derrota

Esta semana pasada fue tanto de victorias como de derrotas. Fallé miserablemente en algunas cosas y en otras estuve muy bien. Soy mi peor crítica, definitivamente; una vez leí que no te debes de juzgar a ti misma porque cuando lo haces, solamente te lastimas. Estoy parafraseando a mi héroe, el autor Paulo Coelho.

¿Pero cómo nos recuperamos en esos momentos de derrota? Porque soy una sobreviviente, sé exactamente qué hacer o al menos sé lo que funciona para mí: Le llamo a esa persona que me escuchará con el corazón abierto, me dará un buen consejo y me asegurará que "esto también va a pasar". Le llamo a mi abuelita.

Ella me escuchó, compartió su sabiduría y elevó mi espíritu. Antes de la llamada, me encontré a mí misma pensando negativamente por algunos minutos. Mi mente se había extraviado a un lugar muy poco familiar (pues trato de mantenerme positiva la mayor parte del tiempo), pero ella me regresó al centro. Me dijo que tenía que pensar positivamente, que tenía que tener fe y que no había nada que no pudiera resolver. Solamente necesitaba que me lo recordaran. Gracias, abue.

Ese fue el suave impulso que necesitaba para recuperar mi enfoque. También hice cosas que me hicieron feliz. Leí un guión que había estado estudiando. Escuché algunas de mis canciones favoritas a volumen alto, canté (desafinada), encendí velas, pronuncié una pequeña oración y recibí un abrazo gigante de mi amor, mi hijo. Esas son todas las cosas simples que me dieron tanta dicha.

Fue así como mi energía negativa cambió y fui yo otra vez. Mis problemas no desaparecieron de un momento a otro, pero el saber cambiar de actitud me ha permitido estar preparada para enfrentar cualquier tipo de retos que puedan surgir. Así es la vida, pero podemos mejorar las cosas al tener una perspectiva más positiva y productiva sobre las cosas. Con una mente clara, las situaciones simplemente son más fáciles de abordar.

Cuando algo no tan bueno ocurre, siempre pienso acerca del mensaje que el universo está tratando de enviarme. Creo en los mensajes y símbolos y todo lo demás. Qué "flojera", lo sé. A veces, las cosas simplemente pasan y tenemos que seguir adelante de alguna manera. Nuestra sobrevivencia -bienestar, nuestras relaciones con otros y con nosotros mismos en general dependen de ello. Además, la victoria siempre es más dulce después de superar la derrota. Sigan adelante, mis amigos. No dejen que reveses chicos o grandes se queden con lo mejor de ustedes.

 

Priscilla Rice es actriz, poeta y mamá; y también aspirante a bailarina de samba. Estudió Periodismo en la University of Texas at Austin y ha trabajado como reporta de noticias/tráfico y ha sido asignadora de noticias en varias estaciones de televisión. Actualmente trabaja como traductora/intérprete. Nació en Crystal City, TX  y vive en Dallas con su hijo Leo.

 

¿Pero cómo nos recuperamos en esos momentos de derrota? Porque soy una sobreviviente, sé exactamente qué hacer o al menos sé lo que funciona para mí: Le llamo a esa persona que me escuchará con el corazón abierto, me dará un buen consejo y me asegurará que "esto también va a pasar". Le llamo a mi abuelita.

Ella me escuchó, compartió su sabiduría y elevó mi espíritu. Antes de la llamada, me encontré a mí misma pensando negativamente por algunos minutos. Mi mente se había extraviado a un lugar muy poco familiar (pues trato de mantenerme positiva la mayor parte del tiempo), pero ella me regresó al centro. Me dijo que tenía que pensar positivamente, que tenía que tener fe y que no había nada que no pudiera resolver. Solamente necesitaba que me lo recordaran. Gracias, abue.

Ese fue el suave impulso que necesitaba para recuperar mi enfoque. También hice cosas que me hicieron feliz. Leí un guión que había estado estudiando. Escuché algunas de mis canciones favoritas a volumen alto, canté (desafinada), encendí velas, pronuncié una pequeña oración y recibí un abrazo gigante de mi amor, mi hijo. Esas son todas las cosas simples que me dieron tanta dicha.

Fue así como mi energía negativa cambió y fui yo otra vez. Mis problemas no desaparecieron de un momento a otro, pero el saber cambiar de actitud me ha permitido estar preparada para enfrentar cualquier tipo de retos que puedan surgir. Así es la vida, pero podemos mejorar las cosas al tener una perspectiva más positiva y productiva sobre las cosas. Con una mente clara, las situaciones simplemente son más fáciles de abordar.

Cuando algo no tan bueno ocurre, siempre pienso acerca del mensaje que el universo está tratando de enviarme. Creo en los mensajes y símbolos y todo lo demás. Qué "flojera", lo sé. A veces, las cosas simplemente pasan y tenemos que seguir adelante de alguna manera. Nuestra sobrevivencia -bienestar, nuestras relaciones con otros y con nosotros mismos en general dependen de ello. Además, la victoria siempre es más dulce después de superar la derrota. Sigan adelante, mis amigos. No dejen que reveses chicos o grandes se queden con lo mejor de ustedes.

 

Priscilla Rice es actriz, poeta y mamá; y también aspirante a bailarina de samba. Estudió Periodismo en la University of Texas at Austin y ha trabajado como reporta de noticias/tráfico y ha sido asignadora de noticias en varias estaciones de televisión. Actualmente trabaja como traductora/intérprete. Nació en Crystal City, TX  y vive en Dallas con su hijo Leo.