PRINCETON, Nueva Jersey -- Las personas bilingües, que pueden leer y escribir en inglés y en su idioma natal, tienen índices más bajos de deserción escolar, consiguen empleos de nivel más alto, y pueden ganar más que las personas descendientes de inmigrantes que solo hablan inglés, según un nuevo estudio del Civil Rights Project en la Universidad de California en Los Angeles (UCLA) y Educational Testing Service (ETS) divulgado recientemente.
"Los bilingües balanceados", los que entienden, hablan, leen y escriben en inglés y en el idioma que se habla en la casa:
-ganan más, mientras los monolingües dejan de ganar entre $2,000 y $5,000 anualmente debido a que pierden el idioma que se hablaba en la casa.
-van en mayor número a la universidad, lo que incrementa notablemente sus ganancias.
-tienen más redes sociales."La población joven de minorías lingüísticas de hoy es única; sus experiencias los distinguen de generaciones anteriores, y no solo con respecto a su acceso a los medios sociales y su entrada en una economía global", dice la autora del informe, Patricia Gándara, del Civil Rights Project/Proyecto Derechos Civiles en UCLA. "Los hijos de inmigrantes están alcanzando actualmente la mayoría de edad en una era donde las minorías son mayoría. Su conocimiento lingüístico y cultural está ocupando una parte mayor del tejido de Norteamérica, y los empleadores prefieren cada vez más a empleados que pueden llegar a una base de clientes más amplia y trabajar con colegas de distintas características raciales, étnicas y culturales".
El informe de Gándara, titulado "Is There Really a Labor Market Advantage to Bilingualism in the U.S.?" ("¿El bilingüismo tiene realmente una ventaja en el mercado laboral en los Estados Unidos?") se apoya en series de datos y estudios nuevos y diferentes que siguen a gente joven (hijos de inmigrantes que ahora tienen más de 25 años de edad y menos de 35) que entra en el mercado laboral, lo cual da una medida más exacta del bilingüismo y la capacidad de leer y escribir en dos idiomas que estudios anteriores.
La cantidad de personas que hablan un idioma que no es el inglés ha aumentado considerablemente en las tres décadas pasadas, según Gándara; de unos 23 millones de personas en 1980 a casi 60 millones hoy. Y aunque el último censo indica que la nación es cada vez más bilingüe, no está bien documentado hasta qué punto las personas cuyo idioma natal es el inglés adquieren el bilingüismo.
Gándara menciona la explosión de programas de dos idiomas en el país y el crecimiento de programas internacionales de bachillerato que requieren el dominio de dos idiomas como prueba del creciente interés. También señala un artículo de U.S. News & World Report en el cual se argumenta que mantener y enseñar otros idiomas aparte del inglés será fundamental para el éxito de las escuelas de la nación en el próximo siglo.
"El hallazgo de que el bilingüismo balanceado o la capacidad de leer y escribir en dos idiomas es beneficiosa y da lugar a mejores resultados educacionales es una buena noticia", dice Gándara. "También es importante el hallazgo de que la instrucción transicional bilingüe que deja atrás al idioma natal no es beneficiosa, pero sí lo es conservar los idiomas de los inmigrantes. A las personas bilingües no siempre les pagan más, pero con frecuencia los contratan antes que a monolingües con credenciales similares".
"Los norteamericanos para quienes el inglés no es su primer idioma afrontan obstáculos singulares en su camino hacia el éxito académico y económico", dice Michael Nettles, vicepresidente superior del Centro de Investigaciones y Evaluación de Políticas de ETS, que encargó el estudio y el informe. "Este informe destaca los beneficios que pueden recibir todos los estudiantes con los programas de dos idiomas".
Es importante, advierte Gándara, reconocer que la actual población hispanohablante es sumamente diversa en historia, región, nivel socioeconómico, educación y capacidad de leer y escribir. "Todos estos factores dan como resultado distintas experiencias en el mercado laboral, de manera que no es posible extraer conclusiones sobre un solo grupo hispano".
En 2012, ETS llegó a un acuerdo con el Civil Rights Project para encargar una serie de informes originales para investigar, desde las perspectivas de distintas disciplinas, las consecuencias del bilingüismo en el mercado laboral de los Estados Unidos. Esos estudios se publicaron en un nuevo libro titulado "The Bilingual Advantage: Language, Literacy and the US Labor Market" ("La ventaja bilingüe: idioma, capacidad de leer y escribir y el mercado laboral de los Estados Unidos").
El informe divulgado en este mes es un acompañante de ese libro que empieza con reseñas de estudios que examinan la historia de discriminación contra otros idiomas y las diferencias en los subgrupos hispanos, lo que ganan y su capacidad de leer y escribir.
"Los bilingües balanceados", los que entienden, hablan, leen y escriben en inglés y en el idioma que se habla en la casa:
-ganan más, mientras los monolingües dejan de ganar entre $2,000 y $5,000 anualmente debido a que pierden el idioma que se hablaba en la casa.
-van en mayor número a la universidad, lo que incrementa notablemente sus ganancias.
-tienen más redes sociales.
"La población joven de minorías lingüísticas de hoy es única; sus experiencias los distinguen de generaciones anteriores, y no solo con respecto a su acceso a los medios sociales y su entrada en una economía global", dice la autora del informe, Patricia Gándara, del Civil Rights Project/Proyecto Derechos Civiles en UCLA. "Los hijos de inmigrantes están alcanzando actualmente la mayoría de edad en una era donde las minorías son mayoría. Su conocimiento lingüístico y cultural está ocupando una parte mayor del tejido de Norteamérica, y los empleadores prefieren cada vez más a empleados que pueden llegar a una base de clientes más amplia y trabajar con colegas de distintas características raciales, étnicas y culturales".
El informe de Gándara, titulado "Is There Really a Labor Market Advantage to Bilingualism in the U.S.?" ("¿El bilingüismo tiene realmente una ventaja en el mercado laboral en los Estados Unidos?") se apoya en series de datos y estudios nuevos y diferentes que siguen a gente joven (hijos de inmigrantes que ahora tienen más de 25 años de edad y menos de 35) que entra en el mercado laboral, lo cual da una medida más exacta del bilingüismo y la capacidad de leer y escribir en dos idiomas que estudios anteriores.
La cantidad de personas que hablan un idioma que no es el inglés ha aumentado considerablemente en las tres décadas pasadas, según Gándara; de unos 23 millones de personas en 1980 a casi 60 millones hoy. Y aunque el último censo indica que la nación es cada vez más bilingüe, no está bien documentado hasta qué punto las personas cuyo idioma natal es el inglés adquieren el bilingüismo.
Gándara menciona la explosión de programas de dos idiomas en el país y el crecimiento de programas internacionales de bachillerato que requieren el dominio de dos idiomas como prueba del creciente interés. También señala un artículo de U.S. News & World Report en el cual se argumenta que mantener y enseñar otros idiomas aparte del inglés será fundamental para el éxito de las escuelas de la nación en el próximo siglo.
"El hallazgo de que el bilingüismo balanceado o la capacidad de leer y escribir en dos idiomas es beneficiosa y da lugar a mejores resultados educacionales es una buena noticia", dice Gándara. "También es importante el hallazgo de que la instrucción transicional bilingüe que deja atrás al idioma natal no es beneficiosa, pero sí lo es conservar los idiomas de los inmigrantes. A las personas bilingües no siempre les pagan más, pero con frecuencia los contratan antes que a monolingües con credenciales similares".
"Los norteamericanos para quienes el inglés no es su primer idioma afrontan obstáculos singulares en su camino hacia el éxito académico y económico", dice Michael Nettles, vicepresidente superior del Centro de Investigaciones y Evaluación de Políticas de ETS, que encargó el estudio y el informe. "Este informe destaca los beneficios que pueden recibir todos los estudiantes con los programas de dos idiomas".
Es importante, advierte Gándara, reconocer que la actual población hispanohablante es sumamente diversa en historia, región, nivel socioeconómico, educación y capacidad de leer y escribir. "Todos estos factores dan como resultado distintas experiencias en el mercado laboral, de manera que no es posible extraer conclusiones sobre un solo grupo hispano".
En 2012, ETS llegó a un acuerdo con el Civil Rights Project para encargar una serie de informes originales para investigar, desde las perspectivas de distintas disciplinas, las consecuencias del bilingüismo en el mercado laboral de los Estados Unidos. Esos estudios se publicaron en un nuevo libro titulado "The Bilingual Advantage: Language, Literacy and the US Labor Market" ("La ventaja bilingüe: idioma, capacidad de leer y escribir y el mercado laboral de los Estados Unidos").
El informe divulgado en este mes es un acompañante de ese libro que empieza con reseñas de estudios que examinan la historia de discriminación contra otros idiomas y las diferencias en los subgrupos hispanos, lo que ganan y su capacidad de leer y escribir.